La defensa del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz ha reclamado este miércoles su absolución en el juicio de la denominada Operación Kitchen, al sostener que no ha quedado acreditada su participación en ninguno de los delitos que le atribuye la Fiscalía Anticorrupción.
Como eje de su informe final ante la Audiencia Nacional (AN), el abogado Jesús Mandri defendió que a su cliente “nunca le interesaron los papeles” que pudiera conservar el extesorero del PP Luis Bárcenas y que la información que este pudiera guardar sobre dirigentes del partido «le daba exactamente igual».
El procedimiento enjuicia el presunto dispositivo puesto en marcha en 2013 desde el Ministerio del Interior, durante el Gobierno de Mariano Rajoy, para obtener información de Bárcenas y, supuestamente, obstaculizar la investigación sobre la presunta contabilidad opaca del Partido Popular.
Durante su intervención, Mandri insistió en que no se ha acreditado «la comisión» ni la autoría de los delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad que se atribuyen al exministro, para quien la Fiscalía solicita 15 años de prisión.
Frente a la tesis de las acusaciones, el letrado sostuvo que Kitchen fue «una operación de inteligencia, no una operación parapolicial», cuyo objetivo era localizar el dinero que pudiera ocultar Bárcenas e identificar a posibles testaferros. «Ese era el objetivo», afirmó.
Cuestiona los mensajes atribuidos al exministro
Buena parte del informe de la defensa estuvo dedicada a desacreditar los principales elementos de cargo esgrimidos por la Fiscalía y las acusaciones. Mandri negó de forma tajante que Fernández Díaz estuviera «en la cúspide» del supuesto operativo.
En ese contexto, se refirió a los mensajes que, según la acusación, el exministro habría intercambiado con quien fuera su secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, también acusado en esta causa. Entre ellos figuran conversaciones relativas a Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas, y al volcado de dispositivos electrónicos del extesorero realizado en 2013 en una cafetería del centro de Madrid.
El abogado sostuvo que esos mensajes protocolizados ante notario por Martínez «no estaban en el móvil» de Fernández Díaz y recordó que su cliente entregó voluntariamente su terminal para su análisis.
“Ha aportado todas las fuentes de prueba para acreditar que no había recibido los mensajes de Martínez”, afirmó, mostrando su sorpresa porque, pese a ello, dichos mensajes constituyan uno de los pilares de la acusación. A su juicio, ello supone «una clara inversión de la carga de la prueba».
Rechaza el valor incriminatorio de las agendas de Villarejo
La defensa también dirigió sus críticas contra otra de las pruebas relevantes del procedimiento: las agendas del comisario jubilado José Manuel Villarejo, igualmente acusado en el caso.
Mandri sostuvo que esos documentos carecen de fuerza incriminatoria suficiente y que «no son elemento corroborador de absolutamente nada». De forma implícita, respondió además a la tesis expuesta por el fiscal anticorrupción César de Rivas, quien había señalado durante el juicio que Villarejo «no se engaña a sí mismo» cuando redacta sus anotaciones.
El abogado contrapuso esa afirmación con la decisión adoptada durante la instrucción por el magistrado jubilado Manuel García Castellón, quien acordó el sobreseimiento respecto de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y de su exmarido, el empresario Ignacio López del Hierro, pese a las referencias que aparecían en esas mismas agendas.
Según recordó, el instructor entendió que aquellas anotaciones no estaban corroboradas por otros elementos de prueba. «¿En qué quedamos con lo que escribía en sus agendas? ¿Villarejo no se engañaba a sí mismo o resulta que con unas cosas sí y con otras no?», planteó.
También cuestiona el testimonio de Javier Pérez Dolset
En el tramo final de su informe, Mandri cargó igualmente contra la declaración como testigo del empresario Javier Pérez Dolset, investigado en el denominado caso Leire Díez. Pérez Dolset declaró en el juicio que había mantenido reuniones en 2015 con Francisco Martínez en las que se habló de Fernández Díaz.
El abogado recordó que, mientras se celebraba la vista oral, diversos medios de comunicación publicaron informaciones sobre encuentros entre Martínez, la exmilitante socialista Leire Díez —también investigada en la causa que lleva su nombre— y el propio Pérez Dolset, en los que, según expuso, ambos le habrían solicitado información a cambio de un acuerdo con la Fiscalía que le exonerara de responsabilidad penal.
A la vista de esas circunstancias, Mandri concluyó que «huelga cualquier comentario más sobre el valor probatorio de la testifical de una persona como Javier Pérez Dolset».