Agentes de la Policía Nacional han detenido en Zaragoza, en el marco de la denominada operación Andes, a cinco personas por estafa y pertenencia a organización criminal.
Decían recaudar dinero para luchar contra el cáncer infantil y para emergencias en el tercer mundo.
Recaudaron un total de 5 millones de euros. 2 millones a través de una página web, revistas, venta de productos solidarios y diversos actos. Y 3 millones por medio de una empresa, destinada igualmente a la captación de fondos de donantes para actuaciones en emergencias. Todo a lo largo de los últimos cinco años.
El dinero donado era destinado al sostenimiento de una estructura empresarial de la que vivían los detenidos y más de 40 trabajadores.
De esta forma, el principal dirigente llevaba un alto tren de vida, con vehículos de alta gama y comiendo asiduamente en conocidos restaurantes.
La investigación que ha llevado a los arrestos se inició con la denuncia presentada por la Asociación de Padres de Niños Oncológicos de Aragón (ASPANOA) contra las actuaciones opacas de una asociación que decía recaudar dinero para destinarlo íntegramente a la lucha contra el cáncer infantil.
Mediante técnicas comerciales, a través de llamadas telefónicas, voluntarios a pie de calle y actos diversos, recababan fondos de donantes particulares, hasta alcanzar importes entre las dos sociedades de cinco millones de euros en cinco años.
Desarrollaban acciones de donaciones de juguetes, entregados por terceros, actividades lúdico deportivas llevadas a cabo también con las aportaciones de terceros y otras actividades menores, cuyo único fin real era el de dar soporte publicitario a su actividad.
BLOQUE CAUTELAR
Los agentes, pertenecientes a la Brigada Regional de Policía Judicial de Zaragoza, han procedido al bloqueo cautelar de un apartamento en la playa, de un chalet en la montaña, de un piso en la capital aragones, cuentas bancarias y diez vehículos, entre ellos cuatro de alta gama –BMW, Jaguar y Jeep–.
Asimismo, se ha intervenido un vehículo BMW del que era usuario el cabecilla de la organización, R.P.R., y un Toyota Corola, todos ellos usados a modo particular de la familia del principal investigado, y que se había pagado con fondos procedentes de las donaciones.
Los cinco detenidos pasaron ayer a disposición judicial, decretando la autoridad judicial el ingreso en prisión de dos de ellos. El Juzgado de Instrucción número dos de Zaragoza, del que es titular la magistrada María Soledad Alejandre Domenech.