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Junqueras: «Lo mejor para todos es devolver la cuestión a la política, al terreno del diálogo y el acuerdo»

No obstante, ha dejado claro que "mientras tanto" va a "contribuir siempre, a traves del juicio de las urnas", a promover la democraciaLos acusados en el juicio del 'procés', con Junqueras a la cabeza. Foto: Carlos Berbell
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El exvicepresidente catalán Oriol Junqueras ha apelado este miércoles, durante su turno de última palabra en el juicio del ‘procés‘ a devolver la cuestión del conflicto catalán a «la política, la buena política, de la que nunca debería haber salido, al terreno de la negociación, el diálogo y el acuerdo».

«Mientras tanto, mi trabajo deber ser el de contribuir siempre, a traves del juicio de las urnas, a promover la democracia, la convivencia y el bien común», ha manifestado Junqueras ante el tribunal que le ha juzgado.

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Utilizando sólo unos pocos minutos de los 15 de los que disponía, ha asegurado que mantiene sus «convicciones políticas y religiosas» y que las comparte «con todos aquellos que creen que defender la república desde un parlamento no puede constituir delito».

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Siempre «desde el respeto a las libertades fundamentales y los Derechos Humanos».

Junqueras ha comenzado su turno de última palabra después de que el presidente del tribunal, el magistrado Manuel Marchena, le diese la palabra, antes de poner punto final al juicio que se ha celebrado los últimos cuatro meses en el Tribunal Supremo.

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El exvicepresidente ha apoyado su disertación en un papel en el que tenía escritas sus palabras y ha sacado sus gafas para poder leer.

Lo primero que ha hecho ha sido agradecer al tribunal haberle «dado voz tras tanto tiempo privado de ella».

«A ustedes que escuchan en rimas dispersas el ritmo de mis palabras. Hablar y escuchar es la frase de cualquier entendimiento», ha citado Junqueras, parafraseando al poeta Petrarca, que, según ha explicado, estudió en su juventud en el Liceo Italiano.

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PADRE DE FAMILIA Y PROFESOR

El exvicepresidente catalán, acusado en este juicio de rebelión, sedición, organización criminal y malversación de caudales públicos y que se enfrenta a una petición fiscal de 25 años de prisión, se ha definido como un «padre de familia y profesor» cuya «dedicación a la política» llegó «tardía por la voluntad de ser útil» y por la «voluntad de construir un mundo mejor».

«Es difícil precisar cuándo adquirimos nuestras convicciones políticas, en mi caso pacíficas, republicanas y cristianas».

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«Todas mis acciones demuestran mi respeto por la bondad y la dignidad humanas. Todos los que me conocen seguro que son perfectamente conscientes de ello, incluidas las acusaciones de este juicio», ha señalado.

Según ha expuesto el exvicepresidente catalán, «cualquier político comete errores», aunque ha querido dejar claro ante el tribunal que le ha juzgado que «siempre» ha evitado «esa mala política que niega el diálogo, la negociación y el acuerdo».

Así, dirigiéndose directamente a los siete magistrados, Junqueras ha manifestado que entiende que «les han pasado a la responsabilidad de dictar sentencia» sobre lo que fue el proceso independentista catalán.

Pero ha subrayado que «lo mejor para todos sería devolver la cuestión a la política, la buena política, al terreno de la negociación, el diálogo y el acuerdo».

«En este banquillo no estamos sentadas 12 personas, sino 2 millones» señala Romeva en su última palabra

Los exconsejeros catalanes Raül Romeva y Joaquim Forn han hecho uso de su turno de última palabra en el juicio del ‘procés’ en el Tribunal Supremo para señalar que están convencidos de que han sido encausados por sus ideas políticas y apelar al diálogo para resolver un conflicto.

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A su juicio, nunca debería haber sido judicializado, al igual que han hecho el exvicepresidente Oriol Junqueras y el exconsejero de Interior, Joaquim Forn.

«En este banquillo no estamos sentadas doce personas sino dos millones que se sienten concernidas con lo que ha pasado y con la decisión que ustedes van a adoptar, que esperan que sea valiente», ha apelado Romeva directamente al tribunal.

A lo largo de su breve exposición, el exconsejero de Exteriores ha reprochado a las acusaciones que hayan tratado de construir un relato de odio a España y a lo español por parte de los procesados que él considera falaz e irresponsable; y ha añadido que hoy pueden ser ellos los afectados «pero mañana puede ser cualquiera».

También ha dicho que existe antes del dictado de la sentencia una «oportunidad» y que «por el bien de todos» debería convertirse en una respuesta que permita seguir avanzando.

Por su parte, Forn ha negado «rotundamente» que su actuación estuviera dirigida a romper el orden constitucional o que diera orden a los ‘Mossos‘ de obviar las resoluciones de los jueces y de los fiscales y que por ello volvía a solicitar al tribunal su libertad.

«Me mantengo fiel a mis ideales, no creo que esto sea delito», ha dicho también el exconsejero del Interior, quien ha añadido que sigue creyendo «en la libre determinación de Cataluña, el diálogo y pluralidad para la resolución de los conflictos.»