El CGPJ multa con 6.000 euros a un juez de Barcelona por humillar a una funcionaria que rechazó una invitación

El magistrado llegó a sugerir a la funcionara que pidiera el traslado y se dirigía a ella con insultos delante de otros compañero

29 / 07 / 2019 18:03

Actualizado el 29 / 07 / 2019 18:05

La Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha multado con 6.000 euros a un juez de menores de Barcelona por humillar a una funcionaria judicial que rechazó una invitación para ir a comer con él.

La funcionaria, encargada de transcribir las sentencias del juzgado, denunció que la relación con el magistrado, quien le había manifestado que le tenía una «consideración distinta» al resto de compañeros, cambió el día que rechazó la propuesta de «ir a comer con él», según El Español.

Según han confirmado fuentes del órgano de gobierno de los jueces a Europa Press, el pasado 15 de julio, la Comisión Disciplinaria ha impuesto la máxima cantidad de multa que fija la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) a un magistrado por una falta grave cometida.

En este caso concreto, el magistrado ha sido sancionado por «exceso o abuso de autoridad, o falta grave de consideración respecto de los ciudadanos, instituciones, secretarios, médicos forenses o del resto del personal al servicio de la Administración de Justicia, de los miembros del Ministerio Fiscal, abogados y procuradores, graduados sociales y funcionarios de la Policía Judicial«.

Continúa el relato señalando que a partir de ahí, el juez le llamó la atención «sobre el horario» y que a los días siguiente estableció un «control casi diario» en el que preguntaba a los compañeros «constantemente» donde se encontraba la denunciante.

Al mismo tiempo, se dirigía a ella con «faltas de respeto», dice la información publicada.

La denunciante volvió a negarse a siguientes invitaciones

Pese a que el magistrado sancionado se disculpaba después y le pedía que no tuviera en cuenta su comportamiento, el trato empeoró cuando ella volvió a negarse a otras invitaciones.

Así, el magistrado llegó a sugerir a la funcionara que pidiera el traslado y se dirigía a ella con insultos delante de otros compañeros.

La situación empeoró tiempo después, cuando el juez «me dice que no me quiere en el Juzgado, que pida el traslado, que si no lo hago por mí misma él va a hacer todo lo posible para que me vaya. Finalmente me dice que ‘me vaya a la mierda'».

«Cuando le pregunto ‘¿qué me ha dicho?’ vuelve a insultarme diciéndome ‘que me vaya a la mierda’ de forma muy violenta, y se va dando un tremendo portazo».

El juez, por su parte, reconoció desconsideraciones «en dos momentos puntuales», pero sostuvo que la tramitadora presentó una denuncia «repleta de falsedades e inexactitudes» para «justificar sus deficiencias».

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