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Un total de 22 hombres fueron asesinados por mujeres que eran su pareja o expareja entre 2016 y 2018, según el CGPJ

Por comunidades autónomas, el mayor número de muertes por violencia doméstica íntima en el trienio se cometieron en Cataluña (8), seguida de Andalucía y Comunidad Valenciana (4 en cada una de ellas) y Madrid (3). Por detrás, Asturias (2) y Baleares, Canarias, Extremadura y Navarra, con una cada una.|
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Un total de 22 hombres fueron asesinados por mujeres que eran su pareja o expareja durante los años 2016 y 2018, frente a las 151 mujeres que fueron asesinadas en ese mismo periodo por un varón con el que tenían o habían tenido relación sentimental (violencia de género).

Así se recoge en un informe del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Podemos Judicial (CGPJ) publicado este viernes que analiza las muertes por violencia doméstica íntima en el trienio 2016-2018. 

De acuerdo a estos datos, las 151 mujeres asesinadas a manos de hombres suponen el 85,8% de las 176 víctimas mortales de los casos de violencia en el ámbito de la pareja o expareja durante estos tres años.

Por su parte, los 22 hombres que perdieron la vida a manos de mujeres con las que tenían o tuvieron una relación sentimental representan el 12,5%.

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A estos 22 crímenes por ‘violencia doméstica íntima’ se suman otros tres casos ‘intragénero’ (entre personas del mismo sexo): una mujer fue asesinada por otra que era su pareja o expareja; y otros dos hombres asesinados por varones con los que tenían una relación.

La suma de todos estos casos (violencia de género y violencia doméstica íntima) durante el trienio lleva a un total de 176 víctimas mortales de homicidios o asesinatos en el ámbito de la pareja o expareja.

25 VÍCTIMAS DE ‘VIOLENCIA DOMÉSTICA ÍNTIMA’

Tal y como reflejan los datos, los crímenes por violencia de género son mayoritarias, frente a los 25 registrados en el marco de la violencia doméstica íntima, concepto que incluye los casos de violencia en el ámbito de relación sentimental siempre que no se trate de la acción ejercida por un hombre contra una mujer.

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Los 25 asesinatos registrados entre 2016 y 2018 (22 hombres a manos de mujeres, una mujer a manos de otra, y dos hombres a manos de otro dos varones) son dos más que en el trienio anterior, de acuerdo a las cifras del CGPJ, que afirma que solo en tres de esos casos se habían presentado denuncias previas.

Tanto en 2016 como en 2017 se contabilizaron 9 víctimas de violencia doméstica íntima, y en 2018 fueron 7.

Así, el promedio por año, si se tiene en cuenta el periodo analizado, ha sido de 8,3 muertes, mientras que en el trienio anterior la media de muertes por año fue de 7.

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Como consecuencia del asesinato de sus progenitores en agresiones de violencia doméstica íntima, entre 2016 y 2018 fueron nueve los menores que quedaron en situación de orfandad.

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El 20% de las 25 personas asesinadas por este tipo de violencia tenía hijos menores en común con su agresor o de otras relaciones anteriores.

Por comunidades autónomas, el mayor número de muertes por violencia doméstica íntima en el trienio se cometieron en Cataluña (8), seguida de Andalucía y Comunidad Valenciana (4 en cada una de ellas) y Madrid (3). Por detrás, Asturias (2) y Baleares, Canarias, Extremadura y Navarra, con una cada una.

«IMPRESCINDIBLE ATENCIÓN» A ESTAS MUERTES VIOLENTAS

Desde el Observatorio señalan que esta cifra de muertes violentas, si bien es muy inferior a la de mujeres víctimas de violencia de género asesinadas por sus parejas o exparejas hombres en el mismo periodo, «reclama una imprescindible atención y la activación de todos los mecanismos de protección garantizados por nuestro Estado de derecho».

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De acuerdo al análisis de esta institución, la edad media de las víctimas mortales de la violencia doméstica íntima registrada entre 2016 y 2018 era de 45,5 años (43,5 en 2016; 46,1 en 2017 y 47,3 en 2018).

Por nacionalidad, el 76% del total (19 víctimas) eran españolas y el 24% restante (6) eran extranjeras.

Este porcentaje es similar al del trienio 2013-2015, en el que 17 víctimas tenían nacionalidad española (73%) y 6 (27%) eran de otros países.

Durante el trienio analizado, en el 24% de los casos de muertes por violencia doméstica íntima existía vínculo matrimonial en el momento de la agresión, mientras que en el 76% restante existían otro tipo de vínculos actuales o ya concluidos.

El domicilio fue el lugar donde se produjo la agresión en el 79,2 por ciento de los casos; y el arma blanca el método más empleado (68 por ciento) para causar la muerte, según este análisis del Observatorio.

Respecto al perfil de los agresores, el 92% de los agresores en el ámbito de la violencia doméstica íntima eran mujeres, frente a un 8%de hombres. Y por país de origen, el 75% (16 en total) eran españoles y el 25% restante (8) eran extranjeros.

La media de edad de los autores de los crímenes de violencia doméstica íntima ocurridos en el trienio analizado era de 41 años. Se trata de una persona con una edad media 7 años inferior a la de los autores de los feminicidios ocurridos en el mismo periodo, que era de 48,2 años.

En el 92% de los casos, el autor de los crímenes de violencia doméstica íntima cometidos entre 2016 y 2018 fue detenido; un 4% se entregó y el 4% restante se suicidó. Este último dato contrasta con el registrado en el ámbito de la violencia de género, donde el porcentaje de autores de feminicidios que se suicidaron en el trienio ascendió al 22,5%, mientras que otro 13,2% lo intentó.

MENORES VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO

El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género ha recabado también los datos sobre menores muertos a manos de sus padres o de las parejas o exparejas de sus madres durante el trienio 2016-2018.

En ese periodo, fueron asesinados 17 menores de edad (2 en 2016; 8 en 2017 y 7 en 2018), dos menos que en el trienio anterior. Solo en dos de esos casos constaba la existencia de una denuncia previa.

Las víctimas tenían entre uno y trece años, siendo la media de edad de los niños asesinados en el trienio de 5,9 años.

Tres de cada cuatro de ellos (un 76%) tenía menos de diez años. De los 17 menores asesinados, 10 eran mujeres (58,8%) y 7 (41,2%) eran varones. En cuanto a su nacionalidad, la mayoría (12, equivalente al 70,6%) eran españoles.

En la mayoría de los casos, el agresor (84,6%) era el padre biológico del niño o niña. Las víctimas, en su inmensa mayoría también (88,2%), convivían con su agresor en el momento de su muerte.

El domicilio familiar fue, en 15 de los 17 casos, el lugar donde se cometieron los crímenes. En tres casos, las madres de los menores víctimas también fueron asesinadas.

En cuanto al método utilizado para cometer el crimen, tres de cada diez menores (29,4%) fueron asesinados con arma blanca y el mismo número por asfixia o estrangulamiento.

Los agresores son varones con una edad media de 38,5 años, 10 años más jóvenes que los autores de feminicidios durante el mismo periodo.

En cuanto a su origen, 7 de los agresores eran españoles y 6, extranjeros. Durante el periodo 2016-2018, casi la mitad de los agresores (46,2%) se suicidaron y un 38,5% fueron detenidos.