Los conductores que manipulen el tacógrafo de sus camiones y autobuses se pueden enfrentar hasta a tres años de cárcel

Los conductores que manipulen el tacógrafo de sus camiones y autobuses se pueden enfrentar hasta a tres años de cárcel

Una reciente sentencia del Tribunal Supremo permite impulsar este tipo de investigaciones en las que las infracciones administrativas pasarán a ser penales

3 / 03 / 2020 06:35

Manipular el tacógrafo dejará de ser una infracción administrativa castigada para el conductor con 500 euros de multa, y otros 4.001 euros para la empresa, y pérdida de seis puntos del carnet de conducir para transformarse en delito de falsedad documental, tras la sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo 672/2019 de 15 de enero del 2020.

Este fallo estima el recurso de casación formalizado por la Fiscalía del Tribunal Supremo en coordinación con la fiscalía especializada de Seguridad Vial, siguiendo las orientaciones de distintas memorias de la Fiscalía General del Estado, que abren una vía para la incriminación de estos comportamientos

El Supremo ha determinado que la manipulación de tacógrafos es constitutivo del delito de falsedad de documento oficial, recogido en el artículo 392 del Código Penal en relación con el artículo 390.1.2, castigado con penas de hasta 3 años de prisión.

El fiscal de Sala de la Fiscalía de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, remitió este lunes un oficio a las policías competentes en materia de tráfico, Guardia Civil, Mossos d’Esquadra, y Policía Foral de Navarra, para que instruyan atestados por delito de falsedad en documento oficial en casos de manipulaciones de tacógrafos de camiones y autobuses que alteren los registros del instrumento con la finalidad de sortear los controles policiales y administrativos

El fiscal de Sala de la Fiscalía de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas. Foto: Ministerio Fiscal

Durante su comparecencia Vargas estuvo acompañado por el fiscal adscrito al fiscal de Sala, Mario Sanz; el cap de la divisió de Tránsit de Mossos d’Esquadra, Andreu González Escalera; el jefe de área central de la divisió de Tránsit, Carlos Gómez y los guardias civiles de la escuela de tráfico, Félix Castro y José Antonio González. 

Durante el acto los expertos indicaron que los conductores infractores eluden la supervisión necesaria para la seguridad vial tanto de la policía de tráfico como de las autoridades competentes. “El riesgo de accidente es mayor porque dicha manipulación afecta al frenado y tracción del vehículo con lo cual la seguridad del mismo se reduce de forma notable”, apuntó Vargas.

La Fiscalía de Seguridad Vial considera que manipular el tacógrafo permite obtener ventajas ilícitas en las reglas de la competencia en el transporte por carretera y puede lesionar el derecho de los conductores de vehículos a su descanso, además de que puede poner en peligro su vida o integridad física en caso de accidente.

Vargas indicó que, además, “algunos llegan a tomar drogas, porque se han detectado casos de conductores con fatiga crónica. Y en esa situación parece claro que el riesgo de un accidente es mayor».

Con la instrucción ordenada por la Fiscalía, pueden ser imputados conductores profesionales, titulares de vehículos, encargados o empleados de empresas o talleres, o cualquier persona que lleve a cabo la manipulación del tacógrafo.

Vargas explicó que ha enviado la instrucción a todas las jefaturas de tráfico de la Guardia Civil y a las distintas policías autonómicas para que intensifiquen los controles e investiguen a los camioneros (y, en su caso, también a sus empresas) que manipulen el tacógrafo.

Según comentó un portavoz de los Mossos d’ Esquadra en los últimos diez años se han detectado hasta 300 operaciones irregulares. “Ahora podrán enjuiciarse como un delito penal”, apuntó.

Otro dato que destacó es que si se abre una investigación penal de este tipo podría tener diferentes repercusiones, no solo para el conductor infractor sino también para los propietarios de las empresas en aquellos casos en que el chófer es asalariado.

En su instrucción Vargas ordena a los agentes de tráfico que extremen los controles de tacógrafos y les informa de que ya disponen de las armas que ofrece el Código Penal para combatir estas maniobras. Entre ellas, ahora con permiso judicial, pueden realizar registros en empresas para cotejar los datos de los tacógrafos de una flota determinada con los que extraiga la Guardia Civil de los camiones infractores

El delito continuado puede alcanzar la pena de cuatro años de cárcel. La flota de camiones en España es una de las más importantes de Europa y un sector básico de la economía nacional. Según el fiscal de Sala de la Fiscalía de Seguridad Vial “hay que hablar de casos aislados y no podemos establecer que realmente existan mafias organizadas detrás de estos comportamientos”.

Penas que se agravan

En el caso de accidentes que atentan contra la vida o la integridad física, y se haya tenido constancia de manipulación del tacógrafo, se levantará atestado, dadas las instrucciones de la Fiscalía a los policías, por imprudencia grave de los artículos 142.1 (que implica penas de hasta 4 años de cárcel) y 152.1 (3 años de prisión) del Código Penal.

Además, se podrían alcanzar penas de hasta 4 años y medio de prisión en caso de una pluralidad de lesionados de gravedad; de hasta 6 años en caso de dos o más fallecidos o bien un fallecido y lesiones de gravedad en las demás víctimas; de 6 años y 9 meses de prisión si el número de lesionados fuera muy elevado; o de hasta 9 años de cárcel si el número de fallecidos fuese muy elevado.

Por otro lado, Vargas subrayó que si como consecuencia de que se detecte algún tacógrafo adulterado también se comprueba que el conductor ha sido sometido a “abuso laboral”, se solicitarán las actuaciones oportunas de la Inspección de Trabajo.

La manipulación más común que emplean algunos camioneros es colocar un imán en el censor que transmite la información del motor al tacógrafo, bloqueándolo. Otros se decantan por modificar los datos ‘hackeando’ el tacógrafo y corrigiendo las infracciones.

Según la Guardia Civil, con un adecuado análisis, y más ahora que cabe utilizar los resortes de la vía penal, es fácil detectar si un tacógrafo ha sido manipulado.

Tal y como indica la Fiscalía, «cualquier procedimiento de manipulación fraudulenta del tacógrafo que dé como resultado la alteración de sus registros –en su modalidad de inautenticidad objetiva– tendría cabida en el tipo penal».

En los próximos días, el propio fiscal de Sala de la Fiscalía de Seguridad Vial mantendrá diferentes reuniones con todos los operadores del sector de transportes a fin de poder trabajar desde la prevención.

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