El Juzgado de Instrucción número 3 de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a seis meses de prisión a un vecino de Puerto de la Cruz (Santa Cruz de Tenerife), de 51 años, que burló el confinamiento por coronavirus hasta en cuatro ocasiones y se mostró desafiante ante los policías que le conminaban a regresar a su domicilio.
Ha sido sentenciado por un delito continuado contra el orden público, en la modalidad de desobediencia grave a la autoridad.
Se trata de una sentencia de conformidad que es firme.
La magistrada-juez Luz Alicia Casañas Cabrera la dictó el pasado 28 de marzo ‘in voce’.
Ha acordado la suspensión de la pena por un plazo de dos años, condicionada a que en dicho plazo no delinca, bajo apercibimiento de revocación del beneficio de la suspensión.
La Fiscalía pidió en sus conclusiones provisionales que fuera condenado por un delito continuado contra el orden público en su modalidad de desobediencia grave a la autoridad a 9 meses de prisión.
El acusado confesó los hechos y mostró su conformidad con la pena solicitada para beneficiarse de una rebaja en la condena, que queda así reducida en un tercio.
Según los hechos probados, este individuo, “actuando con manifiesto desprecio” al Gobierno, en “reiteradas ocasiones” y desde el 20 de marzo de 2020, “ha venido incumpliendo a sabiendas y sin causa justificada alguna la prohibición de libre circulación de personas en la vía pública”.
El pasado 20 de marzo, sobre las 13.00 horas, fue identificado cuando se encontraba en el intercambiador de guaguas de Santa Cruz de Tenerife “sin esgrimir causa que justificara su presencia en dicho lugar, además de mostrar para con los agentes una actitud nada colaboradora, agresiva y desafiante”.
El 24 de marzo pasado, en torno a las 16.57 horas, de nuevo fue denunciado por la Policía al ser localizado en el intercambiador de Chimisay. En esa ocasión “alegó que iba a ver a su novia”.
Y en una tercera ocasión, el día 26 de marzo, a las 15:50 horas, fue localizado por los agentes en la parada del tranvía de Príncipes de España de la capital santacrucera y esgrimió la misma excusa de que iba a ver a su novia. Los policías volvieron a denunciarle.
Pese a las advertencias y denuncias, el pasado sábado fue descubierto burlando el confinamiento por cuarta vez. Fue pillado sobre las 16.30 horas caminando por la calle Víctor Zurita Soler de Santa Cruz de Tenerife “sin acreditar causa justificada alguna».
Entonces los agentes procedieron a su detención “ante su actitud deliberadamente rebelde y obstativa al cumplimiento de la prohibición ordenada”.