El líder de Vox, Santiago Abascal, ha pedido este martes al presidente Pedro Sánchez que dimita y disuelva su coalición con Podemos para dejar paso a un «gobierno de emergencia nacional» que gestione la crisis del coronavirus mediante medidas acordadas entre el PSOE, PP y su propio partido.
Así lo ha reclamado Abascal, recuperado, después de haber contraído el COVID-19, durante una rueda de prensa telemática, a través de Youtube, en la que ha defendido que el jefe del Ejecutivo debe dejar su puesto de forma «inmediata» por su «incapacidad» para hacer frente a la pandemia.
El líder de Vox no ha aclarado quién debería presidir el gobierno de emergencia que reclama argumentando que eso no sería lo «más importante».
Sólo ha indicado que ese nuevo Gabinete debe crearse mediante el acuerdo de PSOE, PP y Vox, que reúnen 260 diputados, el 74% del Congreso, «y tienen la capacidad de dar una respuesta mayoritaria».
En su cuenta de Twitter, el partido ha ido aún más lejos y ha reclamado una «alternativa política de unidad» ante la «gestión criminal» de la crisis que, sostienen, ha hecho el Gobierno.
En este sentido, Abascal ha llegado a pedir a Sánchez, pero también al vicepresidente de Derechos Sociales, Pablo Iglesias, que «se vayan a sus casas, con sus abogados» y se preparen para «defenderse ante los tribunales».
SÓLO CUATRO MINISTERIOS
El Ejecutivo que propone Abascal debería contar sólo con cuatro ministerios: Economía, Interior, Defensa y Sanidad y estar formado por «personas capaces de afrontar las amenazas que están poniendo en riesgo la vida y economía de los españoles» y que «no estén pensando en las próximas elecciones».
Abascal, quien insiste en referirse al Covid-19 como «el virus de Wuhan», ha dejado claro que al haber retirado su apoyo al Gobierno no van a apoyar los decretos que lleguen al Congreso.
Su apuesta es que el nuevo Gabinete que quiere se cree redacte nuevas medidas consensuadas entre los tres principales partidos.
El «único objetivo» del nuevo Gobierno debe ser, en palabras de Abascal, «derrotar a la pandemia y salvar el bienestar económico de los españoles que ahora están confinados y amenazados por la ruina.
Según Abascal, el Gobierno de coalición no ha estado «a la altura ni cerca del desafío que supone esta grave pandemia», entre otras cosas porque Sánchez e Iglesias «han estado más preocupados por utilizar la tragedia para avanzar en su agenda política».
«Primero despreció las advertencias y luego ocultó las amenazas poniendo en peligro a millones de personas y fue incapaz de actuar con diligencia porque se entretuvo otra vez en sus intrigas políticas», ha denunciado Abascal, quien también ha acusado al Ejecutivo de «trata de camuflar» su actuación «con toneladas de mentiras» y «comprando a los medios de comunicación» con subvenciones.
Y es que, en lugar de poner todos los medios para frenar la pandemia y dar protección a quienes le hacen frente en primera línea, según Abascal, Sánchez se ha dedicado a actuar por libre sin consultar sus medidas al resto de partidos, «cediendo a las presiones de ERC y Bildu» y todo ello mientras Pablo Iglesias sigue «acaparando poder».

GOBIERNO «PARALIZADO, DIVIDIDO Y DESLEAL»
En esta misma línea, el eurodiputado y portavoz de Vox, Jorge Buxade, ha urgido la conformación de este Gobierno de «emergencia nacional» porque España no puede afrontar la crisis sanitaria y económica derivada del coronavirus con un Ejecutivo «paralizado y superado por las circunstancias» y que, además, está «en abierta guerra interna» y «cautivo» de quienes, a su juicio quieren aprovechar esta situación para avanzar «en su agenda totalitaria y antiespañola, ya sea chavista o separatista».
Según ha defendido este Gobierno «paralizado, dividido y desleal» con los españoles no sólo está llegando «tarde y mal» a la aplicación de medidas que frenen la crisis, sino que además su presidente, «a merced» de un vicepresidente, Pablo Iglesias, «sin escrúpulos», sólo se dedica a comparar ante los españoles con «la mirada perdida» para leer «propaganda sectaria».
«No es España la que está paralizada por el miedo, sino el miedo del Gobierno a asumir sus responsabilidades el que está atenazando a España», ha insistido Buxadé, para quien que es necesario un Gobierno de «emergencia nacional» que no sea «reo» de la «narcodictadura venezolana», que no ceda «ni un milímetro» ante el «chantaje» independentista y que su único objetivo sea «salvar vidas» y «proteger» a los españoles.
VOX PIDE AL ESTADO PAGAR EL SUELDO DE LOS TRABAJADORES CONFINADOS
Vox ha propuesto este martes que durante tres meses el Estado asuma el sueldo de todos los trabajadores que se hayan visto obligados a quedarse en casa por el estado de alarma decretado contra el coronavirus y que abone una prima del 20% en la retribución de los siguen «en el frente» desempeñando servicios esenciales, todo ello con el fin de «salvar la práctica totalidad de las empresas y los empleos».
Así lo ha manifestado su portavoz en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, en una rueda de prensa retransmitida telemáticamente desde la sede del partido junto a otros dirigentes de la formación, incluido su presidente, Santiago Abascal, en la que han pedido la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.
Esta formación cifra el coste de esta medida en unos 80.000 millones de euros, un «coste fuerte pero necesario» y que ve «casi más una inversión que un gasto» en «la propia supervivencia» de la economía española. En total, atendería a unos 13 millones de trabajadores «a los que se les prohíbe trabajar» y otros 4 millones de trabajadores «que acuden al frente».
QUE SE SAQUE DEL FONDO CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
Espinosa de los Monteros ha explicado que la propuesta de Vox pasa por financiar todo este desembolso de gasto público con la emisión de bonos de deuda pública, si bien ha dicho que podría recurrir al 80% de la inversión prevista para combatir el cambio climático, ante una «situación de verdadera emergencia».
«Durante décadas los españoles han trabajado para mantener el Estado, ahora toca que mantengan a los españoles», ha resumido Espinosa, subrayando que se está «a tiempo de impedir la desaparición del tejido productivo» y de que la economía «quede herida de muerte».
Otras medidas propuestas son suspender las obligaciones tributarias de las empresas (IVA e IRPF y pagos a cuenta del Impuesto de Sociedades) y el devengo de cuotas de la seguridad social, tanto de los trabajadores por cuenta ajena como de los autónomos; suprimir todos los impuestos que gravan el consumo de suministros de los hogares (agua, luz y gas) y el impuesto de sucesiones; suspender el pago de la parte del capital en la cuota de amortización de los préstamos hipotecarios, y permitir el rescate de fondos de pensiones y planes de ahorro, sin penalizaciones fiscales.