El exconsejero de Deportes de la Comunidad de Madrid, Alberto López Viejo, de 52 años, quien se haya cumpliendo condena en la prisión madrileña de Soto del Real, ha presentado un escrito ante el tribunal de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que el pasado 8 de abril denegó su puesta en libertad provisional durante el tiempo que dure la pandemia ante el peligro de contraer el coronavirus.
López Viejo, que fue condenado a 31 años de prisión por la trama Gürtel, es propenso a padecer enfermedades respiratorias. Hace cinco años superó una grave neumonía que le tuvo postrado tres semanas en una cama y que le hizo perder 9 kilos. Además padece asma, es hipertenso y padece insuficiencia cardiaca.
El penado pertenece, por lo tanto, a uno de los grupos de riesgo de personas cuyas vidas corren mayor peligro en su exposición al COVID-19, según la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por presentar patologías respiratorias e hipertensión.
El tribunal, formado por los magistrados José Antonio Mora Alarcón, Julio de Diego López y María Fernanda García, basó la denegación al recurso de súplica en un informe del subdirector médico del Centro Penitenciario, en el que suscribía la inexistencia de riesgo para la salud del penado dentro de la cárcel: “El módulo donde se encuentra en el momento actual no presenta riesgo epidémico por no existir ningún caso ni contacto”.
Las circunstancias, sin embargo, han cambiado dramáticamente en los últimos días.
«El Módulo 10 del Centro Penitenciario Madrid-V en el que se encuentra el señor López Viejo, ha sido confinado debido al aumento de contagios y de internos con síntomas compatibles con el COVID-19», afirma su abogada, Laura Martínez-Sanz en dicho escrito.
«Según nos ha podido confirmar la familia del señor López Viejo, un total de 6 internos del Módulo 10 han sido trasladados al módulo de enfermería o al hospital», relata la letrada, que subraya que la dirección del Centro Penitenciario le ha denegado la comunicación por locutorios con su defendido. Sin especificar por qué.
A día de hoy, según relata, hay un total de tres módulos confinados o clausurados: el 9, el 10 y el 12.
EL VIRUS LLEGÓ AL CENTRO PENITENCIARIO EL 3 DE ABRIL
De acuerdo con Martínez-Sanz, lo que afirmó el subdirector médico de Soto del Real no se ajustó a la verdad. Porque el 3 de abril –el informe del médico es del 7 de abril– obvió que el 3 de abril uno de los internos del Módulo 10, de nacionalidad nigeriana, había sido trasladado al Módulo de enfermería con claros síntomas de estar padeciendo el COVID-19 (con 40 grados de fiebre y dificultades respiratorias).
Con ese fin, la abogada ha solicitado al tribunal que pida al Centro Penitenciario Madrid V (Soto del Real) que informe sobre si la situación actual, en el Modulo 10, donde se encuentra López Viejo, y cuyo número ha pasado de los 50 a los 100 internos es de normalidad, que también informe sobre los motivos que han empujado a decretar dicho confinamiento, que informe sobre cuántos enfermos compatibles con el COVID-19 ha habido y hay en ese módulo, cuándo se produjo el primer caso, cuántos de esos internos con síntomas compatibles con el COVID-19 han necesitado aislamiento y traslado y de qué manera.
Por último, también solicita al tribunal que requiera al Centro Penitenciario sobre los protocolos que se están aplicando para minorar el riesgo de contagio de López Viejo, cuya vida podría, por ello, estar en peligro.
Según confirmaron fuentes de Instituciones Penitenciarias a Confilegal, hubo un penado que presentó sintomatología leve que fue trasladado a un hospital pero que después ha vuelto a Soto del Real. «Se encuentra aislado en enfermería».
«La situación en ese Módulo es de normalidad. No están en las celdas, están haciendo vida normal, si bien no pueden utilizar lugares comunes y bajan al patio por turnos», aclararon.
En ese mismo Módulo se encuentran Luis Bárcenas y Rodrigo Rato.