El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado hoy, en una comparecencia televisiva, que propondrá al Congreso de los Diputados una prórroga del estado de alarma, una última vez, por un periodo de 30 días.
Hasta el 20 de junio.
Durante este periodo, se producirá «una desescalada institucional. La única autoridad delegada del Gobierno será el ministro de Sanidad y decaerán las facultades especiales que se concedieron a los otros ministerios».
El objetivo de esta prolongación es el de limitar la movilidad entre provincias y los contactos sociales.
«Durante unas semanas más seguirán limitados parcialmente limitados algunos derechos, particularmente el derecho a la libertad de circulación, con la única y exclusiva finalidad: proteger, lo que hemos querido proteger desde el inicio de la epidemia, que es el derecho a la vida y el derecho a la salud pública», ha afirmado.
«Todos los derechos y libertades personales siguen intactos y, por supuesto, siguen vigentes todos los sistemas de control democrático del poder ejecutivo, del poder legislativo, que sesiona y sesionará con regularidad, hasta la libertad de expresión y de prensa, y, por supuesto, el control judicial», ha apuntad.
«El camino que estamos siguiendo es el único posible», ha indicado el presidente del Gobierno, quien ha indicado que de no haber optado por este camino el número de muertos por coronavirus hubiera sido de 300.000 personas. «Todos los derechos y libertades siguen intactos». Y añadido, «esperamos que sea el último».
El Partido Popular, en la última sesión de aprobación de prolongación del estado de alarma –en la que se abstuvo–, anunció que era la última vez que lo hacían y que la próxima –por esta–, votarían en contra.