PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

La Guardia Civil supo a través de Google que Fernando Valdés Dal-Ré era magistrado del Tribunal Constitucional

La suerte del magistrado del máximo tribunal de garantías se encuentra en manos del Tribunal Supremo. Foto: Facultad de Derecho/Universidad de Buenos Aires.
|

Fernando Valdés Dal-Ré, no reveló a los agentes de la Guardia Civil que lo detuvieron en su casa el pasado 10 de agosto por supuestos malos tratos a su mujer, que era magistrado del Tribunal Constitucional.

Dijo que era “profesor universitario”.

Fueron las llamadas telefónicas de diversas autoridades, interesándose por su suerte, lo que condujo a los agentes de la Benemérita a “googlear” el nombre del detenido y a descubrir que era, nada menos, que uno de los 12 miembros del máximo tribunal del garantías de España.

Las llamadas telefónicas tuvieron su origen, a su vez, en las que debió hacer la esposa de Valdés Dal-Ré a sus conocidos, pidiendo ayuda.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El magistrado rogó a los agentes que no trascendiera su arresto a los medios de comunicación, cosa de todo punto imposible. 

Valdés Dal-Ré fue detenido a las 21.30 horas de ese 10 de agosto y conducido al Cuartel que la Guardia Civil tiene en Majadahonda, localidad al este de la Comunidad de Madrid.

NO PASÓ LA NOCHE EN EL CALABOZO

No pasó, sin embargo, la noche en el calabozo. Al decir que se sentía indispuesto, fue trasladado al Hospital Puerta de Hierro, donde pasó la noche en observación.

Al día siguiente, 11 de agosto, fue conducido ante la magistrada del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 3, con competencias en violencia de género, de Majadahonda, Elena Garde, a quien correspondió el caso.

PUBLICIDAD

Garda lo interrogó, también a su mujer y a los testigos, uno de ellos un joven que fue quien llamó a la Policía Local. Después lo puso en libertad sin fianza.

El caso de Valdés Dal-Ré se encuentra, en estos momentos, en el Tribunal Supremo, a donde fue enviado por la magistrada de Majadahonda por su condición de aforado. 

Garde dice, en la exposición razonada remitida al Alto Tribunal, haber apreciado indicios de la “comisión de un delito de malos tratos en el ámbito familiar, recogido en el artículo 153 del Código Penal”.

PUBLICIDAD

Este artículo dice: “El que por cualquier medio o procedimiento causare a otro menoscabo psíquico o una lesión de menor gravedad de las previstas en el apartado 2 del artículo 147, o golpeare o maltratare a otro sin causarle lesión, cuando la ofendida sea o haya sido la esposa” será castigado con prisión de “seis meses a un año o de trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 80 días”.

El pasado 18 de agosto la Sala de Vacaciones del Tribunal Supremo designó al magistrado de la Sala de lo Penal, Antonio del Moral, instructor del caso del magistrado del Tribunal Constitucional.

PUBLICIDAD

Formando parte de la exposición razonada de la magistrada de Majadahonda, va incluido un informe del Ministerio Fiscal en la misma dirección, por lo que es improbable que el fiscal del Supremo, por el principio de unidad de actuación que rige el funcionamiento de este órgano, se pronuncie de forma contraria, de acuerdo con el artículo 408 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Dos jóvenes de Majadahonda, localidad al oeste de Madrid, llamaron a la policía local el pasado lunes por la tarde tras ser testigos de cómo una señora, que resultó ser la esposa del magistrado, pedía auxilio desde una terraza de su casa y de cómo el hombre la introdujo en el interior haciendo uso de la fuerza.

PUBLICIDAD

por Carlos Berbell.

Carlos Berbell es director de Confilegal. Periodista, consultor internacional en comunicación y escritor, está especializado en el campo de la justicia, la investigación criminal y la comunicación institucional.
Para comentar, suscríbete
Si ya eres suscriptor, Inicia sesión