Funcionarios, magistrados, fiscales, letrados de la Administración de Justicia, forenses y abogados han suscrito una carta abierta en defensa del magistrado David Maman Benchimol, duramente criticado por instituciones gubernamentales y organizaciones feministas a raíz de las opiniones que vertió el pasado 18 de febrero en el Colegio de la Abogacía de Madrid.
Fue durante una ponencia técnica de dos horas de duración sobre la Ley Orgánica 1/2025.
Maman Benchimol, titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 8 de Madrid, sostuvo en esa sesión que las mujeres se oponen sistemáticamente a la custodia compartida —en contra de la jurisprudencia reiterada del Tribunal Supremo— movidas por intereses económicos: la custodia compartida implica la pérdida de la pensión alimenticia.
A ello añadió una visión de la maternidad en la que la madre desconfía estructuralmente del padre y lo excluye del entorno familiar.
También afirmó que las mujeres aprovechan los tiempos muertos del proceso judicial para realizar un «lavado de coco» a sus hijos, alejándolos progresivamente del padre mediante temores de maltrato que el propio magistrado considera infundados.
Las consecuencias no tardaron. Ana Redondo, ministra de Igualdad, y Carmen Martínez Perza, delegada del Gobierno contra la Violencia de Género solicitaron por escrito al Consejo General del Poder Judicial que le abran expediente disciplinario al magistrado.
La Asociación de Mujeres Juristas Themis y la Fundación Mujeres calificaron sus palabras de «violencia institucional» contraria al marco jurídico vigente.
La respuesta de sus compañeros
Frente a esa ofensiva, que algunos han calificado de «caza al juez», un amplio grupo de profesionales que trabajan o han trabajado junto a él han decidido dar la cara.
Son funcionarios de su juzgado, fiscales, letrados de la Administración de Justicia, magistrados, forenses, abogados y procuradores. Han redactado una carta abierta que será remitida al CGPJ el próximo martes 5 de mayo.
El texto, fechado el 29 de abril, sostiene que las declaraciones del magistrado fueron «extrapoladas y sacadas de contexto» y no guardan relación con el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales.
Los firmantes lo describen como un juez de «comportamiento íntegro, respetuoso y ajustado a los principios de imparcialidad y equidad».
Desmienten además, de forma expresa, las informaciones sobre supuestos comentarios relativos a la vestimenta o el maquillaje de mujeres.
«Es absolutamente incierto», afirman, y advierten de que ese tipo de afirmaciones podrían derivar en «un clima de hostilidad» y en un «discurso de sexismo, política y odio» que comprometería su derecho al honor.
En la carta abierta, invitan a sumarse mediante un correo electrónico al [email protected]