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La Administración debe aprovechar el teletrabajo como fuente de innovación, según FEDECA, funcionarios del Estado

Jordi Solé presidente de la Federación de Asociaciones de Cuerpos Superiores de la Administración Civil del Estado, opina que el teletrabajo es una oportunidad para ser más eficaces.
| | Actualizado: 05/10/2020 1:08

El teletrabajo también podrá utilizarse en las Administraciones públicas. El Real Decreto-Ley 29/2020 que el teletrabajo de los funcionarios es “voluntario y reversible”, según explicó Carolina Darias, ministra de Política Territorial y Función Pública.

Para Jordi Solé presidente de la Federación de Asociaciones de Cuerpos Superiores de la Administración Civil del Estado, funcionarios al más alto nivel, agrupados en  FEDECA, parece claro que el teletrabajo ha llegado para quedarse.

“Lo que antes era un reto ahora se ha convertido en un derecho para los funcionarios”, afirma.

Esta norma modifica el Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público (TREBEP) para introducir un nuevo artículo 47 bis, que regulará la prestación del servicio a distancia mediante teletrabajo.

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Darias también señaló que «es de carácter voluntario y reversible» y conlleva «los mismos derechos y deberes, no puede suponer el incumplimiento del horario laboral» y debe ser «expresamente autorizada por la unidad administrativa correspondiente».

Al mismo tiempo resaltó que los funcionarios que trabajen en casa, deberán tener las competencias necesarias para moverse en el mundo digital, conocimientos que pueden mejorar realizando algunos cursos gratis «online».

Hay que recordar que en el marco del estado de alarma decretado por Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, se procedió a la aprobación de normas por las cuales se implantaba de forma generalizada el teletrabajo en las distintas Administraciones Públicas, si bien con carácter excepcional y temporal.

De izquierda a derecha, José Luis Escrivá Belmonte, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones; Yolanda Díaz Pérez, ministra de Trabajo y Economía Social; María Jesús Montero Cuadrado, ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno; y Carolina Darias San Sebastián, ministra de Política Territorial y Función Pública, durante una reciente rueda de prensa.

UNA GRAN OPORTUNIDAD

Desde FEDECA se cree que el teletrabajo es un mecanismo más para acercar la innovación, la tecnología y la Inteligencia Artificial al trabajo de los funcionarios de carrera A1”.

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En opinión de su presidente “produce un impacto positivo que puede reducir la brecha de igualdad y favorecer la conciliación”.

Esta asociación profesional está pendiente de que la Sala Tercera del Supremo analice su demanda interpuesta y admitida a trámite que impugna una treintena de nombramientos de directores generales o similares hechos a dedo a la luz del Real Decreto que en enero diseñó la estructura gubernamental de un Ejecutivo recién aterrizado.

FEDECA sigue pendiente de una reunión que pidieron a la ministra Darias y que se resiste a quedar con ellos. “No entendemos que aún no haya encontrado un hueco en su agenda para quedar con la cúpula del funcionariado. Si nos vimos con el secretario de Estado pero aún no conocemos el borrador de la reforma de la Función Pública que la Ministra ha esbozado públicamente”.

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Para estos profesionales de la función pública “es necesario contar con una estrategia definida de cara a impulsar la modernización de la administración, donde la transformación digital sea un elemento clave para dar mejor servicio al ciudadano “- El uso del teletrabajo puede abrir la puerta a la innovación de la Administración.

POSIBLES PROBLEMAS LEGALES

Solé cree que  “este cambio de paradigma planteará también nuevos problemas legales al ser la localización un elemento relevante para el cumplimiento de obligaciones tributarias o de Seguridad Social”.

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A su juicio, “hablamos de “retos todos ellos que deberán solucionarse con las medidas normativas adecuadas, que deberán de solucionarse con medidas efectivas, útiles y que agilicen la labor de la administración”.

También destaca que “para los funcionarios de carrera y la función pública en su totalidad es un reto y un deber apostar por la sostenibilidad, la conciliación y la protección al medio ambiente, siempre garantizando el acceso universal y en igualdad de condiciones, de la ciudadanía al servicio público”.

Al mismo tiempo, “este acceso y servicio al ciudadano es un elemento esencial porque el teletrabajo no debe ser sino un medio de mejorar acceso y servicio de forma más segura, eficaz y directa y con estándares de calidad que han definido la función pública y el trabajo de los funcionarios de carrera A1 como una constante”.

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Jordi Solé también habla que “se producirán también economías de escala al disminuir el volumen de transporte con ventajas para conseguir una función pública más respetuosa con el medio ambiente y que participe todavía más en la contribución a la lucha contra el cambio climático.

UN CAMBIO DE MENTALIDAD IMPORTANTE

“De igual manera aportará mejoras para la que se ha llamado “España vaciada” incidiendo en el mercado inmobiliario y posibilitando mejores condiciones de acceso a una vivienda digna”, advierte

Además, considera que «el teletrabajo supondrá también un cambio de mentalidad de los funcionarios públicos al exigirles mejorar sus capacidades digitales».

“Para ello será precisa la actualización constante mediante una formación permanente y la reformulación de los sistemas operativos para que se pueda acceder a los distintos sistemas de gestión desde cualquier parte del mundo siempre las mayores garantías protección cibernética posibles”, advierte.

“El funcionario se convierte en un ser digital, preparado para hacer frente los retos tecnológicos antes de que se puedan producir”.

“El teletrabajo puede acercarnos a la eficiencia. Quizás la frase de hacer mis horas quede desterrada para siempre, y se sustituya por  el concepto de cumplir mis objetivos”, afirma Solé. 

Para estos altos funcionarios de la Administración del Estado. “En cualquier caso, el teletrabajo a modo general plantea cambios sociales, económicos, culturales y sociológicos. Social y sociológico dado que la manera de interacción se convierte en digital”.

“Económicos porque supone una reducción para las arcas del Estado en edificios y espacios, culturales porque la política corporativa de la Administración ha sido objeto de un cambio radical de mentalidad dentro de los propios Cuerpos de funcionarios, como respecto a la interacción con los ciudadanos” advierte Solé.

“El teletrabajo puede acercarnos a la eficiencia. Quizás la frase de hacer mis horas quede desterrada para siempre, y se sustituya por  el concepto de cumplir mis objetivos”, afirma Solé.

EL CAMBIO SOCIAL QUE VA A GENERAR EL TELETRABAJO

No en vano, en España el teletrabajo nació vinculado al Plan Concilia aprobado por Acuerdo del Consejo de Ministros de 4 de marzo de 2005, para hacer efectiva la conciliación de las responsabilidades profesionales y la vida personal y familiar en la esfera del empleo público”.

Solé señala que “hace mucho tiempo que quedó atrás esa visión burocrática de los funcionarios. Actualmente, los funcionarios son hombres y mujeres entregados al servicio público, y por ello al servicio de ciudadanía”.

En su opinión, “el teletrabajo va a producir un cambio social, económico y sociológico en la vida de todos y todas”.

Este experto recuerda que “si bien es cierto que el ‘acelerante’ del teletrabajo ha sido el Covid-19 y las restricciones al trabajo presencial que ha determinado, ya estaba latente las posibilidades y ventajas del teletrabajo de lo que da fe el hecho de que,  grandes empresas tecnológicas privadas como Facebook, Apple o Google  ya se han dado cuenta de que esto supone un cambio de paradigma y han apostado por el teletrabajo”.

NECESIDAD DE UNA ADMINISTRACIÓN MODERNA

Para Solé “una Administración del siglo XXI debe ser una Administración moderna, eficiente y eficaz, capaz de asumir la innovación como un elemento de renovación constante que la defina”.

A su juicio “debemos dejar de pensar en los edificios públicos como lugares de trabajo y pensar en espacios virtuales de trabajo y espacios reales para tareas presenciales o actividades en las que la presencia física siga siendo necesaria”.

Para el presidente de FEDECA “es innegable que el teletrabajo supone un cambio de paradigma en la sociedad, y convierte en una posibilidad real que el trabajo de funcionarios, en la medida que o exija presencia, se transforme hacía fórmulas innovadoras, lo que se conoce como ‘nómadas digitales’”.

Eso puede hacer que “mejore de la productividad al disponer de espacios de tiempo reservados hasta ahora al transporte para ir y volver al trabajo, gestión eficiente de las reuniones a través de los sistemas de videoconferencias o multiconexión al posibilitar el contacto simultáneo con múltiples fuentes desde cualquier ubicación física con un acceso a red”.

Jordi Solé  considera que “el teletrabajo ha venido para quedarse y para modificar el estilo de vida de la sociedad con una apuesta en este sentido que debemos referir no solo al presente, sino al futuro, a la era posCovid-19”.