Dentro de unos días la editorial Tirant Lo Blanc va a publicar el Anuario de Derecho de Familia 2021 que contiene un capítulo titulado «¿Quien es capaz de matar a un niño? Filicidos en contexto de separación parental», del que es autora la psicóloga legal y forense Ana Isabel Gutiérrez.
Llega en el momento más apropiado, tras la estela del asesinato de las menores Olivia y Anna, de 6 y 1 años, respectivamente, a manos de su padre, Tomás Gimeno, desaparecido actualmente. La Justicia ha dictado una orden de búsqueda y captura internacional.
La madre de las niñas, Beatriz Zimmermann, hizo pública una carta abierta el pasado domingo llamando a endurecer las penas para proteger a los menores.
Un llamamiento realizado desde el dolor más profundo pero que, sin embargo, no es la medida más apropiada para prevenir este tipo de asesinatos, en opinión de la psicóloga forense.
«En ningún caso la solución está en endurecer las penas. No es útil. El Código Penal que tenemos es suficiente. De hecho, contempla la prisión permanente revisable para este tipo de actos, cuando las víctimas son menores», explica Ana Isabel Gutiérrez, que ha estudiado el asunto a fondo.
«Donde habría que centrar el tiro para prevenir casos sería en realizar estudios con el fin de conocer cuáles son los factores de riesgo para que los profesionales identificaran los signos y síntomas que preceden a los filicidios y pudieran dar la alerta adecuada», precisa.
Esto, de acuerdo con Gutiérrez, implica la sensibilización. «Para que los profesionales, ante la duda –dado que nunca tendremos la certeza de que se va a cometer un crimen–, den la alerta. Debe haber una implicación real en la labor de prevenir futuros casos».
FILICIDIOS POR VENGANZA, LOS MÁS DIFÍCILES DE DETECTAR
La psicóloga forense subraya que los filicidios por venganza, como el de Tomás Gimeno, son los más difíciles de detectar.
«Hasta ahora las valoraciones de peligrosidad están muy enfocadas en la madre. Sobre si el agresor tiene armas, si tiene pérdidas de control del impulso. En los filicidios por venganza la madre no es el objetivo directo. Tendríamos que centrarnos en rasgos de la personalidad, en determinadas señales. Como por ejemplo, si han habido previamente amenazas de suicido para impedir el abandono. Señales por determinar que, todavía no se han estudiado en profundidad», cuenta Gutiérrez.
«Identificando esas señales se podrían poner las medidas de protección adecuadas. Y para eso son necesarios estudios previos que no se han hecho. La literatura, en este campo, es escasa», subraya. «Estudiándolos podrías disminuir el número de la mayoría de los filicidios. Cuanto más sepamos sobre ello más capacidad tendríamos de prevenir. Para eso se necesita voluntad política e investigar».
Según la psicóloga forense, se necesitan más estudios no solo en estos filicidios por venganza, también en las otras tipologías, como los filicidios accidentales, los filicidios altruistas o los filicidios psicóticos.