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Estandarización en el ámbito legal: ¿qué significa y por qué es relevante para el futuro del Derecho?

María Jesús González-Espejo - Marilena Kanatá
Estandarización en el ámbito legal: ¿qué significa y por qué es relevante para el futuro del Derecho?
De acuerdo con las autoras, María Jesús González-Espejo y Marilena Kanatá, la estandarización en el ámbito legal es esencial para el futuro del derecho.
29/5/2022 06:47
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Actualizado: 30/5/2022 13:51
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El pasado 21 de abril tuvo lugar un nuevo webinar de la  Innovation in Law Studies Alliance (puedes acceder al video de la sesión a través del siguiente enlace: Webinar ILSA: Normalización Jurídica – YouTube).

En esta ocasión los dos ponentes (Damien Riehl, tecnólogo jurídico, abogado, conferenciante, escritor y vicepresidente de Fastcase Legal Research Platform, Washington D.C., EE.UU., así como a Sam Moore, director de relaciones con los proveedores en Reynen Court Inc. y anteriormente director de innovación en el bufete escocés Burness Paull) compartieron con los asistentes su visión sobre la estandarización aplicada al sector jurídico y su importancia para el futuro del Derecho.

En este artículo resumimos lo más destacable que se dijo en ese webinar, y explicamos qué es la estandarización legal, los obstáculos para conseguirla, las ventajas de hacerlo y los retos a los que se enfrenta el sector legal para ser más innovador y digital.

También damos algunos ejemplos de algunos de los proyectos que se están llevando a cabo dirigidos a la estandarización en el ámbito legal.

¿Qué entendemos por estandarización aplicada al ámbito jurídico?

Antes de entrar a analizar en qué consiste la estandarización aplicada al ámbito jurídico, debemos aclarar qué significa este término. Según el diccionario de Cambridge, alude al ‘proceso de hacer que las cosas del mismo tipo tengan todas las mismas características básicas. En la misma línea, el diccionario Oxford explica el término estandarización como el proceso de hacer que los objetos o actividades del mismo tipo tengan las mismas características o cualidades y el proceso de hacer que algo sea estándar’.

Así que, a grandes rasgos, podemos decir que la estandarización es la creación de protocolos en un sector basados en el consenso de sus principales interesados.

Cuando nos referimos a la estandarización en el ámbito jurídico, aludimos a una serie de factores interrelacionados, que pueden hacer que el sector sea más innovador y eficiente.  

Históricamente la estandarización ha servido para garantizar el control de calidad en el sector de la industria y ha llegado con cierto retraso al sector de los servicios, donde el factor humano, aparece como principal barrera para hacerla efectiva. Sin embargo, cada vez más los sectores de servicios tales como la banca y los seguros incluyen en su agenda la estandarización como solución para mejorar la calidad de sus servicios y para ser más eficientes.

Pero ¿qué fenómenos están causando que la estandarización se incluya también en la agenda de algunos operadores del ámbito legal? En nuestra opinión, son principalmente los dos siguientes:

1.- La globalización de la economía, de la sociedad, de la política y, sobre todo, de los conflictos. En efecto en un mundo cada vez más global, con negocios altamente digitalizados, operados muchas veces desde internet, donde las fronteras se difuminan, los juristas necesitan hablar el mismo lenguaje, porque  los conflictos sobrepasan las barreras nacionales y requieren cada vez con más frecuencia de soluciones multi jurisdicción para ser resueltos.

2.- El rol cada vez más relevante de la tecnología y las necesidades que se derivan de su desarrollo. Los lenguajes de programación necesitan hablarse con el lenguaje jurídico. Mientras que el jurista se mueve bien en un entorno de ambigüedad, el desarrollador informático necesita precisión. El Derecho y la programación están abocados a entenderse para ser competitivos.  

Sin embargo, la estandarización encuentra barreras para su desarrollo en el sector legal.

Por una parte, la falta de armonización en la terminología utilizada para denominar los conceptos clave para nombrar las cosas: Los juristas entre ellos, no siempre se ponen de acuerdo en qué son las cosas, cómo se expresan y cuáles son los pasos a seguir en cada proceso para llegar al resultado deseado.

Por poner ejemplos concretos, un simple vistazo a las sentencias, a las cláusulas de los contratos, a las leyes e incluso a los artículos de la doctrina nos hace comprender que el lenguaje jurídico utilizado en ellas es muy diferente.

En este sentido, la estandarización puede ayudarnos a identificar las cosas que importan y a utilizar el mismo lenguaje jurídico para describir el contenido de cada cosa.

Por otra parte, muchos juristas están convencidos de que su trabajo es único y ellos son insustituibles: Muchos consideran en efecto que su trabajo no puede estandarizarse, convertirse en un proceso ni automatizarse. 

Sin embargo, la realidad es que detrás de este tipo de creencia lo que hay muchas veces es por un lado, el deseo de proteger  puestos de trabajo y  por otro, el  desinterés para reflexionar sobre el trabajo que realizan, buscar las ineficiencias, rediseñar los procesos y automatizarlos.

¿Por qué es importante la normalización en el ámbito jurídico? ¿Cómo ayuda?

La estandarización puede ser muy útil para el desarrollo del sector legal, aportándole entre otros los siguientes beneficios:

1.- Agilidad y rapidez: Estandarizar procesos puede agilizar la burocracia, dotando los sistemas legales de mayor rapidez y agilidad, en la adopción de decisiones y en la resolución de los problemas. 

2.- Precio de los servicios: la identificación de ineficiencias permite controlar e incluso reducir costes. La estandarización puede ser útil para establecer unos costes más concretos y justos para el servicio prestado.

3.- Seguridad física y lógica: La estandarización facilita la evaluación del riesgo y la adopción de medidas para prevenir siniestros.

4.- Control de la calidad del servicio prestado: La estandarización permite controlar el servicio prestado y detectar mejores prácticas.

5.- Interoperabilidad: La estandarización ayuda a que los diferentes operadores se puedan comunicar entre sí. La utilización de la misma terminología y procesos permite esta comunicación y el intercambio de datos, la generación de estadísticas y la incorporación del big data a un sector donde éste aún es residual.

6.- Transparencia, explicabilidad y accesibilidad: La estandarización de normas y reglas dota de mayor transparencia a los sistemas.

7.- Valor añadido: Estandarizar los procesos significa reducir el trabajo técnico y administrativo que a menudo realizan los abogados, permitiéndoles dedicar el tiempo a asuntos complejos en los que realmente aportan valor.

Iniciativas dirigidas a la estandarización en el ámbito legal

Para comprender mejor el fenómeno de la estandarización en el ámbito legal, es interesante analizar iniciativas concretas. A continuación, exponemos varias, clasificadas por tipología:   

Estandarización de la terminología: se trata de iniciativas dirigidas a estandarizar los vocablos utilizados para facilitar el desarrollo de tecnología que pueda interactuar. Dentro de este grupo destacaremos dos:  Legal Schema: un proyecto británico liderado por Peter Hunn que busca generar un thesaurus de datos estructurado, de ámbito universal, para la creación de contratos digitales.

Este proyecto apoya el desarrollo de contratos digitales individuales, y también les permite interactuar entre sí y con las tecnologías existentes. Otra iniciativa interesante también centrada en la estandarización terminológica es la que lidera la Alianza SALI que busca crear un lenguaje común para la industria legal.

Se trata de una organización sin ánimo de lucro formada por profesionales, bufetes de abogados y proveedores de soluciones con el objetivo de desarrollar estándares abiertos y prácticos de la industria para servicios legales eficientes e innovadores.

Su objetivo es avanzar hacia la estandarización de la terminología para simplificar y mejorar la prestación de servicios jurídicos, proporcionando una mayor transparencia y aumentando la eficacia de los presupuestos y los recursos.

Estandarización de contratos 

Un ejemplo de este tipo de estandarización es la de oneNDA. En enero de 2021, la promotora de esta iniciativa propuso una idea en LinkedIn: ¿qué pasaría si todos nos pusiéramos de acuerdo para adoptar un modelo idéntico de acuerdo de confidencialidad? Para hacerlo creo una comunidad jurídica y en un mes ya estaba disponible el primer contrato de NDA estándar que es hoy utilizado por más de 2.000 empresas.   Según los responsables de oneNDA hay tres tipos de contratos estandarizados:

1.- Acuerdos creados mediante una mezcla de aportaciones de un comité de profesionales del Derecho y de la comunidad en general antes de la publicación del documento. El proceso de creación debe ser transparente y público.

2.- Acuerdos tipo que han sido creados por un comité de profesionales del Derecho a través de un proceso de iteración, pero que no han contado con las aportaciones de la comunidad en general. También en este caso el proceso de creación debe ser transparente y público. Este tipo de plantillas sólo se considerarán un estándar cuando hayan sido ampliamente aceptadas por la comunidad.

3.- Las plantillas de acuerdos que han sido creadas por la comunidad en general sin la participación de un comité.

Estandarización de procesos

La normativa es uno de los principales obstáculos a la innovación. Por eso se utilizan cada vez métodos más novedosos para ayudar a los interesados a comprender y cumplir la legislación. Un ejemplo, es la inclusión de un anexo en los textos legales con los árboles de decisión necesarios para quien desee desarrollar un sistema experto, pueda hacerlo con la certeza de que éste responderá a la voluntad del legislador.

Pero un ejemplo aún más interesante nos lo acaba de dar el Ayuntamiento de Madrid quien el día 27 de mayo nos informaba de la creación del inventario electrónico de servicios y procedimientos.  

A través de este inventario nuestra corporación cumplirá con su obligación legal de elaborar y mantener actualizado un inventario de procedimientos administrativos de su competencia.  Además, este instrumento servirá para hacer seguimiento y supervisar el grado de digitalización de los procedimientos y facilitará la interoperabilidad entre administraciones. 

Estandarización tecnológica: la tecnología puede también servir para garantizar la estandarización de temas legales. Como muestra por ejemplo el software desarrollado para recoger pruebas de crímenes de guerra Ucrania que garantiza que quien recoge los testimonios lo hace conforme a la normativa internacional y asegura que las pruebas tengan así plena validez jurídica. 

Estandarización de formatos: un ejemplo de este tipo de estandarización es la que se deriva por ejemplo de la aprobación por parte de la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo de unas normas que establecen la extensión máxima (25 folios o 50.000 caracteres), el formato y la estructura, de los escritos de interposición de los recursos de casación dirigidos a la Sala Tercera, de lo Contencioso-Administrativo, de dicho Tribunal, así como de los escritos de oposición a dichos recursos.

Conclusión

En conclusión, la estandarización es una gran oportunidad, pero también una necesidad para una mejor aplicación de la ley. La estandarización puede ayudar a la transformación del sector y de sus desarrollos tecnológicos.

Como puede observarse algunas de las iniciativas más interesantes, se están desarrollando desde el mundo anglosajón y, por tanto, se desarrollan en inglés y adaptadas a este entorno. Sería interesante que también el ámbito hispano americano se promovieran iniciativas similares que ayuden a la estandarización en nuestro idioma y para nuestros sistemas legales.

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