Daniel Sánchez Bernal, candidato a decano del ICAS: ‘Lucharé para que el Colegio apoye a todos los abogados’
Daniel Sánchez Bernal señala que su máxima lucha es "que el Colegio sea, realmente, de todos los abogados", y no pierde la esperanza de poder cambiarlo.

Daniel Sánchez Bernal, candidato a decano del ICAS: ‘Lucharé para que el Colegio apoye a todos los abogados’

Sánchez Bernal es el abogado que lucha contra los señalamientos tardíos, al que el Tribunal Constitucional le dio la razón
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22/11/2022 06:50
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Actualizado: 21/11/2022 22:53
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«Lucharé para que el Colegio apoye a todos los abogados, cosa que no hicieron conmigo, tuvo que hacerlo a regañadientes tras haber sido requerido por el Defensor del Pueblo andaluz y estatal». Así lo declara a Confilegal Daniel Sánchez Bernal, el abogado sevillano que lucha contra los señalamientos tardíos.

Sánchez Bernal presentó una demanda de amparo ante el Tribunal Constitucional (TC) por un juicio que le habían fijado a más de tres años vista, y el tribunal de garantías concluyó que se había vulnerado el derecho del recurrente a un proceso sin dilaciones indebidas (artículo 24.2 de la Constitución).

También denunció el caso ante el Parlamento Europeo, que admitió su queja.

En esta entrevista en Confilegal explica los pilares de su candidatura a decano del Colegio de Abogados de Sevilla (ICAS) en las elecciones del próximo jueves, 24 de noviembre, para relevar en el cargo a Óscar Cisneros, que no se presenta a la reelección. 

Son transparencia, igualdad, turno de oficio y conciliación.

Sánchez Bernal tiene 42 años y lleva en la Abogacía más de una década. Es un abogado multidisciplinar y ha sido también funcionario interino en la administración de Justicia, como tramitador y gestor procesal, ejerciendo en el Juzgado de Instrucción número 6, cuando su titular era la magistrada Mercedes Alaya, instructora del caso ERE; en el Juzgado de lo Penal número 14; en el Juzgado Mixto número 1 de Lora del Río;  en el servicio común de notificaciones y embargos; y en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 10.

Su mayor vocación en la vida es «luchar contra las injusticias». 

El Parlamento Europeo examina la lentitud de la Justicia en España a petición del abogado sevillano Daniel Sánchez Bernal
Este abogado tiene otros dos asuntos más fijados para mayo de 2023 y octubre de 2025 que «muy posiblemente» también recurrirá en amparo.

El pasado mes de octubre, este letrado fue distinguido por la Orden al Mérito Humanitario de Andalucía con la Cruz de Oro, un galardón que esta asociación presidida por el letrado Juan José Zanca Ruiz concede anualmente a personas o instituciones que tengan a sus espaldas «una vida de entrega y servicio a las buenas causas» y la entrega de su tiempo y pecunio «para el servicio a los otros».

¿Qué le ha llevado a dar este paso?

El escaso apoyo que recibí por parte del Colegio en este asunto fue lo que me llevó a dar este paso al frente para liderarlo. Quiero que los letrados de Sevilla se sientan amparados por su Colegio, cosa que ni yo ni otros compañeros hemos sentido. 

En mi caso, tuvo que hacerlo a regañadientes tras haber sido requerido por el Defensor del Pueblo andaluz y estatal. Por tanto, respuesta tardía. 

Y tras la sentencia del Constitucional no recibí ni siquiera una llamada por su parte por el trabajo realizado en defensa de mi cliente, que, en definitiva, nos beneficiará a todos porque, no lo olvidemos, somos justiciables. 

Compañeros míos vieron en mí un hilo de esperanza para cambiar la situación y el devenir del Colegio, para conseguir que realmente fuera de todos los abogados, y me pidieron que me presentara y acepté.

Y a raíz de su recurso de amparo, otros abogados están recurriendo los señalamientos tardíos y acudiendo al órgano de garantías a pedir auxilio. ¿Emplaza a la abogacía a vencer el miedo ante estas situaciones? 

Por supuesto.  Ante este mal endémico de los juicios tardíos no podemos quedarnos de brazos cruzados, porque Justicia tardía no es Justicia. 

Debemos implicarnos todos: jueces, fiscales, abogados, procuradores, etc., porque de lo contrario esta situación se agravará más y al final los únicos perjudicados serán los justiciables. 

Los asociaciones de jueces lo han hecho. La semana pasada, en un comunicado conjunto, reclamaron al Ministerio de Justicia y a la Junta de Andalucía la creación de nuevas unidades judiciales en Sevilla para poder “proporcionar la adecuada tutela a la ciudadanía”, que se ve perjudicada por la saturación de los juzgados de lo Social…

Me hubiese gustado que cuando pedí el apoyo a estas cuatro asociaciones me lo hubieran ofrecido desde el principio. Aunque lo han hecho tarde, estoy muy contento de que al final la sentencia del Tribunal Constitucional sirva para algo.

Aportando nuestro granito de arena entre todos, podremos conseguir la tan anhelada justicia ágil, eficaz y efectiva.

¿Y cuáles son los pilares de su candidatura?

Los pilares básicos son transparencia, igualdad, turno de oficio y conciliación.

«Lucharé para que todos los cursos de formación sean gratuitos y que la cuota colegial sea a la carta»

Desgrane cada uno de ellos. ¿Qué plantea en materia de transparencia?

El Colegio debe ser escrupulosamente transparente. Debe comunicar absolutamente todo lo que haga.

Una de las medidas que planteo es que el Defensor del Abogado sea un órgano independiente, para que sea efectivo y transparente. Actualmente lo preside el decano y está integrado por parte de la Junta de Gobierno del ICAS, y a mi juicio, es inadmisible.

También considero que hay que crear un canal de propuestas de mejora, con el fin de que se les dé respuesta por parte del Colegio de una forma directa y rápida.

Asimismo, veo necesario crear un canal de denuncias de mala praxis y de intrusismo profesional. Muchos compañeros han denunciado que consideran que hay mala praxis por parte de otros letrados y que incluso pueden vulnerar la propia deontología.

El Colegio de Abogados tiene que luchar y utilizar todas las herramientas para dignificar la profesión. Es inadmisible, por ejemplo, el Máster del acceso a la Abogacía y lucharé para que se suprima. Lo veo para sacar dinero más que para otra cosa, y muchos de los jóvenes abogados no disponen de recursos económicos. 

Hay que apoyar a los abogados jóvenes. Y denunciar a los falsos autónomos. 

Otra cuestión que veo fundamental es que los dictámenes de costas y honorarios se tienen que hacer a la mayor brevedad posible, en un plazo máximo de un mes. En numerosas ocasiones esas costas procesales se ven alargadas en el tiempo porque se las impugnan y en esa situación la ley establece que se tiene que recabar el dictamen del Colegio de Abogados. Por ello, insisto en que ese dictamen no se puede dilatar en el tiempo, sino que hay que hacerlo a la mayor brevedad posible.

¿Y qué hará en materia de conciliación si es decano?

Lucharé para crear una escuela infantil en la sede del Colegio, en todos los partidos judiciales y también en los órganos judiciales, en cuyas proximidades muchísimos compañeros tienen sus despachos.

El Colegio tiene que ser implacable respecto a los supuestos de enfermedad, nacimiento de hijos, etc., ante los cuales en muchos los juzgados no suelen suspender las vistas a los compañeros.

Si es necesario, el Colegio tiene que acudir a las administraciones competentes para denunciar estos hechos en defensa de sus colegiados, lo tiene que hacer sin que le tiemble la mano.

También considero muy importante que de una vez por todas el Colegio de Abogados proteja y defienda la salud mental de sus colegiados. Es un mal que padecemos y que viene de lejos, e incluso se ha agravado por la lentitud de la Justicia el sufrimiento, la angustia y el estrés al que estamos sometidos los abogados. 

El Colegio de Abogados tiene que combatir este proble y dar apoyo real y efectivo a los compañeros para evitar situaciones como se han dado, en las que han fallecido intuyo que por la salud mental.

¿Y por la dignificación del Turno de oficio qué hará?

Hay que luchar por suprimir el requisito de los tres años de ejercicio efectivo para poder acceder al turno de oficio. Eso es un despropósito. Hay que garantizar el derecho de defensa de los justiciables, y el Colegio debe ser implacable contra esto. 

También se tienen que adelantar los honorarios del turno de oficio utilizando la liquidez del propio Colegio de Abogados. 

Hay que incrementar también la calidad de filtrado de las peticiones insostenibles.

¿Eso qué significa?

En muchas ocasiones llegan a los compañeros del turno de oficio pretensiones que realmente son insostenibles, a la vista está lo sucedido con el compañero de Burgos. Al final, su Colegio ha tenido que ampararlo, pero tenemos que evitar que se llegue a ese extremo de soledad y desesperación por parte de un colegiado.

Se tienen que utilizar herramientas para que inmediatamente el Colegio ampare a los colegiados cuando se trata de impedir que prosperen peticiones de los justiciables que son insostenibles. Esto es un despropósito. 

Hay que digitalizar también todos los trámites y hay que evitar tener que rellenar los impresos habituales, llamados sábanas.

Y hay que renunciar incluso a la defensa del justiciable cuando haya situaciones de acoso o de humillaciones, y que en estos casos el Colegio sea implacable amparando que el abogado pueda renunciar a llevar la asistencia jurídica de ese asunto.

¿Qué propone en cuanto a formación?

Hay que aumentar las plazas para los cursos habilitantes, como mediador, contador- partidor o administradores concursales.

También lucharé para que todos los cursos de formación sean gratuitos. Muchos compañeros no pueden actualmente acceder a ellos porque conllevan un coste y en algunos casos muy elevado. No tiene sentido que sufragando una cuota colegial uno tenga encima que pagar por obtener una formación continuada ofrecida por el propio Colegio de Abogados.

¿Cuánto se paga de cuota en Sevilla?

40 euros mensuales, y a eso se suman los cuatro euros de la vergüenza que el ICAS nos cobra por las cuotas durante el Covid, que no las perdonaron y las fraccionaron, lo cual es un despropósito, una auténtica vergüenza.

En este sentido, voy a luchar para que la cuota colegial sea a la carta. No tiene sentido que un abogado no ejerciente pague exactamente igual que uno ejerciente ni tampoco que un letrado que no haga uso de todos los servicios colegiales pague exactamente igual que quien sí se beneficia de ellos.

¿Qué propuestas lleva en su programa en materia de igualdad?

En primer lugar, exijo que la abogacía sea tratada igual que otros operadores jurídicos.

Además, lucharé para que se cree un plan de igualdad y conciliación, y la figura de un defensor de la igualdad.

Como defensor a ultranza de la igualdad real y efectiva, si soy elegido decano lucharé también por la igualdad del colectivo LGTBi en el ejercicio de la abogacía. 

Por cierto, se ha planteado que las personas del colectivo LGTBi deberán avisar de su orientación sexual al SEPE para ser prioritarias en las oficinas de empleo. Yo soy gay, pero esto es totalmente absurdo. ¿Por qué tenemos que ser prioritarios? Es una auténtica vergüenza, me parece aberrante y discrimina a otros colectivos y flaco favor nos hace. No salgo de mi asombro. 

Lo que tenemos que defender es igualdad real con respecto a otros colectivos, en cuanto a hechos, no en cuanto a la subjetividad. 

También en materia de igualdad, la denominación del Colegio me da exactamente igual que se llame Colegio de Abogados que Colegio de la Abogacía. 

Por lo que prioritariamente lucharé es por solucionar los problemas urgentes, por darles una respuesta efectiva y rápida.

La denominación me resulta irrelevante. Si uno le plantea esta cuestión a un justiciable, estoy seguro de que dirá que lo único que le importa es que se le den respuestas rápidas. Y al abogado, que el Colegio les ampare.

¿Con qué mensaje le gustaría terminar la entrevista?

Que aunque sólo obtenga uno, dos o tres votos, me daré por satisfecho. Porque sólo por haber confiado en mí y haber luchado por ellos, bien ha merecido la pena llegar hasta aquí.

Mis compañeros han visto en mí un hilo de esperanza. Y la esperanza no es lo mismo que el optimismo. No es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de cómo resulte.

Mi máxima lucha es que el Colegio sea, realmente, de todos los abogados. Para mí, es un inmenso honor representarles, espero poder hacerlo.

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