Los cinco magistrados progresistas del TC amenazaron con no participar en el Pleno sobre el recurso del PP
La rebelión de los 5 magistrados progresistas, que amenazaron con no tomar parte en el pleno extraordinario y urgente, dejó sin quorum al órgano de máximas garantías. El presidente Pedro González-Trevijano se vio obligado a aplazar su celebración hasta el lunes a las 10 de la mañana. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Los cinco magistrados progresistas del TC amenazaron con no participar en el Pleno sobre el recurso del PP

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16/12/2022 01:00
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Actualizado: 16/12/2022 08:32
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El presidente del Tribunal Constitucional, Pedro González-Trevijano, aplazó ayer la celebración del Pleno extraordinario que había conovocado el día anterior para valorar la admisión del recurso del PP y decidir sobre las medidas cautelarísimas que incluía el recurso interpuesto por el PP ante la amenaza de los 5 magistrados progresistas de no participar.

La situación fue una de las más delicadas vividas por el máximo tribunal de garantías en los últimos cuarenta años. Porque lo que solicitaba el PP en su recurso era la imposición de unas medidas cautelarísimas que impidieran la celebración de la votación en el Congreso de los Diputados en la que se iba a aprobar la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional y de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Un hecho sin precedentes.

El recurso del PP había sido recibido en el Constitucional a las 10 de la mañana del día anterior. Y González-Trevijano había decidido llevarlo a un Pleno extraordinario y urgente de inmediato, convocado a las 10 de la mañana, porque parte del objeto del recurso podía perder su objeto.

Una decisión que no fue bien vista por parte del grupo progresista de magistrados, conformado por el vicepresidente, Juan Antonio Xiol y sus compañeros Cándido Conde Pumpido, Ramón Sáez Valcárcel, Inmaculada Montalbán y María Luisa Balaguer.

Por la tarde entraron en el TC nuevos escritos, uno de Podemos, recusando a González-Trevijano y a Antonio Narváez, y otro del PSOE. Y a las 10.30 de la mañana del día siguiente, entró el de VOX solicitando lo mismo que el PP.

La «rebelión» de los cinco magistrados progresistas comenzó a gestarse la tarde del miércoles, cuando se avanzó mediáticamente esto: que no participarían.

De hecho, desde el minuto uno el propio Xiol se mostró renuente a su celebración, que podía poner al Gobierno de Pedro Sánchez en una mala situación de decidirse que se suspendiera la votación en el Congreso de los Diputados.

La clave era la participación de los 5 magistrados. Porque sin ellos el Pleno del Constitucional no podría celebrarse al adolecer de quorum, establecido en un mínimo de 8.

Actualmente son 6 magistrados conservadores y 5 progresistas, 11. Hay una vacante debido a la renuncia de Alfredo Montoya, por motivos de salud.

El cálculo había sido hecho correctamente.

La magistrada Balaguer fue la mensajera que articuló «la operación».

Ocurrió por la mañana, tras el retraso anunciado de dos horas –de las 10 a las 12–, cuando González-Trevijano se encontraba en su despacho con Xiol, Enrique Arnaldo, a quien le había correspondido la ponencia, y Ricardo Enríquez, estos dos últimos, magistrados conservadores.

– Vengo a decirte que los magistrados progresistas no vamos a paarticipar en la votación –le dijo Balaguer a González-Trevijano en presencia del resto de sus compañeros, que se quedaron mayormente perplejos.

– Si no tomáis parte, no tendremos quorum –le contestó González-Trevijano.

La celebración del pleno extraordinario y urgente quedó descarrilado desde ese mismo momento.

El presidente decidió posponer su celebración hasta el lunes. No había otra.

La justificación oficial fue la necesidad de disponer de un tiempo «indispensable» para hacer un estudio completo del asunto, «a la vista del volumen de la documentación aportada, de la complejidad de la cuestión que plantea el recurso y la reelevancia de la decisión y de los escritos que han sido presentados a lo largto de la mañana. Lo que nos imposibilita en consecuencia poder participar en la deliberación y votación».

Una justificación que les fue exigida por González-Trevijano en papel y que luego se conoció públicamente.

De esa forma se vistió el muñeco de cara al exterior.

Ni que decir tiene que, de haber querido, los magistrados progresistas y sus letrados personales podrían haber abordado el recurso del PP y el resto de los escritos presentados después y haber tomado una decisión. Así me lo cuentan fuentes de toda solvencia del Alto Tribunal.

No tocaba, como solía decir el exhonorable Jordi Pujol.

La voluntad evidente de los magistrados progresistas fue no interferir con la votación del Congreso, haciendo así un evidente favor al Gobierno.

Después de las 13 horas, el TC hizo público el anuncio de que aplazaba la celebración del pleno extraordinario y urgente el próximo lunes 19 de diciembre a las 19 horas. Con el mismo orden del día.

Por las razones aportadas oficialmente.

Y así quedó la cosa.

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