Las tarjetas ‘revolving’ no han permanecido ajenas a las subidas de los tipos de interés y en 2022 han seguido la senda al alza iniciada en 2021, rompiendo así el descenso a partir de 2020, que precipitó la sentencia del Tribunal Supremo (TS) contra WiZink, advierte la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin)
Han subido su precio un punto porcentual en un año, hasta el 21,15%, a cierre de diciembre de 2022, según se desprende del VI Barómetro de la asociación, presentado hoy.
Asufin señala que es el segundo año consecutivo con subida de tipos, tras el ajuste producido entre los años 2019 y 2020. «Recordemos que el 4 de marzo, el Tribunal Supremo falló en contra de WiZink (la importante sentencia 149/2020), lo que precipitó un descenso de intereses en el mercado de estas tarjetas», indica.
En consecuencia, destaca que la diferencia entre las tarjetas ‘revolving’ y el resto de las tarjetas se incrementa: «Si en 2021, estos plásticos eran un 2,46% más caros con respecto a los convencionales, en 2022 la brecha se eleva al 3,15%».
El tipo medio de las ‘revolving’ se sitúa en el 21,15%, frente al de crédito, en general, que alcanza un 18%.
Otra conclusión de este estudio tiene que ver con los gastos aparejados de estas tarjetas, que «contribuyen a encarecer estos productos, como son los seguros».
Según indica Asufin, el seguro de la Visa Pass Carrefour encarece la TAE original de esta tarjeta, del 19,99%, hasta el 30,07%.
Además, señala que estos seguros encarecen la forma de pago, dado que lo que primero que se descuenta de la cuota son los intereses, pero lo segundo pasa a ser el seguro. «Sólo a continuación, el remante que queda se dirige a amortizar el capital, y con ello, disminuir la deuda», apunta.
Los seguros de amortización de las tarjetas elevan el coste de las tarjetas hasta en un 10%, explica Asufin.
En el capítulo de operadores, el barómetro revela que WiZink ha anunciado un cambio relevante para su tarjeta WiZink Oro al eliminar el pago mínimo, que solo cubría intereses; mientras que Banco Santander ya no comercializa tarjetas ‘revolving’ e ING «también intenta desmarcarse del sector, lanzando una nueva iniciativa con su tarjeta de crédito que no es exactamente revolving».
«Eso sí, esta fórmula permite la financiación a plazos, denominada ‘pago flexible’, para compras superiores a los 90 euros, a fraccionar en 3, 6, 12 ó 18 meses, que las cobra a un 15% TAE», apunta.
RANKING DE TARJETAS
Según el análisis de Asufin, las dos tarjetas más caras pertenecen a BBVA, y son la Después Oro y la Después con un 36,34% y un 26,37% TAE, respectivamente. «Detrás de estas elevadas TAE se encuentran unos costes de emisión que se elevan a 80 y 43 euros, respectivamente», apunta esta asociación.
La tarjeta Visa & Go de CaixaBank se sitúa en tercera posición, con un 22,42%, «debido a que cobra el tipo nominal más elevado, hasta un 20,40%».
Y la que fue durante mucho tiempo la tarjeta más cara, la Visa Diamond Infinite Credit de Openbank, se sitúa ahora la quinta en la cola (20,57% TAE), ya que «aunque también tiene coste de emisión, que lo ha rebajado a 55 euros, ofrece el tipo de interés nominal más económico, un 9,57%».
Por el contrario, la tarjeta ‘revolving’ «más económica» sigue siendo la de Abanca, que cobra una TAE del 11,85%.
Asufin también pone el foco en que la diferencia entre la tarjeta ‘revolving’ más cara del mercado, la de BBVA, y la más barata, la de Abanca, alcanza un abultado 24,49%, según sus datos. «Esta diferencia se debe, en primer lugar, a los tipos nominales: el de BBVA es del 18%, mientras que el de Abanca es del 11,25%. En segundo lugar, al cobro de comisiones. Los plásticos de BBVA, como se ha dicho, cobran elevadas comisiones de emisión, mientras que Abanca no cobra nada por emitir su tarjeta», explica.
Asufin es una asociación de consumidores que constituida el 20 de julio de 2009 e inscrita en el Registro Estatal de Asociaciones de Consumidores y Usuarios (REACU) con el nr. 21 desde el 15 diciembre de 2011. ASUFIN forma parte del Programa de Educación Financiera del Banco de España y la CNMV del que ha obtenido el Premio a la Mejor trayectoria en el desarrollo del Plan de Educación Financiera en 2021. Así mismo, ASUFIN contribuye a la protección y defensa del usuario financiero formando parte de los consejos consultivos de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), de la DGFISMA de la Comisión Europea, de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) y de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA). Pertenece a las organizaciones sin ánimo de lucro Finance Watch, Alastria, BEUC, DEA y Spainsif.
Asufin fue fundada en 2009 para la defensa del consumidor de productos financieros. La preside desde entonces Patricia Suárez Ramírez, licenciada en filología alemana, quien en 2008 descubrió que el banco le había colocado un “seguro” que le iba a costar más de 8.000 euros cancelar.

Comenzó a buscar por Internet y vio que no era la única.
“A principios de 2009 comenzamos a intercambiar información en un foro -publicidad, sentencias y resoluciones del Banco de España- y en julio de ese mismo año un grupo de afectados por clips e intercambios de Bankinter fundamos Asufin”, relata.
La asociación centra su actividad en la “prevención, información, formación y defensa de los usuarios financieros”.
Forma parte de las asociaciones europeas ‘Bureau Européen des Unions de Consommateurs’ (BEUC), ‘Finance Watch’, ‘Digital Euro Association’ y ‘Spainsif’, y desde octubre de 2021 del grupo de la Comisión Europea para «atacar» la morosidad derivada de la Covid-19. Este grupo desarrollará la futura directiva que creará un mercado secundario común de préstamo dudoso para sanear el balance de los bancos, en el que Asufin considera imprescindible que la protección del consumidor esté garantizada.
El Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) otorgaron a Asufin en septiembre de 2022 el Premio Finanzas para todos en la categoría de «mejor trayectoria en el desarrollo del Plan de Educación Financiera», destacando el «compromiso asumido con la protección del consumidor financiero».
Patricia Suárez Suárez es vicepresidenta del grupo consultivo de servicios financieros (FSUG, en sus siglas en inglés) que asesora a la Comisión Europea en la elaboración de políticas con impacto en el consumo financiero. La asociación está ya presente en buena parte de las instituciones y organismos regulatorios que marcan la política europea en materia financiera.