El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) celebrará el próximo miércoles un nuevo Pleno ordinario donde votará la designación de Dimitry Berberoff Ayuda como nuevo vicepresidente del Tribunal Supremo (TS).
También se espera un acuerdo sobre la composición de las comisiones legales del órgano de gobierno de jueces, claves para su funcionamiento en esta nueva etapa.
La nueva presidenta del CGPJ y del TS, Isabel Perelló, propuso a Berberoff como su ‘número dos’, después de que su candidatura fuera impulsada desde el bloque conservador del Consejo.
Ahora, su nominación debe ser ratificada por el Pleno con mayoría de tres quintos.
De no alcanzarse esta mayoría, la presidenta tendrá que efectuar una nueva propuesta.
Sin embargo, las fuentes del órgano de gobierno de los jueces consultadas avanzan que habrá ‘fumata blanca’.
Dimitry Berberoff cumple los requisitos
Para ser vicepresidente del TS, se debe estar en servicio activo, tener la categoría de magistrado del Supremo y reunir las condiciones para ser presidente de sala del alto tribunal, esto es, llevar al menos tres años como miembro del TS.
Dimitry Berberoff lleva en el Supremo desde septiembre de 2018, como magistrado de lo Contencioso-Administrativo, la misma sala a la que pertenecía Perelló.
Desde 2014 ejercía como director del Gabinete Técnico del TS.
Nacido en 1969, se licenció en Derecho por la Universidad de Zaragoza en 1992.
Tres años más tarde accedió a la carrera judicial con destinos en Villena, Xátiva y, tras ser nombrado magistrado especialista de lo contencioso-administrativo, en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).
Fue letrado del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) entre 2007 y 2010, miembro de la Red de Expertos en Derecho de la UE (REDUE) del CGPJ.
Es autor de numerosas publicaciones sobre esta materia, por lo que con su nombramiento Perelló busca «reforzar la dimensión europea del TS», según informó el propio Consejo.
También es profesor en la Universidad Internacional de Cataluña y en el Centro de Enseñanza Superior Cardenal Cisneros.
Además, es colaborador con la Research Network on EU Administrative Law.
Además, ha participado como ponente en congresos y seminarios organizados por varias instituciones públicas, dirigiendo varias actividades formativas para jueces y magistrados.
Es autor de más de 30 trabajos sobre derecho de la UE y derecho administrativo para revistas especializadas y obras colectivas.
Hasta ahora, era vicepresidente de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), mayoritaria en la carrera judicial, cargo al que renunció al ser propuesto a la Vicepresidencia del TS.
UN PAPEL TESTIMONIAL
Según la Ley Orgánica del Poder Judicial, el vicepresidente del Tribunal Supremo también actúa como presidente interino del TS y del CGPJ en caso de cese anticipado del presidente, hasta que se nombre un sucesor.
Su principal función es colaborar con el presidente en todo lo necesario para el adecuado cumplimiento de sus funciones, lo que incluye sustituirlo en supuestos de vacante, ausencia, enfermedad y cualquier otro motivo legítimo.
Por ello, podría ampliar sus competencias legales, tanto en TS como en CGPJ, dependiendo de lo que Perelló quiera delegarle.
Por razón de su nombramiento, el vicepresidente se incorpora como miembro nato a la Sala de Gobierno del Supremo, donde le compete proponer a la misma y a su presidente «la adopción de aquellas decisiones orientadas a garantizar el correcto funcionamiento del TS.
Igualmente, debe velar por la exacta ejecución de los acuerdos adoptados».
No obstante, Dimitry Berberoff ya figuraba en la Sala de Gobierno como miembro electo.