El ya exportavoz de Sumar, Íñigo Errejón, dimitía hace unos días de sus cargos públicos debido a supuestos casos de acoso sexual cometidos por el político y exintegrante de Unidas Podemos. Polémica ante la que la formación de Yolanda Díaz daba un paso al frente, anunciando cursos de concienciación para sus integrantes. Cursos que, sin embargo, deberían haber estado activos desde 2022, debido a la Ley del «sólo sí es sí». Una normativa, no sólo incumplida, sino que tampoco contempla sanciones para sus propios creadores.
«Los partidos políticos y las organizaciones sociales legalmente constituidas deben tener un protocolo para prevenir, detectar y combatir la violencia machista», reza la Ley Orgánica 10/2022, conocida como Ley del «sólo sí es sí».
Normativa que, sin embargo, parece que no era cumplida por Sumar. Y es que, hace apenas unos días, se daban a conocer los presuntos casos de acoso sexual de Íñigo Errejón. Una situación ante la que sumar trasladaba su «solidaridad» ante las víctimas. Y, del mismo modo, reconocía «su responsabilidad», anunciando que se establecerá en la formación política un curso obligatorio sobre feminismo.
«Una vez más, se está demostrando que la sociedad no se cambia con populismos y cientos de leyes aprobadas . Se cambia con educación, con fiscalización de los comportamientos de la gente, y sobre todo de los que más predican. Después, con sanciones ejemplarizantes y contundentes para que esto no vuelva a pasar», explica ante esta situación Emilia Zaballos, socia directora de la firma Zaballos Abogados.
Los intereses políticos, por encima de las víctimas
Y es que la situación es clara para Zaballos: «ellos lo conocían, y antepusieron los intereses políticos y partidistas a defender lo que promulgan y lo que les ayudó a ser votados por muchas personas».
Una situación ante la que la doctora en Derecho no duda en valorar las actuaciones de la formación política. Y, especialmente, de cara a posibles sanciones, tanto para Íñigo Errejón, como para su formación política. Más aún, después de conocerse informaciones que apuntan a que Sumar era conocedor de estos hechos desde 2023.
«Entiendo que en el caso de que un partido no cumpla con estas medidas, podría ser objeto de sanciones. Aunque el tipo de sanción dependería de cómo se interprete y aplique la ley en cada caso particular. Esto también implicaría que se analizaría si el incumplimiento afecta el derecho de las personas a recibir una protección integral contra la violencia sexual», explica Emilia Zaballos. «Yo considero que es un deber del partido hacia la sociedad y sus integrantes».

Una sociedad a la que, para la abogada, «no le debería bastar con que pida perdón. Ni él (Errejón), ni el partido». «En España estamos habituados a que mañana se olvide esto. Y esperarán a que pase la tormenta. Sin hacer con ello ningún favor a las víctimas», lamenta.
«También entiendo que han jugado con el miedo de las víctimas. Y por tanto, su sufrimiento, aguantando el silencio por la desconfianza en el sistema, por miedo al abuso de poder que puede hacer que su denuncia tenga consecuencias posteriores contra ellas… algo de lo que estoy segura viendo como se comportan algunos cuando llegan a ocupar cargos», asegura la abogada.
Sanciones por «encubrimiento» ante el Caso Errejón
Una realidad ante la que, sin embargo, parece que la Ley del «sólo sí es sí» no contempla sanciones. Algo que podría dejar impune a la formación política, a pesar de su incumplimiento de la normativa que ellos mismos redactaron y aprobaron en 2022.
«Esta ley no veo que tenga medidas de ese tipo», destaca Emilia Zaballos. Sin embargo, la abogada sí establece una posible sanción, relacionada con el encubrimiento; y con ello, al Código Penal.
«Si condenan a Errejón, también podrían a ellos, y sería de acuerdo al delito y a la pena que le pusieran. A ellos, en calidad de encubridores, con la reducción que marque la ley, y de acuerdo a la condena por el delito que le imputen, y que acrediten que ellos conocían la comisión y lo ocultan por puro interés», destaca la abogada.
Una situación que, para Emilia Zaballos, únicamente servirá «para que la sociedad no avance en algunos temas problemáticos y resuelva un problema grave y una gran lacra social, que estos grupos lo han utilizado como trampolín para llegar al poder, siendo las víctimas utilizadas para que lleguen donde ellos están».
«No pueden predicar lo que no tienen intención de cumplir: unos, porque lo hacen, y otros, porque lo tapan. Todos igual de irresponsables«, lamenta.