Apenas una hora y media ha durado la declaración del Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, ante el Tribunal Supremo. Una comparecencia en la que el FGE imputado señalaba que sólo respondería a las preguntas del Abogado del Estado, y del Ministerio Fiscal. Planteamiento en el que, sin embargo, la teniente fiscal ha decidido no realizar preguntas a García Ortiz.
El Fiscal General llegaba este miércoles, a las 09:45 horas, a la sede del Tribunal Supremo, para declarar como investigado por supuesta filtración relacionada con la pareja de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador.
Llegada de García Ortiz al alto tribunal que se producía por la entrada de autoridades, por la calle Marqués de la Ensenada, donde esperaban los medios de comunicación. Puesta en escena que el FGE completaba con el uso de una corbata con la balanza de Justicia.
Declaración en la que García Ortiz estipulaba, al inicio de su comparecencia, que sólo respondería a las preguntas que formulara la Abogacía del Estado, así como el Ministerio Fiscal.
Una posición con la que el FGE rechazaba responder a las preguntas del magistrado de la Sala Segunda, Ángel Hurtado, instructor de la causa. Tampoco a ninguna de las acusaciones.
Del mismo modo, la teniente fiscal del Supremo, Ángeles Sánchez Conde, rechazaba realizar preguntas a García Ortiz. Ello, asegurando la fiscal que existe una «conexión de antijuricidad»» que » en el caso.
García Ortiz sólo responde al Abogado del Estado
Tal y como han explicado fuentes cercanas al proceso a Confilegal, «el FGE, previamente a la fiscal, ha dicho que había sido una entrada invasiva de derechos fundamentales. Que había diligencias no practicadas, que el debate de diligencias que había pedido no estaba cerrado. Y que entendía que el juez estaba predeterminado, y lo tiene claro».
Durante su declaración, García Ortiz ha negado «rotundamente» haber filtrado información a periodistas o al entorno del Gobierno. También ha negado dar órdenes a fiscales sobre este asunto. Y ha rechazado haber realizado cualquier intento de perjudicar a *Alberto González Amador, empresario y pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso.
El Fiscal General defendió que la filtración no pudo haber salido de él. Momento en el que mencionaba la responsabilidad de la fiscal Almudena Lastra, jefa provincial de Madrid, en estos hechos.
Mención a Lastra en la que se afirmaba, no sólo que tenía acceso a los correos electrónicos, sino también que, en la actualidad, mantiene un “desafecto” hacia la cúpula del Ministerio Fiscal. No obstante, evitó concretar si hubo una conversación entre ambos sobre la difusión de la información.
Con respecto al cambio de teléfono móvil, García Ortiz ha justificado que, desde que asumió el cargo, ha cambiado de dispositivo en seis ocasiones en cuatro años, debido a razones de seguridad y a la cantidad de datos personales e institucionales que maneja.