La asociación mayoritaria de la Guardia Civil, JUCIL, ha expresado su rechazo rotundo a la instrucción de la Secretaría de Estado de Seguridad que ordena no sancionar el consumo ni la tenencia de drogas cuando se produzca en el interior de vehículos estacionados.
La organización, que agrupa a más de 15.000 guardias civiles, solicita una rectificación inmediata por parte del Ministerio del Interior y reclama políticas “coherentes y firmes” que refuercen el marco legal de actuación policial frente al consumo y tráfico de drogas.
«No podemos permitir que se debilite el marco legal que ampara la acción preventiva de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», afirma.
A juicio de la organización, esta directriz desprotege a la ciudadanía, debilita la labor preventiva de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y envía un mensaje institucional erróneo.
“Se aleja del principio de prevención y protección que debe regir la actuación policial”, señala JUCIL en un comunicado, advirtiendo además que puede interpretarse como un llamamiento implícito al consumo en espacios en los que debería garantizarse la seguridad pública.
JUCIL recuerda que el consumo de estupefacientes no es un fenómeno aislado, sino un eslabón inicial en la cadena del narcotráfico.
“A más consumo, más tráfico”, afirman, subrayando que esta conexión no puede ser ignorada desde el ámbito institucional.
Desde la asociación también se advierte del riesgo que esta medida supone para los menores, que podrían quedar expuestos a escenas de consumo normalizado en espacios públicos como los coches aparcados, sin que los agentes cuenten con herramientas legales para intervenir.