Opinión | Deontología para principiantes (X)

Albino Escribano, decano del Colegio de Abogados de Albacete y uno de los grandes especialistas en el campo de la ética de la abogacía, cierra con esta columna los diez mandamientos del abogado de Eduardo Couture. Foto: AE.

16 / 07 / 2025 05:36

En esta noticia se habla de:

Couture. Mandamientos del Abogado.

Eduardo Couture fue un abogado y profesor uruguayo, con una importante obra en derecho procesal. Sin embargo, quizá sea más conocido por los llamados Mandamientos del Abogado, una breve obra de enorme contenido ético, en la que reseña un decálogo de actitudes esenciales en el ejercicio de la profesión, y cuya trascendencia normativa, deontológica, examinamos como parte básica de la deontología.

“10º.- AMA TU PROFESIÓN”

Sirve este mandamiento como cierre del decálogo de Couture. Lo concluye con la manifestación más entrañable hacia la propia actividad profesional, hasta el punto de que el amor por la profesión implica trasladar esa relación a nuestros hijos, actividad que para nosotros debe ser algo más que una profesión u oficio, pero que deseamos que para nuestros descendientes se convierta en gloria.

Traspasar el cariño por la profesión, no implica ocultar sus penas y amarguras, las cuales, sin pasión, nos harían difícil sostenernos durante los largos años de ejercicio ante la sencilla salida del abandono. Es el respeto por el propio trabajo el que permite mantenerse en pie en los momentos difíciles. Sin consideración por la Abogacía y todo lo que ella implica, lo bueno y lo malo, el día a día será un suplicio.

No puede existir amor por el oficio sin acompañarse en su ejercicio de los principios que la inspiran, los cuales recogen los anteriores mandamientos y exigen nuestras propias normas de autorregulación: respeto, reflexión, empeño, coraje, prudencia, lealtad, tolerancia, paciencia, resiliencia, empatía….

Todos ellos se hacen necesarios para luchar, conforme a derecho, por el asunto encomendado, sin perder nunca de vista la importancia esencial de nuestro trabajo y del derecho a la defensa que asiste a quienes nos confían sus intereses vitales y patrimoniales.

Amar la profesión, aunque nuestros descendientes no la sigan, significa transmitir todos los días con la palabra y, sobre todo, con el ejemplo, a ellos y a todos los demás, su relevancia, su importancia y su carácter esencial para el desarrollo de una convivencia en libertad.

Opinión | Principios de deontología (I): Independencia

Opinión | Justicia Gratuita y Abogacía

“Lo correcto también es lo conveniente”: Albino Escribano pone la ética en el centro de la abogacía en «Deontología para principiantes»

Opinión | Una victoria pírrica

Opinión | ¿Hay demasiados abogados?

Opinión | Confidencialidad y MASC

Lo último en Firmas

CDL - El estrecho de Ormuz y la fuerza mayor bajo el derecho de Inglaterra y Gales (II)

Opinión | CDL: El estrecho de Ormuz y la fuerza mayor bajo el derecho de Inglaterra y Gales (II)

Tribunal de Instancia

Opinión | Teletrabajo en los Tribunales de Instancia o cuando querer no es poder

Pelham

Opinión | La sentencia Pelham/Kraftwerk de 2026: ¿embrión de un derecho de autor híbrido?

Imagen de apertura fin de la policía

Opinión | El fin de la Policía: El mundo multipolar nos devuelve a la ley del más fuerte

Eugenio Ribón

Opinión | La votación del martes: última oportunidad para hacer justicia con quienes han ejercido la justicia