El conflicto armado en Gaza ha provocado que, ahora, el Movimiento contra la Intolerancia haya denunciado ante la Fiscalía General del Estado (FGE) una presunta campaña antijudía en Asturias. Y es que las afirmaciones realizadas por un medio regional asturiano sobre las declaraciones de la presidenta de la Comunidad Judía sobre la hambruna en Gaza podrían suponer, según el Movimiento, un delito de odio.
El pasado 29 de julio, el diario asturiano NORTES realizaba un artículo digital sobre la situación judía en Asturias. En concreto, informaba de las declaraciones realizadas por la presidenta de la Comunidad Judía de la región sobre la hambruna en Gaza.
Unas afirmaciones realizadas a través de X (antiguo Twitter), donde Aida Oceransky aseguraba que «en Gaza no se muere de hambre».
«No es la primera vez que la presidenta de la Comunidad Judía usa sus redes sociales para difundir bulos, pero esta es quizá la más burda y dramática», apuntaba el diario en su publicación.
Un artículo que llevaba al Movimiento contra la Intolerancia a presentar una denuncia en la Unidad de Delitos de Odio de la Fiscalía General del Estado. Ello, a través de un informe de hechos que considera como una «campaña antijudía, articulada o espontánea» las afirmaciones realizadas con alcance nacional.
«En la denuncia se señala que el texto del artículo tergiversa los hechos, manipula las imágenes y demoniza a la presidenta y a la Comunidad Judía de Asturias», señala Movimiento contra la Intolerancia.
Unos hechos que, según el Movimiento, «abren un proceso de acusaciones y de odio, no visto con anterioridad en Asturias, y difundido en Facebook, en la red del diario norte, X, y otras redes».
Una «campaña antijudía» en Asturias
«No hay ningún veredicto emitido por el Tribunal Penal Internacional sobre genocidio, como se puede comprobar en la web de Naciones Unidas. Y tampoco sobre la Hambruna», explica Movimiento contra la Intolerancia en su denuncia.
Palabras que, según la asociación, suponen «una auténtica campaña antisemita, que está afectando gravemente a nivel personal y familiar a la presidenta de la Comunidad».
También «al conjunto de la Comunidad Judía de Asturias, dañando su integridad moral y dignidad humana». Ello, al vivir esta situación «como un linchamiento por ejercer la libre opinión».
«Los hechos antisemitas que presentamos en modo alguno pueden ser amparados por la libertad de expresión, cuando en sí mismo suspenden libertades y derechos de la persona y de la comunidad a la que pertenecen», concluyen.