El relevo generacional ante la jubilación de miles de trabajadores españoles se ha convertido en una importante crisis en España. Y es que la falta de personas que entran en el mercado laboral hace que sea complicado cubrir los puestos que quedan vacantes. Una realidad ante la que la Inteligencia artificial, los trabajadores sénior y la migración se hacen imprescindibles.
En la próxima década, se jubilarán más de cinco millones de personas. Sin embargo, apenas un tercio de esa cifra ingresarán en el mercado laboral.
Así son las cifras que ha arrojado el análisis del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, que ha mostrado el importante desequilibrio laboral en España.
«Actualmente, en España hay 4.831.209 personas entre 6 y 15 años que, en la próxima década, alcanzarán la edad legal para incorporarse al mercado laboral. Si aplicamos la tasa de actividad del 37,8% registrada en la última Encuesta de Población Activa (EPA) para los menores de 25 años, podemos estimar que solo 1.826.197 de estos jóvenes pasarán a formar parte de la población activa en los próximos diez años», explican desde Adecco.
Una cifras que están muy lejos de las «5.318.600 personas de 55 años o más que abandonarán la actividad laboral en ese mismo periodo, según los datos actuales de población activa».
La solución ante la jubilación masiva
«La migración será clave para sostener el mercado laboral», expone ante este sentido Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco y director de Sostenibilidad de The Adecco Group.
Algo que, sin embargo, no será suficiente. «Debemos cualificar y recualificar al talento, autóctono y migrante, con políticas activas».
«Además de la migración y la activación de talento, la inteligencia artificial y la automatización pueden absorber parte del vacío de capacidad que deja el envejecimiento: automatizan tareas repetitivas, reducen errores y tiempos de ciclo, y liberan horas para actividades de mayor valor. Con ello, la fuerza laboral existente puede cubrir mejor vacantes en sectores como cuidados, logística, industria, agricultura, administración y turismo. No sustituyen el relevo generacional, pero sí elevan la productividad y la calidad del servicio en la próxima década», exponen desde Adecco.
Un plan de futuro en el que los trabajadores sénior también se convierten en un pilar fundamental.
«En un país con un acusado déficit de relevo generacional, apostar por el talento sénior no es una opción, sino una necesidad. Discriminar por edad es un completo contrasentido que supone excluir a más del 35 % de la población activa. Y desperdiciar competencias clave como la experiencia, la madurez o el conocimiento acumulado», destaca, en este sentido, Francisco Mesonero.