El magistrado instructor del Tribunal Supremo en el caso Koldo, Leopoldo Puente ha rechazado de plano la petición del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, de que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil haya filtrado fotografías íntimas suyas. No hay indicios contra la Benemérita, pero sí pistas sobre otras posibles fuentes de las filtraciones.
De esta forma, Puente ha cerrado la puerta a las acusaciones de Ábalos contra la UCO. En una providencia contundente, el magistrado del Tribunal Supremo descarta que existan «indicios de mínima consistencia» para atribuir a los agentes las supuestas filtraciones de fotografías íntimas encontradas en dispositivos del exministro de Transportes.
La decisión llega después de que Ábalos solicitara al juez que investigara a la UCO por presuntamente filtrar a la prensa imágenes almacenadas en sus dispositivos electrónicos, intervenidos durante el registro de su domicilio el pasado junio.
Sin rastro en los informes oficiales
Puente fundamenta su decisión en un dato clave: ninguno de los archivos a los que se refiere Ábalos aparece en los informes oficiales de la UCO presentados en la causa.
«No se alude a ellos» en la documentación judicial, precisa el magistrado, lo que desmonta la base de la acusación del exministro.
El juez va más allá y señala una contradicción en la estrategia de Ábalos. El exministro ha dado «plena verosimilitud» a las noticias publicadas, asumiendo implícitamente que la información difundida procedía de las evidencias digitales incautadas en su casa.
Sin embargo, el magistrado subraya que «es desconocido» cómo esa información pudo llegar a los medios, más allá de las genéricas referencias a «fuentes próximas a la investigación».
Otros canales de filtración
La providencia apunta hacia explicaciones alternativas. Puente recuerda que varios investigados en el ‘caso Koldo’ han concedido entrevistas a medios de comunicación «en el libérrimo ejercicio de sus facultades», reconociendo incluso que algunas informaciones documentales se publicaron «con su aquiescencia».
Además, el magistrado destaca un detalle revelador del propio registro domiciliario: durante la intervención, una mujer intentó salir de la vivienda ocultando un disco duro que resultó ser una copia del original.
Este hecho abre la puerta a que existan múltiples copias de los archivos en manos de terceros. «Se ignora cuántas copias de los referidos documentos pudieran existir y en poder de quién», admite Puente.
Recursos y alternativas legales
La decisión no es definitiva. Ábalos puede interponer recurso de reforma y/o de apelación contra la providencia. Paralelamente, el magistrado le recuerda que mantiene abierta la vía para ejercitar acciones legales directamente contra el medio de comunicación que publicó las informaciones controvertidas.
La petición original del exministro buscaba que el juez requiriera al jefe de la UCO y que identificara personalmente a los agentes que analizan sus dispositivos electrónicos.
También solicitaba el «expurgo» de documentos, fotografías o cualquier material no relacionado con la investigación para «evitar linchamientos mediáticos».
El rechazo judicial deja a Ábalos sin su principal línea de defensa contra las filtraciones, al tiempo que refuerza la credibilidad de la UCO en una investigación que mantiene en el foco mediático al exministro y su entorno.