El Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) presentó ayer en Madrid el Consejo Asesor sobre Innovación, Abogacía y Justicia Digital (CAIA), un órgano multidisciplinar que funcionará como un verdadero «think tank» de la profesión jurídica.
La iniciativa fue introducida por la secretaria general de la institución, Encarnación Orduna, quien subrayó la necesidad de que la abogacía española asuma un rol de liderazgo en la era digital.
El CAIA, que es así como se va a llamar, nace con una misión clara: liderar la digitalización en el ámbito del derecho y de la justicia, analizando de manera profesional los cambios tecnológicos, identificando amenazas digitales, proponiendo marcos regulatorios adecuados y desarrollando estrategias eficaces de defensa frente a vulneraciones de derechos.
Todo ello con un eje transversal: la formación en competencias digitales de los profesionales de la abogacía, para que puedan responder a los retos que plantean la inteligencia artificial, la automatización y los nuevos modelos de prestación de servicios jurídicos.
Un consejo abierto y multidisciplinar
El consejero Miguel Hermosa Espesa, consejero del CGAE, presidente de la Subcomisión de Justicia Digital del Consejo, decano del Colegio de Abogados de Palencia y uno de los principales impulsores de este nuevo «think tank» de la Abogacía, destacó la composición diversa del grupo: “Lo que buscábamos era ese ecosistema del conocimiento. La riqueza y el valor del Consejo Asesor residen en su composición, que combina perfiles técnicos, jurídicos y de gestión con una gran visión tecnológica”.
Hermosa recalcó que no se trata de un órgano cerrado: “Es el comienzo de una andadura abierta que busca liderar la digitalización en el ámbito del derecho y de la justicia”.

Un «think tank» de especialistas
El Consejo Asesor está integrado por profesionales de reconocido prestigio en derecho digital, justicia y tecnología, entre los que figuran, además de Hermosa, Ofelia Tejerina, especialista en protección de derechos en el entorno digital; Borja Adsuara, jurista y profesor universitario; Eugenia Navarro, consultora estratégica en innovación y transformación digital; Joaquín Delgado, magistrado experto en digitalización de la justicia; Moisés Barrio, abogado, letrado del Consejo de Estado y experto en derecho digital; Francisco Cabo, letrado de la Administración de Justicia; y Concepción Campos, consultora y especialista en administración pública y digitalización.
Un elenco que refuerza el carácter de laboratorio de ideas de este Consejo, que funcionará como puente entre derecho y tecnología.
Desde Japón, la jurista Ofelia Tejerina envió un mensaje desde Japón, donde se encuentra de viaje, en el que defendió la capacitación como prioridad: “Debemos formar a los juristas para que sean capaces de entrenar y tener sus propios sistemas creados ad hoc. Pero también necesitamos equilibrar nuestra dependencia tecnológica, porque siempre debe existir un plan B: el conocimiento y la intervención humana”.

La experta Eugenia Navarro, también por vídeo, destacó el momento histórico de la profesión: “Estamos viviendo uno de los momentos más interesantes y retadores de la historia de la abogacía. Necesitamos adaptar la formación con nuevas competencias digitales para conseguir una abogacía más precisa, rápida y con mejor acceso a la jurisprudencia”.

El magistrado Joaquín Delgado puso el acento en la inclusión: “Debemos trabajar para no dejar a nadie atrás en esta transformación digital, ni a personas con discapacidad, ni a mayores, ni a menores. Debemos superar la brecha digital y garantizar los derechos digitales de todos”.

El profesor Borja Adsuara, a través de vídeo, recordó la esencia del jurista en la era digital: “Más allá de dominar las herramientas, el abogado del siglo XXI debe reafirmarse en lo esencial: el análisis de los casos y la interpretación de las normas. La inteligencia artificial puede asistirnos, pero el jurista debe hacer lo que la máquina no sabe hacer: leer entre líneas y escoger la mejor opción”.

Por su parte, Francisco Cabo reclamó estructuras estables para gestionar el cambio: “Tenemos las herramientas tecnológicas y las normativas, pero falta que se usen de manera efectiva. La clave es una gestión del cambio permanente, tanto para la abogacía como para jueces y operadores de justicia”.


El especialista en derecho digital Moisés Barrio fue contundente: “Estoy profundamente convencido de que quien no sepa usar herramientas digitales quedará fuera de mercado. Por eso este Consejo Asesor es clave para acompañar a la abogacía en este viaje apasionante”.
Finalmente, Concepción Campos recordó la importancia de mantener los derechos en el entorno «online»: “No podemos permitir que en el mundo ‘online ‘se pierdan derechos ya consolidados en el mundo offline. La inteligencia artificial no nos roba el trabajo, al contrario: nos ayuda a hacerlo mejor. Los que no la usen sí quedarán fuera de la ecuación”.

Una abogacía garante de derechos en la era digital
En el cierre del acto, Encarnación Orduna defendió el papel del CAIA como motor de transformación: “Este Consejo Asesor debe ser arquitecto del cambio, no mero observador. Queremos transformar el mundo jurídico con soluciones innovadoras y siempre centradas en el ciudadano”.
Con la creación del CAIA, la Abogacía española se posiciona como un actor central en la construcción de una justicia digital, ética y garantista, reafirmando su vocación de servicio público y su papel de garante de derechos y libertades en la era tecnológica.