José Luis Ábalos reclama al Supremo que rectifique la decisión del instructor de desgajar la causa en piezas separadas. El exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE considera que la apertura de una nueva línea de investigación —destinada a pesquisas sobre presuntos amaños en obra pública— carece de fundamento y fragmenta innecesariamente un procedimiento que ya está en marcha.
¡Leopoldo Puente, magistrado instructor del ‘caso Koldo’ en el Tribunal Supremo, ha creado esa pieza separada para investigar una presunta trama de comisiones a cambio de adjudicaciones.
En ella mantiene como imputados, además de a Ábalos y su exasesor Koldo García, a su sucesor en la Secretaría de Organización del PSOE, Santos Cerdán, al conseguidor Víctor de Aldama y a varios empresarios de la construcción, entre ellos los hermanos granadinos Antonio y Daniel Fernández Menéndez, de Obras Públicas y Regadíos (OPR).
La defensa del exministro ha presentado un recurso de apelación ante la Sala de lo Penal del Supremo en el que solicita que se revoque la resolución de Puente.
Argumenta que la decisión vulnera el principio de unidad de causa y dificulta el derecho de defensa. Cuestiona, además, que existan indicios suficientes para atribuir a Ábalos responsabilidad penal en los hechos que se pretenden investigar en la pieza separada, recordando que las resoluciones anteriores del propio tribunal no apuntaban en esa dirección.
El escrito insiste en que «se carece de toda prueba» sobre una presunta implicación de Ábalos en la recepción de dádivas económicas.
La defensa denuncia que el exministro se encuentra en situación de indefensión por la demora en el volcado de dispositivos electrónicos y subraya que no se le puede incriminar por la compra de mascarillas, otra de las ramas abiertas en la causa.
El recurso reprocha también al magistrado que deduzca que Ábalos mantiene o mantenía una relación personal con Aldama.
Ni las declaraciones de ambos ni los mensajes de WhatsApp publicados por ‘El Mundo’ permiten sostenerlo, «al menos como comúnmente se entiende por relación personal», argumenta la defensa.
Las sospechas del instructor, advierte el escrito, se basan en «conjeturas» y no en «hechos acreditados».
Por ello, reclama al Supremo que anule la apertura de la pieza separada y mantenga el procedimiento en la causa principal, evitando así dilaciones indebidas y duplicidades en la instrucción.