La Ley de Segunda Oportunidad permitirá a este carpintero, en estado de desempleo, volver a empezar de cero. Ello, después de que una sanción administrativa del Ayuntamiento de Chiclana de más de 280.000 euros, con los intereses de diez años, le hicieran imposible seguir adelante.
Un mecanismo que permite a las personas físicas, particulares y autónomos, cancelar parcial o totalmente sus deudas. Así funciona la Ley de Segunda Oportunidad. Un mecanismo que, ahora, ha supuesto un antes y un después para Pedro (nombre ficticio). Un carpintero de Chiclana que, por fin, puede comenzar a vivir.
Así pues, el hombre, desempleado y carpintero de profesión, decidía construir una cabaña para sí mismo, sin licencia de obra.
Un gesto que supuso un fuerte golpe para Pedro. Y es que el área de urbanismo del Ayuntamiento de Chiclana le abría un expediente sancionador debido a esta cabaña. Una sanción «altísima», tal y como explica a Confilegal el abogado del carpintero, José Luis Ortiz. En concreto, más de 288.000 euros de multa, con intereses.
«Desde entonces, no levantó cabeza» lamenta el abogado del caso. Una experiencia que, ahora, llegaba a su fin. Y es que el Juzgado de lo Mercantil nº2 de Cádiz escuchaba las condiciones vitales de Pedro, otorgándole la exoneración del pasivo insatisfecho.
El carpintero consigue que se le aplique la Ley de Segunda Oportunidad
Así pues, el caso llegaba ante el juzgado, bajo la magistratura de Juan Francisco Santana Miralles, ante el que el abogado José Luis Ortiz sacaba a relucir uno de los puntos fundamentales de la Ley de Segunda Oportunidad y su aplicación al caso del carpintero desempleado.
«Pedro presenta solicitud de concurso voluntario, debido a su situación de insolvencia actual, ya que le resulta imposible cumplir con sus obligaciones, y ha dejado de realizar sus pagos mensuales», explica la solicitud realizada por el hombre ante el Juzgado nº2 de Cádiz.
Una solicitud en la que se ponía de manifiesto el «sobreendeudamiento y demás circunstancias» del actor, ahora percibiendo el ingreso mínimo vital al no poder hacer frente a esta fuerte sanción de más de 200.000 euros. Y en la que, del mismo modo, se exponía que Pedro cumplía con todos los «requisitos» exigidos por al Ley de Segunda Oportunidad. Entre ellos, el haber actuado de buena fe.
Algo por lo que el juzgado determina «conceder a Pedro la exoneración del pasivo insatisfecho», de 288.000 euros, junto con los intereses de más de diez años de deuda. Una concesión ante la que, ahora, el carpintero podrá empezar de cero tras la fabricación de la cabaña que le llevó a los tribunales.