El Tribunal de Instancia de “El Puerto de Santa María” ha condenado a BBVA a eliminar las cláusulas abusivas del contrato de hipoteca, así como a recalcular el préstamo tras esta eliminación, y reintegrar las cantidades percibidas por estas cláusulas.
La firma de una hipoteca no siempre es una tarea sencilla. No sólo debido a las complicadas condiciones que solicita la entidad bancaria para el préstamo, sino también por las dificultades de muchos clientes a la hora de entender la “letra pequeña” de estos contratos.
Un caso que, ahora, ha llevado al BBVA ante los tribunales. En concreto, ante la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de El Puerto de Santa María, plaza 1, bajo la magistratura de Alejandro García Hinojal.
J. y G. firmaban, en febrero de 2010, un préstamo hipotecario con BBVA. Un contrato en el que se incluyó “la cláusula de gastos a cargo del prestatario, la cláusula suelo, y la cláusula de comisión por subrogación”.
Última comisión que consiste en un coste que cobra el banco actual cuando un cliente traslada su hipoteca a otra entidad para mejorar condiciones. Y que, por ley, está limitada de cara a proteger al consumidor.
Cláusulas que, representados por el abogado José Luis Ortiz, decidían llevar ante los tribunales, solicitando que se declarase la nulidad de las mismas por abusivas o falta de transparencia.
En concreto, se solicitaba la nulidad de la cláusula suelo, la comisión por subrogación, del 2%, y la cláusula quinta, relativa “a gastos a cargo del prestatario”.
BBVA, condenada por las cláusulas abusivas
Una demanda ante la que contestaba BBVA,que se allanaba a la petición de declaración de nulidad de la cláusula suelo y de la cláusula de gastos de constitución.
Sin embargo, se oponía a la declaración de nulidad de la cláusula de comisión por subrogación, así como a la restitución de las cantidades cobradas.
Cláusula de subrogación ante la que el tribunal de instancia es claro en su sentencia 169/26.
“No se acredita que se entregase a la parte prestataria folleto informativo o publicidad alguna de las condiciones financieras aplicables al contrato, que le permitiesen conocer el alcance de esta comisión antes de la aceptación del contrato”, expone el tribunal.
Falta de información en la que insiste el magistrado, debido a que “no se justifica ninguna información que le permitiese a la parte prestataria conocer el alcance jurídico y económico que le supone la comisión por subrogación”.
Una comisión que, además, “resulta excesiva y desproporcionada”, debido a que los porcentajes medios de esta comisión “oscila entre el 0,25%, y el 1,5%”.
Falta de transparencia de la cláusula, así como cuantía excesiva, que llevan al tribunal de instancia a considerar esta cláusula nula por abusiva.
Algo que lleva al tribunal a estimar íntegramente la demanda presentada por José Luis Ortiz.
Y por tanto, considerar nulas, por abusivas, las dos cláusulas del contrato hipotecario, así como la comisión por subrogación. Y por ello, condenar a BBVA a eliminar dichas condiciones del contrato hipotecario, así como al recálculo de los cuadros de amortización.
De igual modo, se impone al banco a reintegrar las cantidades percibidas como consecuencia de la aplicación de estas cláusulas abusivas, así como a abonar 1.009 euros a sus clientes, y otros 2.277 euros por la cláusula de subrogación, más intereses.
Con imposición de costas.