El propio perito contratado por Leroy Merlin confirmaba ante el Tribunal de Instancia que la fabricación y la instalación de las ventanas en la vivienda de la cliente se realizaron de forma incorrecta. Un peritaje que apoya la versión de la mujer, y que ha llevado a los tribunales a condenar a la empresa a abonar la cantidad pagada a la afectada.
Las obras y reformas en el hogar siempre acaban siendo un «dolor de cabeza» para aquellos que tienen que padecerlos. No sólo porque los presupuestos suelen modificarse al alza, sino porque los resultados no siempre son lo esperado.
Algo que, en el caso L.G., llegaba ante los tribunales, representada por José Luis Ortiz, en contra de Leroy Merlin.
La mujer contrataba con la famosa empresa de reformas un servicio «para la colocación de las ventanas de PVC y puertas correderas de acceso a la terraza de su vivienda».
Un contrato por el que se emitía una factura de 3.363,51 euros.
Sin embargo, el resultado no fue el esperado por la clienta de Leroy Merlin. Y es que, tal y como explica la demanda presentada, «dada la mala medición realizada por los operarios de la empresa, al ser las ventanas de menor tamaño que el hueco existente, se han ocasionado daños en la vivienda».
Unos daños que cuantificaba el perito de la actora en 4.130,35 euros.
Cantidad que la defensa de la mujer, dirigida por José Luis Ortiz, reclamaba a la empresa ante el Tribunal de Instancia de Algeciras 3, bajo la magistratura de Cristina Martín Donaire.
La propia pericial de Leroy Merlin, reconoció errores cometidos
«Una persiana que no está colocada correctamente, las ventanas no se encuentran aisladas acústicamente, deficiente terminación», expone el perito de la autora ante el tribunal de instancia.
Un informe que la parte demandada rechazaba, solicitando un peritaje por su parte, y asegurando que se había realizado correctamente la instalación, siendo los actuales defectos un caso de mal uso por parte de la cliente.
Sin embargo, la propia pericial solicitada por Leroy Merlin terminaba de reconocer los alegatos de la cliente frente a la demandada.
Así, el perito solicitado por la empresa reconocía en su informe los errores cometidos en la instalación de las ventanas y las puertas.
«Hay un desajuste dimensional entre marco y paramento», expone el informe «sellado deficiente; colocación de tapetas incorrecta; daños en acristalamiento; daños en herraje», continúa.
Unos defectos ante los que ambos peritos son claros. «La suma de los defectos refleja una deficiente ejecución y control de calidad, tanto en la fase de fabricación, medición, cortes, acabados, como en la instalación, sellado, ajuste y remates finales».
Valoraciones ante los que el tribunal estimaba la demanda. Y con ello, condenaba a Leroy Merlin a abonar a L.G. la cuantía de 4.130,35 euros, más los intereses de demora.