La salud mental de los médicos se ha convertido en una prioridad internacional. Tras años de advertencias sobre el impacto del estrés y el agotamiento en la profesión médica la Asociación Médica Mundial (AMM), ha aprobado, a propuesta de la Organización Médica Colegial de España (OMC), una resolución pionera para promover políticas efectivas de prevención y apoyo psicológico para los médicos.
Sin embargo, no es la primera vez que la OMC lidera acciones en favor de la salud mental de los profesionales de la medicina. Tal y como explica Tomás Cobo, líder de la delegación española de la AMM y presidente de OMC, este compromiso tiene un largo recorrido: «Nosotros comenzamos con el Programa de Atención Integral al Médico (PAIME) hace 22 años. En ese momento, nuestra ayuda estaba dirigida a aquellos médicos que sufrían una patología, en la que se podía encontrar problemas de salud mental».
El programa PAIME ha sido un «éxito» reconocido internacionalmente. Con una tasa de recuperación que supera el 90%, el programa ha permitido que miles de médicos reciban atención y acompañamiento psicológico, garantizando su reintegración profesional segura.
Debido a su efectividad, este programa se empezó a trasladar a otros profesionales sanitarios como los enfermeros, veterinarios, dentistas… «Incluso otras profesiones han seguido nuestros pasos llegó a los pilotos», añade Cobo.
De lo local a lo global
Con la resolución de la AMM, esta preocupación adquiere una dimensión internacional: «[La resolución] sirve para que enfaticemos y hagamos realidad un hecho constatable», explica Cobo. Es decir, los médicos sufren «burnout», estrés o ansiedad por su trabajo.
El texto subraya que factores como el agotamiento, las largas jornadas, la presión asistencial, la toma de decisiones de alto riesgo y la exposición continua a la enfermedad y la muerte impactan gravemente en su salud mental.
Con este «statement» se consigue apretar a todas las administraciones del mundo, reclamando la aprobación de medidas políticas efectivas para que se garantice el bienestar de los profesionales de la medicina.
España, referente en buenas prácticas
Desde España, la OMC no solo ha impulsado el PAIME, sino que también ha promovido la inclusión de la salud mental de los profesionales sanitarios en el Plan General de Sanidad sobre salud mental: «Aquí hemos hecho un apartado, el 8.2, que específicamente se refiere a la necesidad de establecer y favorecer programas de salud mental para los profesionales sanitarios».
El Plan es una «guía de atención», como define el presidente del OMC, para que desde cada Consejería desarrolle este programa. «Ese plan estatal enfatiza la necesidad de desarrollarlo y financiarlo», explica Cobo.
Las recomendaciones más llamativas de la resolución
La resolución no solo se limita a hablar del bienestar del profesional, sino que lo asocia directamente con la calidad de la atención y la seguridad del paciente. Este argumento convierte la salud mental del médico en una cuestión de salud pública.
También quiere romper con la cultura del miedo y el ocultamiento dentro del gremio. «La promoción de la salud mental del médico requiere una actuación integral que garantiza un tratamiento y una rehabilitación adecuados sin estigmatización», recoge el texto aprobado por la AMM
El siguiente paso en esta hoja de ruta será la presentación de un estudio sobre salud mental de los jóvenes profesionales de la medicina europeos: «Vamos a poner de manifiesto las circunstancias de la salud mental en los jóvenes profesionales».
Con esta resolución y las iniciativas en marcha, la OMC consolida su papel como referente internacional en la defensa del bienestar psicológico del colectivo médico, recordando que cuidar la salud mental de los profesionales es también cuidar la salud de los pacientes.