El exlíder del PSOE de Madrid, Juan Lobato, y la exsecretaria de política institucional del PSOE madrileño, Pilar Sánchez Acera, han acudido hoy ante el Supremo a declarar en el caso contra Álvaro García Ortiz, y la presunta revelación de secretos desde la Fiscalía sobre el novio de Ayuso. Unas intervenciones en las que ambos socialistas negaban haber tenido contacto con la Fiscalía General del Estado. Y, del mismo modo, negaban que el pantallazo que tenían en su posesión fuese el mismo publicado desde prensa.
A las 10 de la mañana, se presentaba el exdirigente del PSOE en la Comunidad de Madrid, Juan Lobato, ante el alto tribunal. Intervención del exsocialista que se ha centrado en los mensajes de WhatsApp que Lobato se intercambió el 14 de marzo de 2024 a primera hora de la mañana, con Pilar Sánchez Acera, por entonces asesora de Moncloa y secretaria de política institucional del partido en Madrid.
«Ella me trasladaba información», ha explicado Lobato ante el tribunal. Una información que, ese día, incorporaba un «pantallazo» del correo electrónico que Carlos Neira, abogado de Alberto González Amador, envió a la fiscalía el 2 de febrero.
Un envío de información ante el que Sánchez Acera le advirtió sobre los datos personales. «Le pregunté de dónde venía el documento. También le pregunté a Francesc Vallès. porque él tiene el acceso a todo lo publicado. Si alguien lo había publicado, él iba a saber dónde. Pilar me contestó, como saben que ‘estaba en los medios’. Vallès no me contestó», ha explicado al respecto Lobato.
Información que Juan Lobato ha negado rotundamente saber si provenía de Fiscalía. Ello, asegurando ante el Supremo no conocer a nadie de la FGE. Una puntualización en la que, además, el exsocialista ha destacado que preguntó el origen de ese pantallazo, para evitar que alguien pudiera pensar que se lo habían enviado desde Fiscalía. Ello, por «prudencia» política.
«Pilar quiere que saque el email de Fiscalía. No puede ser», fue la respuesta del exdirigente socialista a su jefe de Gabinete, David del Campo, sobre esta cuestión. Ello, debido a la falta de origen de ese supuesto pantallazo.
Algo ante lo que Lobato decidió utlizar el correo que, posteriormente, era publicado en los medios. Y que, tal y como ha asegurado, no es el mismo que él recibió en el WhatsApp de Sánchez Acera.
Pilar Sánchez Acera también niega contactos con la Fiscalía
Por su parte, Pilar Sánchez Acera también ha negado ante el alto tribunal conocer a alguien de la Fiscalía General del Estado. Y, del mismo modo, ha negado que alguien de la institución le enviara el «pantallazo» que ella posteriormente reenvió a Juan Lobato.
Un pantallazo que, para la socialista, no es el mismo que se ha hecho público en los medios. «Lo que recibo es una imagen distinta; sin destinatario, sin fecha, sin persona que lo envía. Y con un pie de firma de un despacho de abogados», explica.
«En ningún momento recibo ni tengo en mi poder el correo de 2 de febrero objeto de investigación. Recibo una imagen de un documento distinto», ha manifestado Sánchez Acera en respuesta a la acusación particular que ejerce el novio de Díaz Ayuso.
Así pues, Sánchez Acera ha asegurado que la imagen la recibió de un periodista. Documento que no dudó en enviar al exlíder del PSOE de Madrid, sin hacer mayores indagaciones, «porque veo que coincide con la información que se está diciendo en los medios».
Una fuente de información que Sánchez Acera no recuerda quién era. «Tampoco he podido comprobarlo», ha asegurado, en referencia al cambio de teléfono que realizó poco después.
Declaraciones en las que Sánchez Acera ha insistido no conocer el origen de esta imagen. Y, al respecto, ha asegurado que no contestó a Juan Lobato cuando le preguntó por el mismo al no ser «una pregunta concreta, sino un comentario al que no dio mayor importancia».