El Tribunal de Instancia de Alcorcón ha fallado en contra de los intereses del desheredado por su abuela. Ello, reconociendo la validez de la decisión de la mujer en su testamento antes de fallecer. Un fallo que da conclusión a los enfrentamientos del nieto frente a su abuela paterna ante los tribunales, no siendo esta la primera demanda que presenta contra ella.
Luis Miguel llevaba a su abuela paterna, en 2023, ante los tribunales. Y es que el joven, de 30 años, solicitaba una pensión de 500 euros mensuales a su abuela, debido al fallecimiento de su padre, al «carecer de recursos propios para subsistir, pues está cursando estudios y es demandante de empleo».
Una solicitud que los tribunales rechazaban. Tanto el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº4 de Alcorcón, como la Audiencia Provincial de Madrid, que volvía a desestimar las pretensiones de Luis Miguel en su sentencia 102/2025. Ello, destacando que los estudios del joven se habían «dilatado en el tiempo» de tal manera que no podía pretender que la abuela «cubriera sus necesidades alimenticias de forma indeterminada».
Procedimiento judicial que no ha sido el único que ha llevado a cabo el nieto frente a su abuela. Y es que, el hombre volvía a presentar una demanda contra su familia en los tribunales. En este caso, contra su tía, debido a la herencia de la abuela, fallecida el 20 de junio de 2024.
Así pues, todo comenzaba cuando, en octubre de 2018, la abuela otorgaba testamento ante notario. Un escrito en el que declaraba como heredera universal a su hija, y tía del actor. Y así, excluía a Luis Miguel del testamento.
Una decisión que el hombre llevaba ante el Tribunal de Instancia de Alcorcón, bajo la magistratura de Juan Ramón Rodríguez Llamosí.
Sin herencia de su abuela
En concreto, demandaba el hombre la «inexistencia de causa de desheredación», y buscaba que se dictase sentencia reconociendo su derecho a la legítima parte de la herencia de su abuela paterna.
«En el momento en el que se otorgó testamento, la causante estaba sometida a tratamiento médico a causa de una depresión, lo que mermaba su capacidad para discernir y decidir», alegaba Luis Miguel. Afirmación a la que unía la declaración de que su familia paterna «nunca había tenido ningún aprecio por él».
Ello, hasta el punto de que su tía, la demandada del caso, «convenció y forzó a su madre para desheredarle, alegando como causa justificativa maltrato de forma continuada físico y psíquico a la testadora, con la consiguiente ruptura de los deberes elementales de respeto y consideración hacia su abuela».
Alegaciones de desheredación injusta ante los que la parte demandada, representada por los abogados Rubén Loro Cáceres y Ricardo Aledo Fabián, mostraba su oposición.
Así pues, recordaba la defensa que el hombre ya había demandado anteriormente a su abuela. Que, además, se había gastado 11.000 euros que la mujer había ahorrado «sin justificar en qué se los había gastado». Y que, tras esto, Luis Miguel no ha tenido aprecio a su abuela, hasta l punto de perder todo el contacto con ella. E incluso, desconocer que padecía cáncer, y que esta enfermedad provocó su muerte».
«Los testigos reconocen una situación de hostigamiento constante, de mentiras, y de reiterados». Un distanciamiento y sufrimiento emocional que llevó a la anciana a desheredar a su nieto. Ello, sin que constase enajenación mental al hacerlo, tal y como expone el tribunal.
Algo por lo que se entiende por el magistrado que la abuela «sufrió el abandono y desprecio de su nieto». Una realidad ante la que «se considera que la desheredación está justificada». Decisión que lleva al tribunal a desestimar la demanda, con imposición de costas.