El Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) centrará su acción en 2026 sobre dos grandes ejes: reforzar la formación y ampliar el acceso a los servicios tecnológicos de los Colegios y de los profesionales colegiados.
Así lo acordó ayer el Pleno de la institución al aprobar los Presupuestos para el año que viene, que también contemplan un impulso a la proyección pública de la abogacía.
Las cuentas, aprobadas con un 96 % de los votos, prevén la gestión de 11.093.345 euros y se han diseñado para atender a un censo de algo más de 231.000 colegiados.
Este refuerzo de las áreas estratégicas se llevará a cabo pese a una reducción global del presupuesto del 2,9 %, motivada por el descenso continuado del número de colegiados y por la decisión de mantener congelada, por cuarto año consecutivo, la cuota que cada profesional aporta al Consejo.
La institución asume así el impacto acumulado de la inflación y lo compensa mediante medidas de eficiencia y optimización de recursos.
La principal novedad es la incorporación del Programa Upro de Formación en Competencias Digitales, coordinado por Unión Profesional.
Este programa permitirá formar a miles de abogados con fondos de la Unión Europea, canalizados a través de Red.es, sin recurrir a recursos procedentes de la aportación colegial.
En el ámbito tecnológico, el Consejo consolidará en 2026 servicios clave para el ejercicio profesional, como ACA Plus en la Nube, y avanzará en el despliegue del nuevo Sistema de Gestión Modular de la Abogacía, llamado a sustituir al actual SIGA.
El presupuesto también refuerza las iniciativas de promoción y visibilidad de la profesión, con proyectos orientados a trasladar a la sociedad la relevancia del trabajo de la abogacía y la función esencial que desempeñan los Consejos y Colegios.
Completa este enfoque la defensa y aplicación del Código Deontológico, que constituye el cuarto eje de las cuentas y cuyo cumplimiento el Consejo quiere fortalecer tras su última actualización en 2019.