El Tribunal Supremo (TS) ha ordenado a Álvaro García Ortiz, ya exfiscal General del Estado, a abonar los 17.200 euros con los que fue sancionado en su condena por revelación de secretos. Un auto del alto tribunal que llega en un delicado momento para García Ortiz, que aún tiene que pedir el reingreso a la carrera fiscal tras su paso por la FGE.
Hace apenas unas semanas, el alto tribunal condenaba a García Ortiz a dos años de inhabilitación como fiscal General del Estado por revelar secretos de Alberto González Amador. Un fallo en el que el Supremo también incorporaba una multa de 7.200 euros. Y, del mismo modo, una indemnización de 10.000 euros al novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid.
Sentencia ante la que ahora, el alto tribunal ha enviado un auto, fechado el pasado 12 de diciembre, en el que ordena a García Ortiz la ejecución del fallo. Y así, reclama al exfiscal general el ingreso de las cantidades estipuladas, que ascienden hasta los 17.200 euros.
El regreso de García Ortiz a la carrera fiscal
Un auto que, sin embargo, no es el único reto al que tendrá que enfrentarse García Ortiz. Y es que, tras ser designado como fiscal general del Estado, quedó en situación de «servicios especiales». Algo que implicaba, técnicamente, que quedaba fuera de la carrera fiscal, a la que ahora tendrá que solicitar el reingreso.
Transición que, tras su condena, podría ser compleja, hasta el punto de que podría ser expulsado de la carrera fiscal.
Y ello por cuanto el artículo 46 del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal (EOMF), en su apartado d), establece que la condición de fiscal se pierde cuando existe una «pena principal o accesoria de inhabilitación para cargos públicos».
De igual forma, el Reglamento del Ministerio Fiscal, en el epígrafe d) del artículo 32, fija como causa para la pérdida de la condición de fiscal la imposición de una condena con «pena principal o accesoria de inhabilitación para cargo público o condena por delito doloso».
No obstante, el Supremo dijo expresamente en su sentencia que la inhabilitación lo era únicamente para el cargo de fiscal general del Estado, advirtiendo de que sería «excesiva su proyección a otros». Algo que podría abrir la puerta a García Ortiz a su regreso a la carrera fiscal.