PROLAJ, Asociación Profesional de Letrados de la Administración de Justicia –la tercera en esta carrera del cuerpo de funcionarios de élite que antes se denominaban secretarios judiciales– ha irrumpido en el ámbito de la Justicia con un discurso claro de modernización, liderazgo y cooperación entre operadores jurídicos.
En esta entrevista, su presidente, Alejandro Asensio, analiza la I Jornada organizadas por la asociación, expone los objetivos estratégicos del proyecto y aborda los principales retos que afrontan los letrados de la Administración de Justicia en un momento clave de transformación del sistema judicial.
Estas I Jornadas Formativas PROLAJ sobre violencia de género, organizadas en colaboración con el Gobierno de Canarias el pasado viernes y sábado en Las Palmas de Gran Canaria han sido la primera prueba de fuego de PROLAJ. ¿Qué balance hace de ellas?
Estas han sido nuestra primera gran jornada, apenas dos meses después de nuestra presentación oficial, que tuvo lugar el 23 de octubre en Madrid, en la sede del Consejo General de Procuradores de España. El balance no puede ser más positivo: estamos muy contentos y orgullosos.
Quiero agradecer especialmente a la Consejería de Justicia del Gobierno de Canarias y al Colegio de Abogados de Las Palmas, que no solo han colaborado, sino que han liderado estas jornadas junto a nosotros.
Para ser una asociación tan joven, han logrado reunir a un elenco de ponentes de primer nivel de España nada menos que en Canarias. ¿Cómo se consigue algo así?
Con mucho trabajo, fundamentalmente. Todas las personas que han participado conocían previamente nuestro proyecto. Se lo explicamos, entendieron qué queríamos hacer y decidieron formar parte de esta historia.
Para nosotros es un éxito rotundo haber inaugurado las jornadas con un magistrado del Tribunal Constitucional y exministro, como Juan Carlos Campo, y haberlas clausurado con la magistrada de la Audiencia Provincial de Madrid, especialista en violencia de género y también exministra de Jusdicia, Pilar Llop.
Además, hemos contado con magistrados del Tribunal Supremo, de Audiencias Provinciales, expertos en violencia sobre la mujer, y por supuesto con profesionales de la abogacía y de la procura.
PROLAJ quiere ser un punto de encuentro entre operadores jurídicos con un objetivo común: mejorar el servicio público de la Justicia y su calidad, para que el ciudadano perciba una justicia más eficaz.
Para quienes no conocen PROLAJ, ¿cómo definiría su asociación?
PROLAJ es una asociación fundada por letrados de la Administración de Justicia con inquietudes que van más allá de la legítima reivindicación de nuestro estatuto jurídico y de nuestros derechos.
Entendemos que también debemos asumir liderazgo, participar en los foros, en la curia y en los espacios donde se toman decisiones.
Para ello es imprescindible contar con magistrados, fiscales, abogados, procuradores, graduados sociales, gestores administrativos y otros operadores jurídicos. Solo así mejorará la Justicia y, con ello, nuestro propio producto jurídico.
No se trata de avanzar de espaldas a los demás, sino de unirnos, respaldar reivindicaciones justas y generar sinergias reales.
¿PROLAJ es solo una asociación reivindicativa en materia salarial?
No. Evidentemente defendemos la mejora de nuestras condiciones, y no nos escondemos en eso, pero nuestro proyecto va mucho más allá.
Actualmente hay un asunto importante sobre la mesa que debemos comunicar a nuestros compañeros: la posibilidad de que una sentencia del Tribunal Supremo permita que el servicio de guardia se incluya en las pagas extraordinarias. Ante esta situación, queremos dejar claro que siempre estaremos del lado de los compañeros y compañeras.
Sin embargo, también es fundamental no dar la espalda al resto de los operadores jurídicos ni pensar que funcionamos de manera aislada.
Formamos parte de un sistema más amplio, una especie de engranaje común, y si de verdad queremos mejorar como colectivo y asumir un papel de liderazgo, debemos tener esa visión conjunta.
La mejora de la justicia y su evolución pasan, sin duda, por que la ciudadanía comprenda mejor cómo funciona el sistema judicial y cuál es el papel de cada profesional que lo integra.
Para lograrlo, es imprescindible trabajar todos juntos. No podemos olvidar que abogados, procuradores, jueces y fiscales forman parte del mismo espacio y persiguen, en esencia, un objetivo común: que la justicia funcione mejor y sea más comprensible para todos.
«PROLAJ es una apuesta por la modernización y la transparencia dentro de movimiento asociativo»
En un colectivo de unos 4.400 letrados, ¿cómo está PROLAJ en términos de afiliación?
En solo dos meses hemos alcanzado casi un centenar de afiliados. Además, la pasada semana fuimos reconocidos por el Ministerio de Justicia como parte del conjunto de asociaciones de LAJs que integran la Comisión de Justicia.
Esto nos permite participar en las negociaciones, presentar propuestas, informar y asistir a las reuniones correspondientes. Por tanto, es un logro importante que, en tan poco tiempo, se nos haya reconocido oficialmente gracias al número de asociados.
En relación con el ámbito nacional, el Colegio Nacional de Letrados de la Administración de Justicia y la Unión Progresista de Fiscales suman un tercio de la carrera. Esto deja claro que nuestra iniciativa no pretende competir con ninguna asociación, y mucho menos con asociaciones amigas.
Al contrario, se trata de un complemento y una mejora: una apuesta por la modernización y la transparencia dentro del movimiento asociativo.
Aun así, hay alrededor de dos tercios de compañeros y compañeras que no confían o no comprenden que el asociacionismo es, hoy por hoy, la única vía para alcanzar objetivos comunes que beneficien a todos. Por eso, uno de nuestros retos principales es explicar mejor su importancia y fomentar una mayor participación.

Usted formó parte anteriormente de otra asociación, el Colegio Nacional de Letrados de la Administración de Justicia, el CNLAJ, la mayoritaria. ¿Qué le llevó a impulsar PROLAJ?
En 2024 se abrió un proceso electoral en el Colegio Nacional. Yo formaba parte de la Junta Nacional junto a otros 30 compañeros y el presidente. Yo defendía a un grupo, una corriente, que planteaba la necesidad de modernizar el Colegio, aumentar la transparencia y trabajar con nuevos proyectos.
Sin embargo, no fue posible alcanzar un consenso, así que decidimos presentarnos a las elecciones con una candidatura que lideraba yo.
Nuestra candidatura fue impugnada por una interpretación que consideramos arbitraria de los estatutos: se exigía que los miembros de la junta fueran de distintas comunidades autónomas, incluso de aquellas donde no había asociados.
Además, señalamos irregularidades en la candidatura oficial. Al final, el proceso acabó generando tensión y una sensación de falta de apertura democrática.
Nuestro proyecto, el mismo que impulsamos ahora desde PROLAJ, no pudo desarrollarse dentro del Colegio Nacional. Esta situación dio lugar al nacimiento de nuestra nueva asociación con fuerza y entusiasmo, impulsada por la necesidad de aire fresco, transparencia y diálogo con otros profesionales del ámbito jurídico.
Decidimos no acudir a los tribunales. Tras unos meses de reflexión, comenzamos a construir nuestra nueva asociación. Aunque el camino ha sido complejo y burocrático, hoy nos sentimos orgullosos y satisfechos del trabajo realizado.
¿Qué perfil de edad tienen los miembros de PROLAJ?
La media se sitúa entre los 40 y los 45 años. Tenemos perfiles muy diversos: desde compañeros con más de 50 años hasta otros en la treintena.
En PROLAJ cabemos todos. Es fundamental combinar experiencia con nuevas promociones que llegan con fuerza, ganas de cambiar las cosas y conciencia de que no será fácil.
Las sinergias que estamos logrando y la aceptación en los foros jurídicos están siendo extraordinarias.
¿Cuándo se celebrará el congreso fundacional de PROLAJ?
Ya tenemos fechas: 25, 26 y 27 de marzo, en Madrid. Previsiblemente en el Colegio de la Abogacía de Madrid. Afrontamos el congreso con mucha ilusión.
El nivel de las jornadas de Las Palmas ha sido muy comentado y sabemos que el listón está alto, pero nuestra intención es seguir mejorando, tanto en calidad de ponencias como en integración de todos los operadores jurídicos.
¿Les preocupa la implantación de la Ley Orgánica 1/2025 y los tribunales de instancia?
Mucho. Las primeras fases ya están generando disfunciones importantes y la última fase comienza en enero en las grandes capitales. Por ello hemos creado un Observatorio de Tribunales a Distancia y otro sobre los MASC.
Nuestro papel será de vigilancia, análisis y crítica constructiva, siempre con lealtad institucional pero con firmeza.
Hemos habilitado incluso un canal específico para que los compañeros nos trasladen incidencias. PROLAJ nace para aportar valor añadido a la profesión y para defender, con convicción, el sentir del colectivo.