María Vanesa Rico Fernández, titular del Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Cádiz, ha permitido al dueño de un pequeño taller de aluminio acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.
Un procedimiento con el que se le han perdonado todas sus deudas, que ascendían hasta los 500.000 euros, debido a las dificultades que tuvo que atravesar durante el tiempo de Covid-19.
Sin duda, uno de los momentos más difíciles para los pequeños empresarios fue el cierre obligatorio de establecimientos, y el «parón» de actividad empresarial, durante los meses más complicados de la pandemia del Covid-19.
Una pérdida de actividad que, para muchos, supuso el cierre definitivo, o casi definitivo, de sus negocios.
Una situación que afectó a Jaime, quien regentaba un pequeño taller de aluminio, que tuvo que cerrar durante la pandemia. Parón que supuso cerca de 500.000 euros en deudas que le hacían llegar ante los tribunales, de la mano del abogado José Luis Ortiz.
En concreto, ante el Juzgado de lo Mercantil nº1 de Cádiz. Un juzgado ante el que Jaime solicitaba la exoneración del pasivo insatisfecho, a través de la Ley de Segunda Oportunidad.
Solicitud presentada ante el juzgado de la que se dio traslado a los acreedores personados, sin que éstos realizaran alegaciones ni formulado oposición en el tiempo planteado.
LA LEY DE SEGUNDA OPORTUNIDAD LE PERDONA 500.000 €
«La exoneración del pasivo insatisfecho solo puede producirse cuando el deudor es de buena fe, lo que plantea el problema de su acreditación», estipulaba la jueza en el auto.
Una buena fe ante la que la jueza establece que el deudor no tiene que demostrar, «pero si del procedimiento se desprende que no lo es, el juez no podrá conceder la exoneración. Esta es la verificación que ha de realizar el juez».
Y, del mismo modo, debe «descansar sobre los acreedores el peso de defender sus intereses» en cuanto el dinero que queda «a deber» por parte del deudor.
Planteamiento ante el que, en este caso, y considerando que los acreedores de Jaime no se pronunciaron en tiempo y forma en forma de «alegaciones y oposición» a la solicitud de exoneración, la jueza considera que debe procederse a la «exoneración del pasivo insatisfecho».
Perdón de la deuda a través de la Segunda Oportunidad que contempla un total, en el caso de Jaime, de cerca de 500.000 euros. Así se establece en la parte dispositiva del auto, que concede a Jaime la exoneración del pasivo insatisfecho. y así, ordena la publicación de esta resolución en el Boletín Oficial del Estado.
Una deuda perdonada que, tal y como explica el abogado del caso a Confilegal, supone «volver a nacer» para este pequeño empresario gaditano.