Hay pueblos que pierden las guerras y pueblos que, peor aún, pierden el relato de sí mismos; España pertenece trágicamente a esta segunda estirpe, la de quienes han consentido que su pasado sea narrado por la voz del adversario y repetido, con fervor penitencial, por los propios hijos.
Contra esa amnesia culpable y ese masoquismo histórico se alza España, la primera globalización (se puede ver pinchando en este enlace), el documental de José Luis López-Linares —cineasta reconocido con el Goya— que no pide indulgencia ni absolución, sino algo mucho más incómodo: verdad, memoria y dignidad.
“Con esta película documental busco que los españoles vean que no tenemos que avergonzarnos de nada en relación con la historia de España, una historia que ha sido enterrada bajo una montaña de propaganda, mentiras y medias verdades que nos hace crecer de alguna manera acomplejados”, ha declarado López-Linares.
Este largometraje reabre, con rigor y sin complejos, un sumario histórico que durante siglos ha sido instruido por fiscales hostiles y jueces prevenidos, cuestionando una narrativa simplificada y sistemáticamente negativa sobre la influencia del Imperio español.
La obra recuerda una verdad incómoda y deliberadamente olvidada: España fue la primera gran potencia en globalizar el mundo, mucho antes de que los imperios británico y estadounidense levantaran acta notarial de la modernidad, y su legado quedó deformado por la persistente y eficaz maquinaria de la llamada leyenda negra.
Desde su inicio, el documental busca ofrecer una perspectiva más amplia y matizada sobre el imperio español. España fue pionera en la creación de una vasta red global que abarcaba territorios en Europa, América, Asia y África.
Según el director y los historiadores entrevistados, el imperio español no solo conquistó y colonizó, sino que también promovió intercambios culturales, científicos y económicos a una escala sin precedentes, lo que permitió el desarrollo de una globalización temprana que sentó las bases del mundo moderno.
María Elvira Roca Barea, autora de Imperiofobia y Leyenda Negra y una de las principales voces del documental, explica con contundencia: «España fue la primera en llevar a cabo una globalización a gran escala, uniendo continentes y civilizaciones de una manera sin precedentes».
Sus palabras son un eje central del documental, ya que sitúa a España en el corazón de la primera gran ola de globalización mundial.
Esta afirmación desafía la visión predominante que ha reducido el papel de España a meras conquistas militares y explotación colonial, presentando en su lugar una nación que facilitó un intercambio cultural sin paralelo en la historia.
ESPAÑA CREÓ RUTAS COMERCIALES QUE UNIERON CONTINENTES
El documental explora en profundidad la creación de rutas comerciales que unieron continentes.
Un ejemplo crucial es la del Galeón de Manila, que conectaba la Nueva España (México) con China, a través de Manila y que luego volvía a América, hasta su base en Acapulco, en un tornaviaje, una ruta que, en 1565, descubrió Andrés de Urdaneta, militar, cosmógrafo, marino, explorador y religioso agustino español. Un encargo que recibió del emperador, Felipe II, después de cuatro expediciones fallidas.
La primera vuelta al mundo que inició Juan Sebastián Elcano en 1519 con el capitán Fernando de Magallanes, un portugués naturalizado español, tenía, de hecho, ese fin: encontrar esa ruta. Su regreso, en 1522, culminó con esta gran gesta histórica.
La ruta que abrió Urdaneta perduró durante 250 años, hasta 1815, y permitió conectar China con España a través de la América Española, permitiendo el intercambio de productos como la seda, las especias y la plata, pero también de ideas, religiones y conocimientos científicos.


Fue 75 años después de que Cristóbal Colón emprendiera su odisea en busca de una ruta que conectara España con Catay, como se llamaba en aquel tiempo a la China y todo el extremo oriente, las tierras de las especias, en dirección a poniente.
Este tipo de rutas, señala el historiador militar José Antonio Crespo-Francés, «fueron mucho más que vías comerciales; eran arterias de conocimiento y cultura que conectaron civilizaciones tan diversas como las europeas, las americanas y las asiáticas».
Esta red global de comercio, ciencia y cultura permitió que España desempeñara un papel de liderazgo en la configuración del mundo moderno.
Uno de los temas clave del documental, precisamente, es la transmisión del conocimiento y la ciencia a nivel global.
Historiadores hispanistas como Marcelo Gullo Omodeo y John H. Elliott destacan que la labor de España en la difusión del conocimiento fue crucial para el desarrollo de la ciencia moderna.
El profesor argentino Gullo Omodeo afirma: «El mito de la leyenda negra ha distorsionado la imagen de España, negando su papel crucial en la creación de un mundo interconectado y diverso«.
Por su parte, Elliott, renombrado hispanista británico, añade: «La historia de España ha sido injustamente reducida a estereotipos negativos, pero su contribución al desarrollo de la civilización global es incuestionable».
España estuvo en la vanguardia de su tiempo.
HERNÁN CORTES, FRANCISCO DE VITORIA Y EL MESTIZAJE
El documental también subraya la importancia de las figuras intelectuales y científicas que surgieron bajo el imperio español.
Hernán Cortés y fray Francisco de Vitoria son algunos de los nombres destacados que, según los expertos entrevistados, desempeñaron un papel fundamental en la construcción de nuevas formas de pensamiento político y jurídico.
Francisco de Vitoria, en particular, es reconocido como uno de los fundadores del derecho internacional moderno.
Sus ideas sobre los derechos de los pueblos indígenas y la legitimidad de la conquista influyeron en la forma en que el mundo entendió las relaciones entre las naciones y las personas. Sin duda, son el preludio de los derechos universales consagrados en nuestro tiempo.

Otro aspecto relevante del documental es su enfoque en el mestizaje cultural, un fenómeno que López-Linares presenta como una de las grandes aportaciones del imperio español al mundo.
A través del mestizaje, se dio lugar a una nueva cultura híbrida que fusionaba tradiciones indígenas, africanas y europeas. Lo que no ocurrió con otros imperios, como el británico, u otras naciones, como los alemanes, los holandeses y los belgas.
La primera gramática de la historia del mundo fue la del filólogo y humanista Antonio de Nebrija, en 1492. Sin embargo, pocas personas saben que los misioneros españoles elaboraron gramáticas de las lenguas indígenas: del Náhuatl (México), en 1547; del Quechua (Andes), en 1560; del Aymara, en 1603; del Maya, en el siglo XVII; del Guaraní, en 1640; y también del Tarasco (purépecha); del Otomí; del Chibcha; del Mapudungun; del Tupí; y de muchas otras.
La mayoría de estas lenguas no tenían escritura previa. Las gramáticas se elaboraron siguiendo el modelo del latín, lo que revela un alto grado de sistematización. España creaba gramáticas cuando otros imperios se dedicaban a ignorar a los indígenas o, peor, a masacrarlos.
España no solo conquistó territorios en América: implantó un sistema jurídico completo.
Extendió el Derecho castellano, creó tribunales, dictó leyes específicas (Leyes de Indias) y reconoció a los indígenas como sujetos de derecho, capaces de poseer bienes y acudir a la justicia.
Fue un hecho sin precedentes entre los imperios de su tiempo.
El documental ofrece ejemplos del arte, la religión y la gastronomía que nacieron de este intercambio cultural y que siguen siendo parte fundamental de las identidades nacionales en América Latina y Filipinas.
LA LEYENDA NEGRA FUE CREADA POR LOS ENEMIGOS DE ESPAÑA Y LOS ESPAÑOLES NOS LA CREÍMOS
El tema de la leyenda negra ocupa un lugar destacado en este documental «España, la primera globalización», siendo uno de los puntos más controvertidos y discutidos en la obra.
La leyenda negra se refiere a la campaña de propaganda negativa lanzada principalmente por los rivales europeos de España, como Inglaterra y los Países Bajos, durante los siglos XVI y XVII.
Esta campaña buscaba deslegitimar las acciones y la influencia del imperio español, presentándolo como una potencia brutal, sanguinaria y opresora, obsesionada con la imposición del catolicismo y la explotación despiadada de sus colonias.
María Elvira Roca Barea, una de las principales defensoras de la revisión de este mito, argumenta en el documental: «La leyenda negra fue una herramienta política utilizada para demonizar a España y justificar la expansión de otras potencias europeas. La imagen de un imperio bárbaro e inhumano se ha perpetuado durante siglos, oscureciendo los logros culturales, científicos y económicos que también definieron al imperio español».
«España es el único país en el mundo que cree la historia contada por sus enemigos. Como si un romano creyese la historia de Roma contada por Cartago. En España, la progresía hace suya la historia que los enemigos de España han escrito sobre España», ha declarado el profesor Gullo Omodeo.
Para Roca Barea y otros historiadores presentes, la leyenda negra no solo distorsionó la realidad histórica, sino que también ha influido en la percepción contemporánea de España a nivel mundial, afectando su imagen incluso en nuestros días.
Marcelo Gullo, añade que la leyenda negra ha sido «uno de los más grandes éxitos propagandísticos de la historia», y resalta que muchas de las críticas lanzadas contra España, especialmente las referidas a la conquista de América, han sido exageradas o malinterpretadas.
«España es el único país en el mundo que cree la historia contada por sus enemigos. Como si un romano creyese la historia de Roma contada por Cartago. En España, la progresía hace suya la historia que los enemigos de España han escrito sobre España», ha declarado recientemente.
Por eso es esencial revisar los hechos desde una perspectiva más justa, que reconozca tanto los errores como los logros del imperio español, en lugar de perpetuar una visión unilateralmente negativa.
RECONOCE QUE SE PRODUJERON ABUSOS, PERO ESPAÑA FUE PIONERA EN PROTEGER A LOS PUEBLOS INDÍGENAS
El documental sostiene que, si bien es innegable que hubo episodios oscuros en la historia del imperio español, como los abusos cometidos durante la conquista y la colonización, es igualmente cierto que España fue pionera en la creación de un sistema legal y moral que buscaba proteger a los pueblos indígenas y establecer normas éticas en sus colonias.
La obra recalca que figuras como Bartolomé de las Casas o Francisco de Vitoria defendieron los derechos de los pueblos indígenas en un contexto en el que otras potencias europeas no mostraban tal preocupación.
¿Cuánto mestizaje se produjo entre los colonos europeos y los indígenas en Estados Unidos y Canada? La pregunta se responde por sí misma.
En esto, España y Portugal fueron diferentes del resto de las naciones europeas.
El director, López-Linares, explica que la leyenda negra ha sido un factor determinante para que muchas de las contribuciones positivas de España a la civilización global, como el mestizaje cultural o la creación de instituciones jurídicas modernas, hayan sido minimizadas o ignoradas en los relatos históricos convencionales.
Al desmitificar la leyenda negra, este documental «España, la primera globalización», restaura una visión más equilibrada y completa del legado del imperio español, invitando al espectador a repensar su historia desde una óptica más justa y menos influida por los prejuicios heredados de esa propaganda política.
Por eso hay que verlo. Obligatorio. Si se quiere tener una opinión más formada y fundamentada sobre quiénes fuimos.
“En la historia de cualquier país hay grandes gestas y hazañas, pero también tragedia y sufrimiento. En España lo sabemos bien. Fuimos amos del mundo hasta que el progreso nos dejó atrás y dio paso a otro orden de fuerzas. Otros imperios. Siempre ha sido así. Es el curso de la historia. Por eso, para nuestro pueblo es importante mirar atrás. Indagar en nuestra memoria e intentar comprender quiénes fuimos y quiénes queríamos ser”.
Son palabras del personaje de otra producción, «La Fortuna», el caso judicial del tesoro de «La Mercedes» que Amenábar ha hecho para Movistar y que hay que ver, el del embajador español en Estados Unidos al recibir la devolución del tesoro del buque de Estado La Mercedes, que sintetiza muy bien lo que fuimos y lo que somos. Lo que no debemos olvidar jamás.