Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Madrid nº12 y en concreto, la juez Carolina García Durrif, ha admitido a trámite una segunda denuncia presentada contra el exportavoz parlamentario de Sumar Íñigo Errejón por una presunta agresión sexual cometida contra una mujer en octubre de 2021 en el domicilio del exdiputado.
El tribunal ha admitido la denuncia, conocida a finales de febrero. En ella se recoge que la mujer inició el contacto con Íñigo Errejón en 2021 a través de la red social Instagram, manteniendo una comunicación “frecuente y continuada”.
Tras “varias semanas” de conversación, el exdiputado le propuso “de manera expresa” trasladar las conversaciones mantenidas hasta ese momento a Telegram, indicando que en esa plataforma “los mensajes se destruían automáticamente”. La denunciante accedió, según se detalla en el escrito.
De acuerdo con el relato de la mujer, durante el período previo al primer encuentro personal Errejón mantuvo con ella “un contacto intenso” mediante “mensajes diarios”. En septiembre de ese mismo año ambos acordaron verse por primera vez.
El encuentro se produjo en el domicilio del denunciado, donde conversaron y consumieron bebidas. Durante esa cita tuvo lugar un acercamiento de carácter íntimo “consistente exclusivamente en besos”, sin que existiera penetración ni otro tipo de relación sexual.
Conductas de control y celos
La denuncia sostiene que, desde el inicio de la relación, el denunciado comenzó a mostrar comportamientos de carácter “controlador y celoso”, interesándose de forma insistente por las amistades, salidas y relaciones sociales de la denunciante, lo que generaba situaciones de tensión y reproches.
El 16 de octubre de 2021 la mujer se encontraba asistiendo a un evento cuando Errejón le propuso acudir a una fiesta. Según el documento, fue él quien solicitó y pagó un taxi para que ella se desplazara hasta el lugar.
La denuncia señala que ambos habían consumido alcohol. Durante la fiesta, accedieron juntos al baño del local, donde el denunciado insistió en que la mujer le practicara una felación. En un contexto de presión y consumo de alcohol y cocaína —sustancia que ambos inhalaron— la denunciante accedió “de manera renuente”.
Posteriormente abandonaron el lugar y se dirigieron al domicilio de Errejón en el vehículo de un amigo de este. Durante el trayecto, según la denuncia, el exdiputado comenzó a introducirle los dedos en la vagina sin su consentimiento.
La mujer manifestó de forma expresa su negativa, diciendo que no quería y tratando de apartarse físicamente, produciéndose un forcejeo. No obstante, el denunciado habría persistido en su conducta intentando penetrarla pese a la oposición activa de la denunciante.
“Si gritas será peor”
Siempre según el relato recogido en la denuncia, el exdiputado se acercó a su oído y le susurró expresiones como “si gritas será peor” y “si te resistes será peor”, que la denunciante interpreta como una intimidación directa.
Al llegar al edificio, la mujer habría entrado en un estado de bloqueo derivado de la situación vivida previamente. En el portal y posteriormente en el ascensor, el denunciado volvió a insistir en que le practicara sexo oral, a lo que ella accedió nuevamente bajo presión.
Ya en el interior de la vivienda, tras continuar el contacto físico, Errejón manifestó su intención de mantener relaciones sexuales con penetración vaginal. La denunciante indicó que no deseaba mantener relaciones sin preservativo, ante lo que inicialmente el denunciado respondió que no habría penetración.
Sin embargo, según la denuncia, de manera “sorpresiva y violenta” el exdiputado la sujetó por el cuello, la colocó de espaldas y la penetró vaginalmente por la fuerza, sin su consentimiento y pese a que ella “gritó reiteradamente que cesara”. La penetración, según el documento, se prolongó durante varios minutos hasta que finalmente el denunciado se detuvo.
La mujer recriminó posteriormente su conducta, pero afirma que fue ignorada por él antes de abandonar el domicilio.
El relato añade que ambos volvieron a verse en una ocasión más, momento en el que, según la denunciante, persistieron conductas de control por parte de Errejón, quien habría exigido el envío de la ubicación en tiempo real y realizado llamadas insistentes.
Por su parte, el abogado de la acusación y de la actriz Elisa Mouliáa —primera denunciante de Errejón—, Alfredo Arrien, ha solicitado al juzgado la “protección y confidencialidad absoluta” de la identidad de la denunciante, así como que su intervención en el procedimiento se realice en calidad de testigo.