Opinión | La guerra como un videojuego: la revolución de los drones que ha cambiado las reglas del combate

La irrupción de los drones en la guerra de Ucrania ha cambiado las reglas de juego de la guerra. Con muy poco presupuesto se puede hacer frente a las fuerzas convencionales militares. Miguel Winkels Arce, economista español y voluntario civil en labores de apoyo logístico a Ucrania, explica el papel de los drones en la guerra de ese país y en el Golfo Pérsico. Foto: ArmyInform / Ministerio de Defensa de Ucrania (CC BY 4.0).

19 / 03 / 2026 05:38

Actualizado el 19 / 03 / 2026 10:18

En esta noticia se habla de:

Dimitry deja el mando encima de la mesa, al lado del ordenador con el que ha estado practicando en el simulador de entrenamiento de drones del ejército ucraniano.

Mira a su alrededor a los otros 20 alumnos de su clase, que también van terminando los ejercicios en la aplicación que incorpora escenarios reales del Donbas o de Zaporiyia donde cada día los soldados ucranianos frenan incursiones y ataques de las unidades rusas.

 Llevan una semana analizando la estructura y uso de diferentes tipos de drones, conociendo sus partes, y aprendiendo a manejarlos en el simulador.

Una vez pasadas las pruebas en el simulador, empezarán a manejar drones en vivo durante otra semana, así como a manejar el avanzado software de comando y control Delta, que conecta y coordina todas las unidades del ejército ucraniano.

Este software permite una comunicación de fijación de objetivos y coordinación de ataque extremadamente rápida.

Al final realizarán una prueba final en la que los profesores evaluarán si están listos para incorporarse a una unidad en el frente. Una vez que terminen, otro grupo de 20 alumnos comenzarán su entrenamiento.

Los drones de combate se montan en todas partes. Foto: ArmyInform / Ministerio de Defensa de Ucrania (CC BY 4.0).
Y se mandan al frente. Foto: ArmyInform / Ministerio de Defensa de Ucrania (CC BY 4.0).

La misma escena se repite en numerosos batallones a lo largo del frente. Cada mes miles de soldados ucranianos se preparan como operadores de drones, sustituyendo la infantería tradicional con unidades más tecnificadas que compensen la superioridad numérica del ejército ruso.

Ese mayor uso de la tecnología ha cambiado por completo tanto la fisonomía del frente como las operaciones de las unidades.

El frente ya no es una línea defensiva delimitada enfrentada a una línea de trincheras de los atacantes, sino una zona gris de casi 40 Km de ancho, delimitada por el cada vez mayor del alcance de los drones.

Las heridas de bala en los soldados ahora constituyen una minoría, sustituidas por mutilaciones producidas por los ataques con drones o con artillería.

Los soldados ya no se enfrentan a otros soldados, sino a un enemigo invisible que les sobrevuela continuamente, que les vigila en todo momento y que les ataca en cuanto se mueven.

En las trincheras de enfrente, una parte cada vez mayor del ejército ruso también se entrena en el uso de drones, especialmente la unidad Rubikon.

En su caso, además de con los simuladores, comienzan su entrenamiento atacando a civiles ucranianos.

En ciudades como Kherson o Zaporiyia los operadores rusos principiantes se entrenan atacando a las personas mayores que andan lentamente por las calles camino del mercado, o con familias que llevan en coche a los niños al colegio.

Cuando han asesinado a un número suficiente de víctimas fáciles, pasan a otras zonas del frente donde atacan a las unidades militares del ejército ucraniano.

Dron ucraniano conectado con fibra óptica. Puede llegar a distancias que superan los 40 kilómetros. Foto:  ArmyInform / Ministerio de Defensa de Ucrania (CC BY 4.0).

Cada vehículo que se mueve en la zona gris, e incluso más allá, es inmediatamente atacado.

Los vehículos blindados casi no entran en la zona gris porque son eliminados de inmediato, y los ataques rusos se extienden más allá de la línea del frente, hasta las ciudades tras las líneas ucranianas.

Ante la imposibilidad de llegar a ellas con tropas de asalto, están sitiando las ciudades del este de Ucrania con drones.

Atacan las ciudades, y se posan en las carreteras de acceso, esperando a que pase un vehículo para atacarlo.

Atacan tanto vehículos militares como civiles, haciendo la vida imposible para la población local y que tengan que abandonar las ciudades.

Aparte de instalar inhibidores, que solo funcionan con los drones dirigidos por radio, la única defensa es cubrir carreteras y calles con redes que dificulten el lanzamiento de granadas desde drones aéreos o la llegada de drones dirigidos con fibra óptica.

Cientos de kilómetros de carreteras del este de Ucrania están encapsuladas en redes para posibilitar, aún con riesgo, la circulación.

Este continuo desarrollo de la tecnología ha cambiado tanto la estructura como el modo de luchar de ambos ejércitos.

Drones ucranianos: Jaque mate a dos batallones de la OTAN

En mayo de 2025 la OTAN realizó un ejercicio militar en Estonia, Hedgehog 2025, en el que participaron 16.000 soldados de 12 países y al que invitaron a un equipo de soldados ucranianos, operadores de drones venidos del frente.

En uno de los ejercicios un equipo de diez soldados ucranianos eliminó 17 unidades blindadas de dos batallones de la OTAN y realizaron otros 30 ataques solo durante la mañana.

Al final del día ambos batallones habían sido puestos fuera de combate utilizando la mitad de densidad de drones de la utilizada habitualmente en el frente, y las tropas de la OTAN ni siquiera habían conseguido localizar a ninguno de los 10 soldados ucranianos.

Fue un serio toque de atención para los ejércitos de la OTAN, todavía centrados en medios de lucha convencionales.

En el mar, Ucrania perdió en 2014 la pequeña armada de la que disponía, tomada por los rusos.

Con la ampliación de la invasión en 2022, comenzó a desarrollar drones marítimos y misiles antibuque para defenderse de la todopoderosa flota del Mar Negro rusa.

Cuatro años después, Ucrania ha hundido más de un tercio de la flota, más de 24 buques incluyendo su buque insignia, el crucero lanzamisiles Moskva, y un submarino.

El resto ha tenido que abandonar el histórico puerto de Sebastopol y refugiarse en el otro extremo del Mar Negro, en el puerto de Novorosiisk.

Rusia aún no ha encontrado un modo de defender sus buques.

Los drones de combate se manejan con visores, como en un videojuego. Foto: ArmyInform / Ministerio de Defensa de Ucrania (CC BY 4.0).

En 2025, en los ejercicios navales de la OTAN REPMUS/Dynamic Messenger 2025 frente a las costas portuguesas, Ucrania lideró uno de los dos equipos que se enfrentaron, e incluyó el uso de sus drones marinos Magura V7.

Su equipo ganó los 5 enfrentamientos realizados, y en uno consiguieron “hundir” una fragata con sus drones.

La OTAN constató que aún no tiene medios para defenderse de ataques con drones marinos.

Según uno de los marinos ucranianos participantes, el problema de la OTAN no es que no pudieran frenar los ataques de los drones, es que ni siquiera los veían llegar.

Estrategias rusas sobre drones en el Golfo Pérsico

Cambiando de escenario, militares ucranianos creen detectar, en los ataques con drones iraníes a países del Golfo Pérsico e Israel, estrategias utilizadas habitualmente por los rusos en sus bombardeos de Ucrania.

Esto ha sido parcialmente confirmado por el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, que afirmó el viernes en una entrevista con la cadena estadounidense NBC que China y Rusia «están apoyando políticamente y de otras maneras» a la República Islámica, sin especificar cómo, y aseguró que la cooperación militar entre Moscú y Teherán «nunca ha sido un secreto».

Si además de asesorarles con sus campañas de bombardeos a larga distancia hay operadores de drones rusos de Rubikon enseñando a soldados iraníes cómo luchar en tierra, a corta distancia, con drones FPV, un escenario de desembarco de tropas americanas en Irán podría ser muy complicado, por mucho que los iraníes no tengan aún la amplia experiencia de los soldados rusos en este tipo de guerra.

Si además están ayudando a los iraníes a construir drones marinos y misiles antibuques, aunque sea versiones básicas parecidas a las que los ucranianos utilizaron para hundir buena parte de la flota rusa del Mar Negro en 2022y 2023, mantener abierto el estrecho de Ormuz con medios militares puede ser muy arriesgado.

No sabemos si el ejército y marina estadounidenses han incorporado las lecciones aprendidas en los ejercicios militares del año pasado en su doctrina militar, su entrenamiento y su equipamiento, pero puede que lo averigüemos pronto.

En cualquier caso, la pregunta no es si la guerra de drones desarrollada en la invasión rusa de Ucrania va a aparecer en otros escenarios, sino cuándo.

Un tipo de guerra letal y barata que puede hacer aflorar conflictos militares a lo largo y ancho del planeta.

Marchena ingresa en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España con un discurso que sacude los cimientos de la prueba digital

Opinión | La inteligencia artificial en la geopolítica mundial: nueva frontera de poder (I)

Drones, voluntarios y resistencia: la lucha en Ucrania vista desde dentro por el voluntario español Miguel Winkels

Condenado el dueño de un dron a indemnizar con 42.400 euros a un modelo por provocarle lesiones en un ojo

La nueva normativa europea de drones obliga a todas las aeronaves a registrarse para reforzar la seguridad jurídica

Lo que dice la normativa europea que se aplicará a los drones en España a partir del 1 de julio

Lo último en Firmas

ChatGPT Image 25 may 2026, 14_03_39

Opinión | Vergüenza, culpa y ansiedad: Las emociones invisibles de quienes están sobreendeudados

Villagómez

Opinión | La instrucción judicial no se puede hacer en los medios de comunicación

iva

Opinión | La sujeción al IVA en los servicios prestados por socios profesionales a su sociedad

Luis Romero

Opinión | Llegó el Presidente Zapatero, se acabó la diversión

Ricardo Rodríguez es magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid. Foto: Confilegal.

Opinión | Cuatro años después