La Organización Médica Colegial (OMC), órgano que agrupa, coordina y representa a todos los Colegios Oficiales de Médicos a nivel estatal, ha subrayado la necesidad de abordar la reforma del sistema sanitario desde una base sólida de seguridad jurídica y una definición clara de las competencias profesionales, especialmente en el marco de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y el futuro Estatuto Marco.
Coincidiendo con el Día de la Atención primaria, la corporación insistió en que cualquier modificación normativa debe sustentarse en el consenso, el rigor técnico y el respeto al acto médico como garantía esencial de calidad asistencial y protección del paciente.
En esta línea, el representante nacional de médicos de Atención Primaria de la OMC, Hermenegildo Marcos, consideró esencial abordarlo desde dos perspectivas: desbloquear la negación del Estatuto Marco y abordar una modificación de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) .
La Atención Primaria, estancada en un modelo obsoleto
La atención primera, en opinión de la OCM, necesita una reorganización que refuerce su capacidad resolutiva, mejore la coordinación entre niveles asistenciales y sitúe al médico como referente clínico en los equipos multidisciplinares, en coherencia con su formación, competencias y grado de responsabilidad para garantizar una atención sanitaria equitativa, segura y de excelencia para toda la población.
No puede haber Estatuto Marco sin atender las particularidades propias de los médicos
La OCM aprovechó la ocasión para recordar que el Estatuto Marco debe de contemplar las particularidades de la profesión médica para adecuar las condiciones de ejercicio profesional a la realidad actual de la Atención Primaria.
De esta forma, se reconocería la complejidad del trabajo médico, la responsabilidad inherente a la toma de decisiones clínicas y la necesidad de disponer de un marco laboral estable que favorezca la retención de talento y la sostenibilidad del sistema.
Falta de definición de competencias profesionales
Por un lado, para dotar de mayor seguridad jurídica y calidad la atención de los pacientes, Marcos incidió en que es imprescindible definir claramente las competencia de los profesionales.
Dichas labores no responden a planteamientos corporativos, sino que, a su criterio, constituye una garantía básica de seguridad clínica, calidad asistencia y responsabilidad de toma de decisiones.
El acto médico, sustentado en una formación extensa, reglada y especializada, debe contar con el reconocimiento normativo necesario para proteger al paciente y asegurar una atención eficaz y segura, comunican desde la corporación institucional.
En paralelo, también dedicaron un espacio para enfatizar en la formación como eje vertebrador del sistema sanitairo.
El originario formativo del profesional médico, clamaron, debe ser un elemento diferencial tratado desde un marco legislativo y organizativo del sistema.
Según la OCM, cualquier reforma que afecte a la ordenación de las profesiones sanitarias debe partir de este principio.