El Colegio de Procuradores de Madrid hizo ayer un comunicado institucional en el que declaró su «más absoluto apoyo» a los jueces y magistrados que ejercen su función «desde la más absoluta imparcialidad e independencia», y reivindicó la independencia judicial como fundamento irrenunciable del Estado de Derecho.
La declaración, suscrita por la Junta de Gobierno del Colegio, llega en un momento de fuerte tensión política en torno a la judicatura, tras las críticas del Ejecutivo al juez Juan Carlos Peinado por su instrucción de la causa contra Begoña Gómez.
«Sin ellos, el Estado de Derecho no sería posible», subraya el texto, que recuerda que la independencia judicial es uno de los pilares básicos de la división de poderes consagrada en la Constitución española.
El Colegio también pone en valor el papel de los profesionales que acompañan a los ciudadanos en el acceso a la justicia —entre ellos, los propios procuradores— para garantizar que todo proceso se desarrolle «con todas las garantías» y culmine en un juicio justo.
La declaración no menciona expresamente ningún caso concreto, pero su publicación este jueves, en plena polémica por las descalificaciones del ministro Félix Bolaños hacia el juez Peinado, difícilmente puede leerse al margen de ese contexto.