CaixaForum Madrid fue escenario de la II Tertulia organizada por la Asociación de Letrados del Tribunal Supremo, un encuentro que, bajo el título “Justicia en pantalla: anatomía de una distorsión televisiva y cinematográfica”, reunió a destacados profesionales del ámbito jurídico y audiovisual para reflexionar sobre la relación entre cine y Derecho.
El evento registró un lleno absoluto, completando el aforo disponible y evidenciando el gran interés suscitado por esta propuesta de diálogo entre el mundo jurídico y el audiovisual.
Entre otros, asistieron representantes del mundo judicial como el presidente de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo, Jacobo Barja de Quiroga; el director del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo, Alfonso Rincón; Milagros Calvo, primera mujer en la historia que accedió al cargo de Magistrada del Tribunal Supremo; así como representantes del Colegio de Procuradores de Madrid y destacados abogados (Santiago Milans del Bosch) y profesionales del mundo audiovisual.
El acto se inauguró con un discurso de Fernando Pinto, magistrado y presidente de la Asociación de Letrados del Tribunal Supremo, que puso el acento en la necesidad de acercar la justicia a la ciudadanía.
“El Derecho no vive encerrado en los tribunales ni en las inmensas bibliotecas jurídicas. El Derecho forma parte de la vida cotidiana, de nuestras decisiones, de nuestros conflictos, de nuestras libertades y de nuestras responsabilidades”, aseguró Pinto.
En este contexto, se presentó el proyecto “ALTS Ciudadanía”, una iniciativa que nace con la vocación de “tender puentes entre el mundo jurídico y la sociedad” y de hacer el Derecho “más cercano, más humano y más comprensible”.
Durante la intervención inaugural, se subrayó que tanto el cine como el Derecho comparten un mismo objeto de estudio: la condición humana. Mientras el primero narra historias capaces de emocionar y hacer reflexionar, el segundo organiza la convivencia y da respuesta a los conflictos sociales.
“El cine hace con las historias lo que el Derecho intenta hacer con la convivencia: poner orden, dar sentido, reconocer conflictos y ofrecer una respuesta justa”, afirmó Pinto.
Sin embargo, se destacó que el lenguaje técnico y los procedimientos jurídicos pueden dificultar el acceso de la ciudadanía a la comprensión de la justicia, lo que refuerza la necesidad de iniciativas como ALTS Ciudadanía.
En este sentido, el cine se presenta como una herramienta privilegiada para traducir realidades complejas en relatos accesibles.
Tal y como se expuso en la inauguración, “el cine nos permite asomarnos a mundos complejos, a conflictos humanos profundos, a decisiones difíciles”, convirtiéndose en un aliado para explicar el Derecho desde una perspectiva más cercana.

La tertulia contó con la participación del director de cine Daniel de la Torre, la actriz Natalia de Molina, la magistrada de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo Raquel Blázquez y el profesor de Derecho Mercantil de CUNEF Guillermo Velasco, bajo la moderación del letrado del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo, Raúl C. Cancio Fernández.
Durante la tertulia se habló de la serie “Marbella. Expediente Judicial” (Movistar), dirigida por Daniel de la Torre, y en la que Natalia de Molina interpreta a la Fiscal Antidroga (Carmen Leal) en su lucha contra las redes de narcotráfico y los abogados que les dan soporte, abordando así el papel controvertido de la defensa jurídica en contextos de criminalidad organizada y los límites éticos de la profesión.
El debate abordó cuestiones clave como los límites de la libertad creativa, la influencia de las ficciones basadas en hechos reales en la percepción pública de la justicia o el papel del cine como herramienta de pedagogía jurídica.

También se analizaron aspectos relacionados con el derecho de autor y la responsabilidad de los creadores en la construcción de relatos que impactan en la sociedad.
Uno de los puntos más destacados fue la reflexión sobre el potencial del cine como recurso formativo en el ámbito jurídico.
De hecho, se planteó la posibilidad de incorporar el “cinefórum” como asignatura en los estudios de Derecho, entendiendo que el aprendizaje jurídico no debe limitarse a las leyes, sino dialogar con la cultura y la realidad social.
La tertulia concluyó con la idea de que este tipo de encuentros contribuyen a fortalecer el diálogo entre Derecho y cultura y a reforzar la comprensión social de la labor judicial.