Una mirada fue más que suficiente para que dos profesores, que paseaban de la mano por el barrio de Chueca en Madrid, se enfrentaran a tres agentes de la Policía Nacional. Unos hechos que, ahora, han llevado a la Justicia a condenar a estos dos ciudadanos por un delito de resistencia, así como otro delito leve de lesiones contra los agentes.
J.P. y E.T., ambos profesores de profesión, paseaban por la tarde del 27 de noviembre de 2021, de la mano, por las calles de Madrid. En concreto, por la zona del barrio de Chueca.
Un momento en el que se encontraban con tres personas, que resultaron ser tres agentes de la Policía Nacional, vestidos de paisano, debido a que se encontraban inmersos en una investigación relativa a «temas de trapicheo».
Encuentro en la calle que, de pronto, se convertía en insultos, forcejeo, y lesiones hacia dos de los agentes.
Así pues, según los agentes de la Policía Nacional, el enfrentamiento comenzaba cuando uno de los dos hombres hizo «una peineta» a la agente de paisano, dirigiéndole frases como «zorra, qué miras».
Situación ante la que, según los agentes, los hombres, a los que no conocían de nada, «empezaron a insultarlos», por lo que procedieron a identificarse como policías.
«Les dijeron chulos, abusones, y uno de ellos empezó a grabarlos», explica ahora la sentencia. «Se pusieron más agresivos», llegando a intentar agredir físicamente a los agentes, con patadas y manotazos, acabando siendo detenidos, después de que los agentes pidieran apoyo policial.
Una agresión hacia los integrantes de la Policía Nacional que se produjo, según los agentes, sin que ellos «se dirigieran a los hombres ni criticaran su aspecto ni tampoco su condición sexual».
Un testimonio muy distinto al ofrecido en su caso por los dos profesores que, tal y como explica ahora la sentencia, aseguraban ser víctimas de la homofobia de los agentes.
Los hombres acusaron a los agentes de Policía Nacional de homófobos
Así, ambos aseguraban que ellos iban caminando por la calle, cuando un grupo de jóvenes comenzó a increparlos por su vestimenta. Jóvenes que les persiguieron por la calle, les acorralaron contra una pared.
«Susto» ante el que uno de los profesores comenzó a grabar con su teléfono, asegurando que eran «personas homófobas, radicales», mientras que vecinos de la zona les decían a los agentes que ellos eran inofensivos.
Algo que no fue suficiente, y los agentes, después de identificarse, forcejearon con ellos y les retuvieron hasta que llegó el coche policial. Ello, sin recordar las palabras que profirieron a los agentes, y sin saber cómo se produjeron las lesiones de los agentes.
Caso ante el que la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Madrid, Plaza 26, bajo la magistratura de Aranzazu Moreno Santamaría, falla a favor de los agentes de la Policía Nacional, representados por el abogado Manuel Chamorro Pavón.
Así pues, en su sentencia 108/2026, la magistrada pone en valor la prueba documental, con el visionado del video grabado, las declaraciones de los intervinientes, y el auto de sobreseimiento de la Audiencia Provincial de Madrid a la denuncia presentada por los profesores contra los agentes.
«Las declaraciones de los agentes han resultado coherentes, detalladas y completamente coincidentes y complementarias entre sí», destaca la juez. Algo que no sucede en el caso de los profesores, que resultan «poco creíbles».
«Carece de sentido que un grupo de policías, en el ejercicio de sus funciones para la prevención de drogas, se dediquen a increpar a dos hombres que supuestamente paseaban por la calle tranquilamente», critica la magistrada. «Los acusados atribuyen además a los policías una actitud homófoba que en ningún caso ha quedado acreditada».
Una falta de credibilidad a la que se une que ninguno de los supuestos testigos de los profesores, los vecinos del barrio, haya sido propuesto para declarar en el juicio.
Algo que lleva a la magistrada a condenar a ambos profesores, como autores penalmente responsables de un delito de resistencia, a 11 meses de multa, a cuota diaria de 8 euros. Y, del mismo modo, condenarles por un delito leve de lesiones a 2 meses de multa, con la misma cuantía.
También deberán indemnizar a los agentes heridos con 150 euros como responsabilidad civil por sus actos. Con condena en costas.