Imputa a ambas un delito de odio, a una de ellas tres delitos de lesiones y uno de desobediencia, y a la otra acusada uno de lesiones y otro de desobediencia.
Reclama unidad frente al terrorismo, y apela a la educación para que los jóvenes conozcan nuestra historia reciente y, con ella, una de las mayores amenazas que nuestro país ha vivido durante los últimos decenios de trayectoria democrática.