Manos Limpias, única acusación que ejerce acciones penales contra la infanta Cristina en el marco del caso Nóos, ha anunciado que está estudiando emprender acciones contra Pablo Molins, uno de los abogados de la exduquesa, por «arremeter de forma calumniosa e injuriosa» contra la entidad y sus dirigentes.
Esta mañana, en una entrevista en la emisora de radio RAC 1, el abogado de la infanta Cristina ha considerado de «absolutamente injusta» la situación de la hermana del Rey, que ayer empezó a declarar en el juicio del caso Nóos, y ha recalcado que «no se ha visto nunca en la historia judicial» que un socio responda por irregularidades de una empresa cuando existe un administrador que la «controla y manda».
Pablo Molins ha arremetido contra la acusación popular ejercida por Manos Limpias, la única que mantiene cargos contra la infanta y ha provocado que se siente en el banquillo, y se ha preguntado «qué interés hay detrás para estar en todas las causas. Esto cuesta mucho dinero», ha recordado.
«No tengo ni idea de quién hay detrás de Manos Limpias. Me llama mucho la atención que no se sepa», ha remachado Pablo Molins, que cree que la Justicia «debería poner límite a esto», porque a su parecer «el sistema se debería proteger», y ha lamentado que no se haya hecho en el caso Nóos
Antes estas palabras, el sindicato Manos Limpias ha emitido un comunicado donde recrimina que el letrado, «con una falta total y absoluta de profesionalidad«, haya acusado públicamente al sindicato «de extrema derecha», preguntándose «qué interés hay para llevar a cabo esta acusación y quién financia esta participación». Es más, lamenta la entidad, «se insta a los medios de comunicación a investigar qué intereses financieros están detrás de la acusación y qué contrapartidas está recibiendo Manos Limpias con ello».
«Manos Limpias ejerce en este caso, como en otros muchos, la acción popular en defensa de la legalidad vigente y del interés público general, amparado en el artículo 125 de nuestra Carta Magna«, recalca el sindicato en su nota.
Por el contrario, reprocha que la Fiscalía no ostenta en esta causa «el monopolio de la defensa de la legalidad y del interés público , que le atribuye el artículo 124 de la Constitución y, en este caso, se ha puesto una vez de manifiesto que ha defendido vehementemente a una imputada por encima de la legalidad y del interés público».
Para Manos limpias, «Las declaraciones del abogado de la Infanta son lisa y llanamente indecentes e impropias de un profesional del derecho que, como único argumento para defender a su clienta, en este caso la Infanta Cristina de Borbón, se dedica a arremeter de forma calumniosa e injuriosa al sindicato y a sus dirigentes».