«Rajoy tendría mostrarse que feliz de comparecer ante el tribunal de la Gurtel, que está juzgando el caso». Así de rotundo se mostró Baltasar Garzón cuando fue preguntado, en el curso de la rueda de prensa en la que presentó su libro «Baltasar Garzón. En el Punto de Mira. La forja de un juez a contracorriente», sobre su punto de vista sobre las peticiones que se están haciendo, por parte de las defensas, para que el presidente del Gobierno en funciones y presidente del Partido Popular declare sobre el caso.
«Es el presidente en funciones del Gobierno. Una de las máximas magistraturas del éstado. En quien necesariamente, los ciudadanos y ciudadanas tienen que confiar», añadió.
«Si hay una mácula, si hay una duda, si hay un proceso judicial abierto, no ya solo críticas políticas desde medios de comunicación, Rajoy debería facilitar su presencia. Porque, ¿qué va a ocurrir cuando, sobre los papeles de Bárcenas, le pregunten a Luis Bárcenas que qué quiere decir la anotación donde aparece el nombre del que hoy es presidente del Gobierno. Y él diga que el señor Rajoy. ¿Quién contrarresta esa información? ¿El abogado del Partido Popular que es responsable a título lucrativo por el tipo de responsabilidad? Ni podría preguntárselo», dijo Garzón.
«¿Quién podría hacerlo? ¿Otras defensas? Es llamativo. Por lo tanto, reitero que el señor Rajoy no pasaba por allí. Él habló con el responsable y tiene que aclararlo. Tiene que contribuir a que todos nos quedemos convencidos de que se ha llegado hasta el final. Dejar la X despejada», señaló.
LAS GRABACIONES SE HICIERON DESPUÉS
Sobre la impugnación, que algunas defensas en el juicio, han hecho a las pruebas existentes en la causa, basándose en que proceden del ‘árbol envenenado’ de las grabaciones que se realizaron en la prisión a imputados y abogados de la Gurtel, Garzón ha sido tajante.
«Las interceptaciones se llevaron a cabo desde el 19 de febrero de 2009. Las detenciones se produjeron el día 6. Todo el material probatorio es anterior a esa fecha. No hay caso para tal impugnación», explicó.
El exjuez Garzón fue muy crítico con los tiempos de instrucción en España, que se hacen eternos.
«Este proceso de Gurtel se comenzó a investigar en 2008 y estamos en 2016. Cuando llegue a haber una sentencia definitiva, es decir, agotados todos los recursos, vamos a estar en 2019 o 2020», contó.
«Las personas que sean condenadas van a comenzar a cumplir sus penas 10 o 12 años después. Algo falla en este sistema. Desde luego No se trata de una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, donde se acortan los tiempos para que no se pueda profundizar en las investigaciones sobre el crimen organizado. La solución viene por otra vía. Por más medios, por más jueces, por más preparación. O por una discriminación de las investigaciones», concluyó.