La Policía Nacional ha detenido en Valencia a un supuesto pirata informático que subió miles de libros a páginas de internet de descargas gratis, una actividad de la que se lucraba y con la que se calcula causó un perjuicio de 400.000 euros a los autores y editores de las obras.
Según destaca la Policía en un comunicado, ésta es la primera vez que se detiene en España a alguien de esta envergadura, que realizaba toda su actividad desde su casa en Valencia bajo un pseudónimo y «con absoluta dedicación y constancia».
El detenido descargaba libros de otros usuarios o los compraba en páginas oficiales el mismo día que se publicaban. Una vez que los tenía, utilizaba un software especial para eliminar las medidas anti-copia que llevaban y los subía bajo el pseudónimo que utilizaba, al servidor que creaba los link a diversas portales de Internet.
Entonces subía los libros a una quincena de páginas web dedicadas a compartir ebooks gratis, y se calcula, tras un primer análisis de su ordenador, que durante el tiempo que llevó a cabo esta actividad realizó más de 11.000 aportes a un solo foro de internet.
Algunos de estos aportes consistían en libros, pero otros eran colecciones enteras, por lo que la cantidad de obras que subió supera esa cifra. Esos libros luego los difundían otras personas por internet y al final se calcula más de 400 páginas dedicadas a compartir ese tipo de material estaban ocupadas por las obras que él subía.
El arrestado recibía dinero en función del número de descargas y la Policía estima que el perjuicio económico ocasionado a escritores y editores supera los 400.000 euros.
La investigación de inició a raíz de una denuncia del Centro Español de Derechos Reprográficos (Cedro) en la que aportó el pseudónimo del pirata. El Grupo Antipiratería y la Policía Judicial de Valencia se encargaron de las pesquisas, que llevaron a su detención y al registro de su casa, donde se intervino su ordenador.
Un «análisis en caliente» del dispositivo evidenció que su navegador web disponía de varias páginas para compartir los enlaces de las obras, de la misma manera que tenía abierta una sesión en un servidor de alojamiento de contenidos.
En el registro los agentes también pudieron localizar multitud de obras literarias en su disco duro, así como diversos programas con los que llevaba a cabo su actividad delictiva de manera específica. Han sido intervenidos el disco duro de dicho ordenador, un teléfono móvil y diversa documentación bancaria.