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Maza se emocionó al convertirse en doctor en Derecho por la Universidad Autónoma

José Manuel Maza, fiscal general del Estado, ha conseguido su doctorado en Derecho por la Universidad Autónoma a los 66 años.
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Fue algo inesperado. Pero sucedió. José Manuel Maza, fiscal general del Estado, 66 años, se emocionó cuando ayer el tribunal le dio el grado de doctor en Derecho por la Universidad Autónoma. La voz no le salía y los ojos se pusieron más cristalinos de lo normal. Durante unos segundos no tuvo más remedio que contenerse, respirar profundamente para recuperar el control y, al final, regalar una sonrisa de oreja a oreja a los catedráticos Gonzálo Rodríguez Mourullo, presidente y exdecano de esa Facultad de Derecho; Enrique Arnaldo; Julio Banacloche; Bernardo Feijoo y el que fuera su compañero de la Sala de Penal, el magistrado Julián Sánchez Melgar, que «lo juzgaron» académicamente.

Observando con atención, detrás, Carlos Gómez-Jara Díez, su director de tesis, y Manuel Cancio, tutor de la Universidad.

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La tesis de Maza llevaba por título «Delincuencia electoral y responsabilidad penal de los partidos políticos» y está compuesta por 400 páginas. En la misma ejerce una crítica sobre cómo está regulada la imputación de los partidos políticos y la necesidad de incardinar los delitos electorales en el Código Penal. Delitos que habría que comprender dentro de los de corrupción política.

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Según el fiscal general del Estado, sólo hay dos países en Europa -Francia y Croacia- que reconocen expresamente la responsabilidad penal de los partidos políticos.

En su tesis propone una serie de cambios legales que podrían ser una herramienta muy útil contra la corrupción.

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Maza también señaló algo, que ya ha repetido públicamente, y es la necesidad de excluir a los partidos políticos en la personación de las causas criminales como acción popular, para evitar la indeseable politización de la justicia penal.

Los miembros del tribunal, como suele ser tradición, señalaron una serie de objeciones de orden formal, distinguiéndose, de entre todos ellos, Feijoó, que fue el más incisivo.

La intervención de Arnaldo marcó el tono del resto de los miembros del tribunal al señalar que era «una tesis de madurez, producto de la experiencia directa del propio doctorando».

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Recordó que Maza había sido miembro de la Junta Electoral Central y autor de la primera sentencia sobre cumplimiento normativo de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, donde vino sirviendo hasta el pasado mes de noviembre en que fue nombrado fiscal general del Estado.

Al término del acto, el tribunal le invistió con la toga y el birrete, de color rojo, propias de la Facultad de Derecho, en esa misma sala de la planta primera, en Canto Blanco.

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